Historias

20 secretos de Pulp Fiction para celebrar su 20 aniversario

La mítica película de Tarantino todavía esconde multitud de curiosidades

Pulp Fiction es una de las películas que definió el cine de los 90. Una de esas cintas que marcan un antes y un después en la historia de un medio. La película arrasó en festivales, llenó salas y se llevó el Óscar al mejor guión original. Muchos intentarion copiar la fórmula de Tarantino pero ninguno tuvo demasiado éxito. Pulp Fiction sólo hay una.

Veinte años después de su estreno en 1994, esta historia de vidas cruzadas en los bajos fondos de Los Ángeles sigue despertando pasiones. Y lo más curioso de todo es que estuvo a punto de no llegar a filmarse. La productora Tri Star iba a poner dinero, pero sus ejecutivos se rajaron al leer el guión. Suerte que Harvey Weinstein tuvo el ojo suficiente para coger el testigo. Este es sólo el primero de una tonelada de datos curiosos en torno a una película que ha desarrollado su propia mitología.

¿Queréis saber más? Pues atentos (ojo: spoilers).

1. La gran hamburguesa Kahuna.

La hamburguesa que Jules come en la famosa escena del ajuste de cuentas pertenece a una cadena de hamburgueserías ficticia inventada por Tarantino que aparece también en Reservoir Dogs.

2. Ezequiel 25.17.

En esa misma escena, Jules recita un pasaje de la Biblia antes de matar a tiros a un pobre hombre. Ese pasaje nunca ha estado en la Biblia, sino que salió de la mente de Tarantino.

3. Samuel L. Jackson estuvo allí.

Antes de interpretar su icónico papel, Jackson había hecho una audición para participar en la anterior película de Tarantino. Aquella vez no funcionó, pero el director quedó tan impresionado que le escribió un papel pensado para él.

4. Parentescos.

Más relaciones con Reservoir Dogs: Vincent Vega (el personaje de John Travolta en Pulp Fiction) es en realidad hermano de Vic Veg, alias Señor Rubio, el personaje que en la anterior película interpretaba Michael Madsen, también conocido como "el tipo que cortaba orejas".

5. Uma Thurman rechazó su papel.

La actriz no estaba convencida de que interpretar a la esposa de Marcellus Wallace fuera para ella. Pero Tarantino estaba tan convencido de que debía participar que le leyó el guión entero por teléfono. Solo entonces aceptó. Y menos mal que lo hizo: fue el papel que hizo despegar su carrera definitivamente.

6. Más quejas de Uma.

A la actriz no le gustaba la canción que suena en el famoso concurso de baile, You Never Can Tell de Chuck Berry. De hecho llegó a pedir al director que la cambiase. Tarantino no le hizo ni caso.

7. Un baile godardiano.

Se ha dicho muchas veces que el baile de esta escena está inspirado en la película de Fellini 8 1/2. Parece ser que esto no es así. En cambio, Tarantino sí cita como influencia para esta escena la película Bande à Part, de Jean-Luc Godard.

8. De clásico a clásico.

Pulp Fiction bebe del cine clásico, pero, a estas alturas, es ya un clásico en sí misma. De hecho es una de las pocas películas contemporáneas que ha sido seleccionada para figurar en la colección de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

9. Baterías y una bombilla.

Y hablando de mitos: han corrido ríos de tinta sobre el contenido del maletín que Jules y Vincent van a recoger al principio de la cinta. La decepcionante realidad es que en ese maletín no había nada más que una bombilla para simular el brillo dorado de aquello que nunca llegamos a ver.

10. La tirita de Marcelus.

Casi tan misteriosa como el maletín es la tirita que el capo Marcellus Wallace lleva en la nuca la primera vez que lo vemos. De nuevo, decepción: Ving Rhames, el actor que interpreta a Marcelus se había cortado la nuca al afeitarse la cabeza. A Tarantino le gustó cómo quedaba y decidió aprovecharla para la película.

11. La cartera de Tarantino.

Más items del mundo real que se colaron en la ficción: la cartera que Jules enseña al final de la película, en la que puede leerse "Bad Motherfucker", era en realidad del mismísimo director. A su vez, ésta estaba inspirada en el personaje de Shaft, el detective afroamericano de los 70.

12. Un Chevelle Malibu del 64.

El lujoso descapotable que conduce Travolta en la película era igualmente de Tarantino, a quien no le hizo ninguna gracia que alguien lo robara en mitad del rodaje. Lo más curioso del asunto es que el coche apareció de nuevo 13 años después en una calle de Los Ángeles.

14. Todo queda en familia.

Ya vemos que la implicación de Tarantino en la película era total. Tanto que se reservó el papel de Jimmie, un conocido de Jules que les presta su casa para salir de un aprieto. Estos planos en los que el director actúa, fueron dirigidos por Robert Rodriguez, amigo íntimo de Tarantino, que renunció a salir en los créditos.

15. Steve Buscemi como estrella del rock.

Otro de los cameos protagonizados por colegas del director es el de Buscemi, que en Reservoir Dogs hacía de Señor Rosa. Para ver al actor hay que fijarse: es el camarero disfrazado de Buddy Holly que atiende a Mia y Vincent en el restaurante donde cenan y bailan.

16. Todos los actores cobraron lo mismo.

Pese a tener un presupuesto bastante ajustado, Tarantino consiguió un reparto de estrellas. Esto se consiguió con mucha insistencia, ya lo hemos visto, pero también convenciendo a todo el reparto de cobrar lo mismo: 15.000 euros a la semana. Eso, para un actor famoso de Hollywood, es calderilla. Eso sí, todos los actores participaron de un porcentaje de las ganancias del film, que a estas alturas se cuentan en cientos de millones.

17. Travolta y la heroína.

Para meterse en su papel de yonqui, John Travolta charló con un amigo de Tarantino que había tenido problemas con la heroína. Éste le dijo que lo más parecido a consumir la droga sin hacerlo era "tomar chupitos de tequila mientras estás metido en una bañera caliente". El actor probó el método en la suite de un hotel, junto a su mujer.

18. La jeringuilla mágica.

La heroína es precisamente la causante de una de las escenas más recordadas: la sobredosis de Mia Wallace y el momento de clímax cuando Vincent clava una enorme aguja en el pecho de la chica. En la pantalla, la escena es especialmente realista. Ello se consiguió gracias a rodarla al revés, con Travolta sacando la aguja del pecho de Thurman y luego reproduciendo la cinta hacia atrás.

19. La ciencia de la droga.

Curiosamente, aunque en la película sea la causa por la que Mia casi muere, esnifar heroína es menos peligroso que inyectarla, ya que de esta manera tiene que pasar primero por el sistema digestivo antes de llegar a la sangre. Pero le perdonamos la imprecisión porque la escena sigue siendo una pasada.

20. La teoría del universo paralelo.

Además, puede ser que en realidad lo que estemos viendo suceda en un universo paralelo. Esta es una de las teorías más locas sobre la película, que se basa en que el diálogo de Honey Bunny, la atracadora psicótica de la cafetería es diferente al principio y al final del film, a pesar de que teóricamente es la misma escena. ¿Saltos cuánticos en Pulp Fiction? No lo sabemos. Lo que está claro es en cualquier universo, Pulp Fiction nos seguirá fascinando como el primer día.

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