PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Historias

Los increíbles trucos de este arquero danés dejarían en rídiculo a Robin Hood

H

 

Lars Andersen ha recuperado técnicas ancestrales para convertirse en un arquero único

Natxo Medina

26 Enero 2015 10:23

Hay un hombre en Dinamarca decidido a convertirse en el mejor arquero sobre la faz de la Tierra. Y a hacerlo sin seguir la ortodoxia actual. No hablamos aquí de ganar medallas en competiciones de tiro, sino en emular las hazañas de los arqueros medievales y abisinios, de los arqueros mongoles capaces de atravesar cuerpos cabalgando a gran velocidad en sus caballos. Este hombre se llama Lars Andersen, y tiene unos cuantos trucos alucinantes que enseñarnos.

En su vida diaria, Lars es pintor y escritor, un hombre sensible. Sin embargo, la arquería es su gran pasión, y la ha llevado hasta sus últimas consecuencias. En 2003, después de participar en un juego de rol en vivo en el que disparó sus primeras flechas, se decidió a estudiar las técnicas que utilizaban los arqueros de hoy, comparándolas con las técnicas ancestrales que encontró en los libros. Se dio cuenta de que la manera en la que disparan los atletas actuales no es ni de lejos la más efectiva. En nuestros días, los arqueros suelen disparar a objetivos estáticos, mientras ellos también están quietos. Nada que ver con la realidad de un arquero medieval, acostumbrado a disparar en marcha, a objetivos que también se mueven.

Y así, en lugar de apoyar la flecha en el lado izquierdo del arco, como se hace comunmente, Lars aprendió a poner la flecha en el lado derecho, como leyó que se hacía en muchos tratados de arquería antigua. De esta manera puede disparar mucho más rápido, incluso moviéndose. También eliminó el típico carcaj que se ve en las películas, que los arqueros llevan colgando de la espalda. En realidad los arqueros más mortíferos solían guardar sus flechas en una funda colgada del cinturón, o incluso las llevaban en la mano que tensa el arco.

Todas estas técnicas y más son las que ha ido perfeccionando Lars con los años, hasta convertirse en posiblemente el arquero vivo más increíble que uno pueda echarse a la cara. Tanto que llamarle Robin Hood casi se queda corto. Si en la película clásica del arquero de Sherwood, Errol Flynn era recordado por la hazaña de partir una flecha clavada en una diana en dos, Andersen riza el rizo y parte en dos una flecha que viene hacia él. Todo gracias a la sabiduría de los antiguos y una dedicación a prueba de bomba.

No sabemos si esta habilidad tan especial le servirá después a la hora de pintar o escribir, ni sabemos qué tal hace ninguna de las dos cosas. Lo que sí sabemos es que los viejos maestros samurai, y los arqueros del Faraón estarían orgullosos de ver lo que es capaz de hacer con un arco y varias flechas en las manos.


La única manera de romper los moldes de lo convencional es ir a contracorriente



share