PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Historias

Fueron separadas al nacer, pero internet las unió para siempre

H

 

¿Y si tu hermana gemela estuviera ahí fuera, y un día te la encontraras en Youtube?

Natxo Medina

27 Febrero 2015 10:50

Anaïs Bordier era una chica bastante normal. Criada en Bélgica, trabajaba en París como diseñadora de moda. En su biografía sólo destacaba un dato: nació en Corea del Sur y fue adoptada.

Lo que nadie le había dicho nunca a Anaïs era que no nació sola. Tenía una hermana gemela de la que fue separada al nacer. Y de la que no supo nada hasta que un día un vídeo de Youtube le abrió los ojos.

"En 2012 un amigo colgó en mi muro Facebook una foto en la que aparecía yo junto a una captura de pantalla de un vídeo. La persona que me estaba mirando, y a la que yo devolvía la mirada, era exactamente igual que yo", cuenta Anaïs sobre ese primer momento desconcertante.

A la izquierda Sam, a la derecha Anaïs, en la foto que lo empezó todo

Dos meses después descubrió que aquella chica se llamaba Samantha Futherman, vivía en Los Ángeles y era actriz. Y lo más importante, comprobó cuándo y dónde había nacido: Busan, Corea del Sur, 19 de noviembre de 1987. Los datos de Sam coincidían con los suyos. Por si fuera poco, también había sido adoptada.

Anaïs casi no podía creer que eso estuviera pasando, y una sóla pregunta le golpeaba el pecho: "¿Es posible que seamos hermanas gemelas?"

Cinco días después, y gracias a las redes sociales, estaban hablando por Skype. Fue el inicio de la creación de "Twinsters", una película que recoge la emocionante odisea de dos hermanas idénticas que se encontraron por casualidad.

El camino desde su primer encontronazo virtual hasta hoy ha estado plagado de momentos emotivos, pero también de altibajos. Descubrir que hay una persona idéntica a ti, que tiene una familia y una vida de las que no sabías nada, puede ser una experiencia abrumadora. Sobre todo porque durante muchos meses, las hermanas no sabían si lo eran, o si sólo había entre ellas un increíble parecido y muchas coincidencias.

Finalmente un análisis de ADN sirvió para confirmar que efectivamente Anaïs y Sam son hermanas. Ellas han pasado alrededor de un año viajando juntas y reconstruyendo un vínculo que no eran conscientes de haber roto. La experiencia no ha podido ser más positiva.

"Este último año ha expandido mi mente y me ha enseñado cómo de excitante puede ser la vida. Siempre hay que estar preparado para las sorpresa. Lo que nos ha ocurrido me recuerda que cada día ocurren a nuestro alrededor grandes historias", concluye Anaïs. Ella ahora ya sabe cuánto puede cambiarte la vida un simple clic.


Lo más inesperado y hermoso puede estar sólo a un par de enlaces de distancia



share