PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Historias

Los anuncios más sexistas de la Navidad: una evolución que te resultará familiar

H

 

Querida, Santa Claus te quiere en la cocina

Alba Muñoz

29 Diciembre 2014 13:53

En estos días entrañables, la publicidad es más que nunca un arma de destrucción masiva. Nada importa que la sociedad evolucione y que las nuevas generaciones estén hartas de los estereotipos sexistas y los eslóganes de “para él” y “para ella”.


En la televisión, en las marquesinas, en la radio y en internet, decenas de anuncios animan a las niñas a cuidar de bebés que mean agua y a cocinar toneladas de comida para sus seres queridos. No parece haber escapatoria: querida, volverás a casa por Navidad.


Al echar la mirada atrás, es posible descubrir cómo se gestaron las representaciones de la mujer en la sociedad de consumo. Aunque el marketing actual utilice caracterizaciones rebeldes y música electrónica, seguimos subidas al carrusel vintage de los deseos.


Aquél que te recomienda que seas práctica y pidas electrodomésticos en vez de una repartición real de las tareas del hogar. Aquél que te recuerda que lo que deseas, por encima de todo, es que él te desee.  

1. Pide un deseo. Una estrategia publicitaria básica es convencer a la espectadora de que no debe comerse el coco para descubrir qué es lo que le gustaría como regalo. Es mejor que se deje aconsejar con una propuesta o un grupo de las mismas, como en el siguiente anuncio, y que además marque una pauta de comportamiento: "Haga un círculo sobre los objetos que desea por Navidad y enséñeselo a su marido. Si no va a la tienda inmediatamente, llore un poco".


2. Plancha tus ambiciones. No se trata aquí de desdeñar los inventos que han facilitado las tareas domésticas a lo largo de la historia, pero tampoco deberíamos creer que las mujeres sienten una infinita gratitud ante una tabla de planchar. El mensaje es claro: seguirás haciéndolo tú, ¡pero más cómoda! Ilusión infinita.


3. Esos quilos de más. Sabemos que te gusta estar perfecta para él, por eso puedes confiar en la "honestidad" de esta magnífica báscula.


4. Sueños húmedos. Los creativos publicitarios son genios capaces de saber con qué sueñan (literalmente) las mujeres. Como una flamante máquina de coser.


5. Eterna pin-up. Este anuncio de medias es un 'win-win': aunque se trata de un producto para señoras, está dirigido a caballeros, y como tal trata de llamar la atención y mandar un mensaje nada subliminal: "Ella se pondrá las medias, pero tú las disfrutarás". Santa, qué listo eres.


6. ¡Tetas! Llegamos a la era de: "No importa el producto que estemos vendiendo (en este caso, betún): pongamos un cuerpo femenino en el centro (a poder ser, voluptuoso, ingenuo y con transparencias). Ahora, sólo hay que esperar a que suenen las cajas registradoras".


7. Empieza la era Axe. O lo que es lo mismo: ¿Quieres ligar? Compra esto. Vale, seguramente un reclamo sin sentido, pero... ¿qué pierdes por probar? ¡Mira qué tetas!


8. Más Axe: Madre mía, es ponerse este bálsamo y aparece una chica en ropa interior.


9. Bronceada en Navidad. Fomentemos la guerra del caroteno: "Si estás pálida, los tíos pasarán de ti".


10. Las cucharillas del terror. He aquí una muestra de la sublimación publicitaria: el menaje de cocina también puede ser la antesala a una escena de porno-thriller: "Oh, querida, déjame sorberte un ojo".


11. El pitillo del amor. Mujer, regálale mucho tabaco a tu marido, a ver si le entra MUCHA TOS.


12. Tu cara lo dice todo. He acertado: adoras el aluminio.


13. Poker face. ¡Vaya! Una aspiradora. Muchas veces pienso de dónde saldrán esas bolas de pelusa, son tan complejas e intrincadas, un misterio del universo. Lalalalalaaaa.


14. Las nueces son ETA. Matrimonios orgullosos de las nueces.


15. Santa es un capo. Fue comprarse un cinturón en París y le salió cara de Woody Allen, desarrolló el gusto por los puros y empezó a sobar azafatas de vuelo.


16. Hey, te insulto a la cara. "El Chef lo hace todo menos cocinar. ¡Para eso ya están las esposas!". Cuidado, hombre de la casa, no vayas a tropezarte y metas TU cara entre las cuchillas.


17. Mi cara es un decorado. Aquí se venden estilográficas, pero lo que prima es la utilización del cuerpo femenino como elemento decorativo.


18. El modelo a seguir. La publicidad es una guía de deseos, roles y comportamientos. También una guía estética. Este anuncio es un resumen gráfico de todo.


Querida, volverás a (las tareas de) casa por Navidad. O al menos eso intentarán desde las agencias de publicidad.





share