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Historias

Dibujos de violencia y amor: la vida maldita de la sobrina de Freud

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La autora infantil Tom Seidmann-Freud (1892-1930) es una de las artistas de culto del siglo XX

Ignacio Pato

24 Marzo 2015 06:00

Un prado verde. Flores. Una liebre erguida baila. Una pareja de liebres con gesto humano trata de casarse. A su derecha una agresión traicionera. Al fondo, una casa arde en llamas.

Es un dibujo para un libro infantil y lo firma Tom Seidmann-Freud...

...pero Tom Seidmann-Freud era en realidad Martha Gertrude Freud. Nació en Viena en 1892 y su madre era ni más ni menos que una de las hermanas de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis.

Su historia es la historia en paralelo de los rincones de la mente y de la época que le tocó vivir.

A los 15 años, y ya con la familia trasladada de Viena a Berlín, Martha adoptó Tom como nombre y comenzó a vestirse a la manera masculina. Como futura estudiante de arte, no quería que el género fuese un obstáculo para la trascendencia de sus trabajos.

Sus creaciones, tras estudiar arte en Londres, se encuadraron rápidamente en el Jugendstil, el nombre alemán con el que se conoció el Art Nouveau o modernismo. Poco después, en 1920, conoció a Jakob Seidmann, con quien se casó 2 años después. Estuvieron juntos para siempre.

Con unas composiciones delicadas pero firmes en el trazo y una acuarela colorista, comenzó a hacerse un hueco en el panorama editorial. Publicó libros de cuentos como Kleine Märchen (La pequeña hada) o Die Fischreise (El viaje del pez). En 1924 llegaría Buch der Hasengeschichten, el libro de las historias de las liebres.

En esta obra, protagonizada enteramente por liebres, hay cierto grado de violencia que se muestra con inusual naturalidad para un libro infantil. Si antes veíamos agresión y fuego, en otras páginas de la obra pueden verse ?figuras humanas manejadas por las propias liebres o extrañas posturas? de las segundas sobre los primeros y de los mismos animales entre sí.

La relación entre el reino animal no parece, desde luego, lo armónica que suele presentarse en este tipo de ilustraciones. En ocasiones, las liebres que duermen parecen cadáveres. Se organizan danzas alrededor de animales inertes.

Gestos humanos de preocupación resaltan en algunos de los animales. Algunos pájaros, el símbolo animal de la libertad por excelencia, son encerrados en vasijas a las que parecen volar por propia iniciativa. Dos liebres, de nuevo, parecen esconderse de la nada más absoluta en el desierto.

Además de estos trabajos, la artista creó algunos libros móviles y realizó ilustraciones para otros autores. Fantasía, movimiento y deseos que se hacen realidad a la manera de un Miyazaki antes de Miyazaki pueblan la obra de Tom Seidmann-Freud.

La vida de Tom no tuvo un final feliz. Se suicidó con pastillas en 1930, con sólo 37 años. Un año antes, su esposo Jakob se había ahorcado. Las razones: problemas económicos derivados del intento de poner en marcha una editorial, con el crack del 29 de fondo.

Fue el final de una vida marcada, según algunos testimonios de la época, por la inestabilidad emocional.

Los nazis no tuvieron compasión con sus cuentos y dibujos. Al proceder de una notable familia de judíos, la obra de Tom fue una de las tantas destruidas en la Alemania del III Reich.

Hoy algunas de sus obras, las que sobrevivieron al Holocausto, cotizan al alza. Por ejemplo, en Amazon se puede comprar un ejemplar de Das Zauberboot (El barco mágico) por 200 dólares.

Tom y Jakob tuvieron una hija, Angela. Huérfana de padre y madre con sólo 7 años, abandonó Alemania justo antes de la 2ª Guerra Mundial gracias al Aliyat Hano’ar, el servicio de rescate a niñas y niños judíos que funcionó durante el III Reich.

En Israel acabó sus días no sin antes haber cambiado su nombre, como hizo su madre. Murió hace apenas 4 años como Aviva, primavera en hebreo, tras haber recuperado del olvido la obra de su madre Tom.


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