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Historias

Aquelarre hacker: el ciberfeminismo lanza internet a la hoguera

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El documental 'Deep Lab' disecciona la era "post-Snowden" desde una perspectiva de género

Alba Muñoz

15 Enero 2015 12:26

“Hay algo en internet que ya no funciona. Quizá no lo hace desde hace tiempo, quizá nunca lo hizo como yo pensaba”. Así, con una muestra de intuición femenina, arranca el documental sobre Deep Lab, un congreso que se celebró a finales de diciembre en la universidad Carnegie Mellon de Pittsburg, Estados Unidos.

Allí se reunieron 15 mujeres artistas, hackers y teóricas especializadas en cultura y arte digital. Les unió un mismo objetivo: diseccionar el internet "post-Snowden" desde una perspectiva ciberfeminista y realizarle una autopsia. Sí: la red (al menos la que conocemos) está dejando de ser el último bastión de la libertad humana.

Empecemos por los cimientos, por el código. Harlo Holmes y Maddy Varner son programadoras y saben lo que supone, para las mujeres, contribuir a la escritura del mundo virtual que nos rodea: “Desde pequeña quería ser una hacker pero no sabía cómo hacerlo, era un mundo inaccesible y en cierto modo intimidante. Ahora tengo más confianza”, cuenta Varner en el documental.

Las hackers, como Cornelia Sollfrank o Netochka Nezvanova, utilizan la tecnología para subvertir el poder establecido “de una forma que la gente no sabe que se puede subvertir". En el documental nos hablan de las prácticas que se dan en la Deep Web, el internet oculto y sin indexar por los grandes buscadores que representa la mayor parte de los contenidos de la red.

En Deep Lab también hay expertas en privacidad, como Runa A. Sandvik, quien advierte de que estamos nutriendo a gobiernos y grandes corporaciones con información detallada sobre nosotros mismos. Estamos generando, además, unas grandes relaciones de dependencia: "Debemos elegir entre ser incluidos en eventos de Facebook o estar seguros y proteger nuestros datos. Entre ser culturalmente relevantes o proteger nuestra privacidad". 

"Tal vez las mujeres somos más conscientes de la protección online de nosotras mismas", explicó la artista Addie Wagenknecht, directora de Deep Lab, a Motherboard. "Antes de irse de una fiesta, una mujer trata de pensar cómo llegar a casa de una forma segura. Los hombres tal vez no piensan en ello y las mujeres siempre lo hacen. Los papeles son los mismos en la web. ¿Cómo nos protegemos de un hack o un doxing? El poder se desplaza hacia la persona con más conocimiento".

Las palabras de Wagenknecht son pura filosofía hacker. Entroncan con otro de los temas que presenta el documental: la infraestructura de internet nos genera dependencia de las grandes corporaciones y está diseñada para ser invisible. Sólo nos damos cuenta de que está cuando no funciona.

Lo mismo ocurre con la sociedad estructurada para favorecer y privilegiar a los hombres. De ahí el trasfondo feminista que sugiere el proyecto: si las mujeres viven en una infraestructura machista "de serie" que intenta controlar sus movimientos y acciones, ¿no han sido, desde siempre, hackers?

De cara al futuro, se reivindica el papel de las mujeres programadoras. Un ejemplo de software realizado por y para mujeres es el de Harlo Holmes, que trabaja como jefa de metadatos en el Guardian Project y ha diseñado un sistema llamado Foxy Doxxing. La herramienta sirve para ayudar a las víctimas de cyber bullying a través de un mapa de conexiones digitales entre acosadores.

La autocensura es una de las cuestiones más novedosas que se analiza en Deep Lab: si cada vez somos más conscientes de que estamos vigilados, no nos sentimos igual de libres para ser o decir lo que pensamos. Y eso podría tener unas consecuencias descomunales en la sociedad.

En definitiva, Deep Lab analiza todas las cuestiones filosóficas y antropológicas que la vida virtual está generando en los últimos años, desde el ciberutopismo hasta el control de las redes como medida para proteger Occidente de amenazas terroristas. Además del documental rodado por Jonathand Minard, el proyecto ha puesto a disposición del público un libro descargable y un archivo audiovisual con entrevistas. El mensaje de estas expertas es claro: en internet también se está librando la batalla por mejorar la democracia del futuro, y no vamos por buen camino.



Si las mujeres viven en una estructura machista que intenta controlar sus movimientos y acciones, ¿no han sido, desde siempre, hackers?



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