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Historias

25 años solo en el desierto esculpiendo vida

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Ra Paulette es un hombre de las cavernas moderno que convierte la roca del desierto en catedrales bajo tierra

María Yuste

03 Noviembre 2015 13:37

Hay muchas formas de bailar que no incluyen música. Ra Paulette dice que, para él, esculpir es una de ellas. Cuando lo hace puede sentir el cuerpo y sus movimiento de una forma consciente, tal y como lo haría un bailarín. 

Puede que ya os hayáis dado cuenta de que no es una persona común y corriente. Ra ha pasado los últimos 25 años de su vida excavando y esculpiendo cuevas de arenisca en el desierto de Nuevo México por amor al arte.

Aunque ni él se considera artista ni concibe las cavernas que esculpe como una forma de arte. Le gusta pensar en lo que hace como en un proyecto medioambiental con el que poder inspirar a la gente a abrirse emocionalmente.

En cuanto a él, solo dice ser un hombre que se expresa de forma apasionada. En la actualidad, Ra ronda los 70 años y, hasta la fecha, ha creado 14 cuevas.

Ahora se encuentra inmerso en la que lo mantendrá ocupado durante los últimos 10 años de su vida. Se llamará Magnum Opus 2 y será un complejo de cuevas abiertas al público inspirado en los adolescentes con trastornos emocionales.

Porque su obra, además de espiritual, es social. Su intención no es decorar el mundo sino cambiarlo.

Paulette siempre ha estado interesado en la relación entre naturaleza, ser humano y su interior e, igual que un simple paseo por el bosque acaba convirtiéndose en un peregrinaje introspectivo, un paseo por una de sus cuevas ha de inspirar el mismo viaje a lo más profundo de los pensamientos.

Sus cavernas son catedrales subterráneas que no solo llevan la luz al interior de la tierra sino que también han de hacerlo a los partes más oscuras de tu ser.

Aunque sus diseños no pueden suscribirse a ningún estilo específico, es inevitable pensar en el modernismo de Gaudí como referente. Ambos beben de los elementos de la naturaleza como inspiración y lo materializan en su obra con cierto surrealismo.

Una mezcla de estilos y texturas que tienen la luz como elemento común. Una luz que lo transforma todo con su beso y sin la que tantos años de esfuerzo y dedicación no tendrían sentido alguno.

Cuenta Ra Paulette que todo empezó cuando se cansó de las diferencias de opinión entre sus clientes y él. Entonces dejó de aceptar encargos, se marchó al desierto con su perro y empezó a cavar con la única ayuda de sus manos

A pesar de lo titánico de su obra, Ra no usa ningún tipo de máquina. Es él solo contra la piedra. El cuerpo humano intentando domar lo salvaje de la naturaleza.

Él mismo lo explica en su página web:

“El trabajo manual es la base de mi forma de expresarme. Para hacerlo bien, para hacerlo de forma bella hay que entregarse entero. Unir la fuerza mental y emocional a la física”.

Paulette es autodidacta y no busca ganancias materiales por mucho que hayan llegado a acusarle de vender sus cuevas por millones de dólares. Sin embargo, él se defiende argumentando que no puede vender un trozo de tierra que no le pertenece

En 2013, se estrenó Cavedigger, un documental sobre la vida y obra de Ra. Jeffrey Karoff, su director, quiso contar su historia por la belleza genuina de sus creaciones y por su peculiar forma de vida, en la que Paulette ha rechazado cualquier tipo de convencionalismo.

El documental acabó siendo nominado a los Oscars en la categoría de mejor documental y se puede ver online.

Desde entonces, poco a nada ha cambiado en la vida de Ra Paulette ya que, con su trabajo, tampoco busca reconocimiento

Ra ha seguido levantándose obstinadamente todas las mañanas para ir a bailar y es lo que piensa seguir haciendo hasta que el cuerpo y la mente se lo permitan.


Una prueba gráfica para desmontar a los que piensan que el hombre no puede mejorar la naturaleza





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