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Historias

Conoce a la tribu de las ratas subterráneas de Pekín

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Cuando el sueño de la riqueza te lleva a aceptar vivir a varios metros bajo tierra

Luis M. Rodríguez

18 Febrero 2015 06:00

A la sombra de los nuevos rascacielos de Pekín, cientos de nuevos edificios se levantan cada año para seguir construyendo el "Nuevo Beijing". En paralelo a ese desarrollo, miles de ciudadanos chinos llegan cada día a la capital atraídos por los cantos de sirena de una prosperidad a la que creen tener derecho. Pero la realidad con la que se topan es, a menudo, otra bien distinta: en vez de fortuna, lo que allí les espera es la precariedad más absoluta.

Con trabajos que apenas les permiten llegar a fin de mes con dificultad, la única opción en la gran urbe para miles de trabajadores es el subsuelo, la infravivienda subterránea.

Se calcula que hay alrededor de un millón de personas en Pekín que viven bajo tierra. Entre los más pudientes, aquellos son conocidos como la "tribu de las ratas". En la mayoría de los casos se trata de jóvenes migrantes llegados desde otras provincias. Entre ellos hay camareros, cocineros, guardas de seguridad, peluqueros, trabajadores domésticos, dependientes de todo tipo de comercios... Ellos son la columna vertebral de la industria de servicios de la ciudad, pero se ven abocados a vivir de alquiler en cubículos de siete metros metros cuadrados, casi siempre sin ventanas ni ventilación, situados en sótanos y habitáculos inicialmente concebidos como refugio antiaéreo que pueden llegar a contar con hasta tres niveles subterráneos.

Imagina vivir sin aire a diez metros bajo tierra.

Imagina tener que compartir diariamente un único baño con otras ochenta habitaciones como la tuya.

Imagina que esa es tu única opción a techo en una ciudad que ha resultado ser mucho más cara de lo que nadie está dispuesto a pagarte. Y, encima, el gobierno amenaza con desahuciarte porque ahora, veinte años después de que ellos mismos liberalizaran las normas y fomentaran su alquiler como vivienda, considera estos espacios "inseguros, sucios y caóticos". Eso sí, de ofrecer alternativas asequibles para sus moradores no hablamos.

Esa es la realidad que refleja Sim Chi Yin en su serie China's "Rat Tribe".

O cuando eres joven, migrante y precario en Pekín, y la única opción que te queda es vivir como una rata.


Entrada a un condominio situado en la zona oeste de Beijing. Una joven madre trabajadora y migrante toma la entrada inferior para adentrarse en el "sótano hostal" en el que vive con su hijo.

'Big Rain', 21 años, procedente de Heilongjiang. Trabajador en KTV Lounge.

Deng Lixia, 24 años, graduada por la Universidad de Qingdao, en el este de China. Trabaja como intern en una empresa tecnológica testeando software. Comparte su habitación con su novio, trabajador en un supermercado.

Sun Kuangda, 29 años, junto a su hijo Xiang Song, de 8. Juntos viven en un cuarto de 7 metros cuadrados.

Zhang Yinfeng, 18 años, procedente de Chongqing. Trabaja en un supermercado.

Zhang Hao, 26 años, junto a su mujer Xiang Qigui, de 23. Él trabaja como electricista, ella como esteticien. Son propietarios de una casa de dos plantas en su región de Henan, pero en Beijing viven bajo tierra en una habitación minúscula.

Ji Jia, 20 años, vendedora en una tienda de ropa. Procedente de Hebei, comparte su habitación con una compañera de trabajo.

Zhang Jun, 24 años. Después de cursar estudios en Comercio Internacional, su amor por los animales le ha llevado a trabajar como esteticista de mascotas.

Lui Jing, 21 años, procedente de Henan. Trabaja como pedicurista en Beijing.

Xie Jinghui, 28 años, originario de Jiangxi.

Cheng Lijuan, 25 años. Auxiliar de seguros procedente de Hubei, comparte su habitación en un tercer sótano con una segunda persona.

Zhou Limel, 30 años, con su hijo Zhao Quingxuang, de ocho meses. Viven en el sótano de un gran condominio de viviendas en West Beijing.

Xie Ruanjan, 26 años, procedente de Guangdong, en el sur de China

Shang Lanian, 27 años, procedente de la provincia de Shandong. Comparte su pequeña habitación subterránea con su marido.

Li Xihui, 21 años.

Ren Lang, 22 años, trabajador de la construcción procedente de Hebei, en el norte de China, junto a dos amigos de visita en Beijing.

Ji Lanian, 25 años, trabajadora de oficina originaria de la proviincia de Henan. Vive en un cuarto subterráneo junto a su hija de tres años.

Jiang Ying, camarera de 24 años, comparte su habitación subterránea con su novio Li Ying, 23 años, oficinista.

He Bing, 23 años, natural de Chongqing City. Comparte su habitación en un sótano con otras tres personas. Aspirante a vendedor de seguros.

Zhuang Qiuli, pedicurista procedente de la provincia de Guangdong, junto a su novio Feng Tao, originario de Sichuan. Llevan dos años viviendo en el segundo sótano de un lujoso edificio en el este de Beijing.

Niu Son, 33 años, y su esposa Zhao Ansheng, 32 años. ambos trabajan como chefs en el restaurante Yunnan.

Xiao Si, 23 años. Vivir entre moho es su día a día.

Bao Ruixi, 20 años, procedente de la región central de Mongolia. Comparte su habitación en los sótanos de un hotel con su novio mientras trabaja como aprendiz de peluquería.

Zhao Dan, esteticista de profesión. Su habitación tiene el tamaño de un armario grande en el que apenas cabe una cama.

Los cimientos del “Nuevo Beijing” son la gente que malvive en sus entrañas

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