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Historias

Nadie se atreve a pisar la montaña más afilada de la Tierra

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Entramos en el bosque de agujas que aterroriza a los humanos

Guiem Alba

27 Marzo 2015 05:59

En medio de la isla de Madagascar existe un bosque terrorífico hecho de agujas. Frente a nosotros se alza Tsingy de Bemaraha, un macizo jurásico de piedras afiladas durante millones de años por el mar y la lluvia. El lugar que nadie se atreve a pisar.

El ser humano no ha osado explorar ni una décima parte de los 965 kilómetros cuadrados de esta fortaleza rocosa; gracias a ello, en su interior sobreviven especies de animales únicas.

Accedemos a la catedral de la naturaleza a través de una de sus pocas entradas. El pasillo estrecho y puntiagudo ya advierte: este lugar no es para nosotros.



Debemos avanzar con cuidado: la piedra rasga las ropas y también puede rasgar fatalmente la carne; la caída más inocente podría ensartarnos como una brocheta.

El peligro no solo está a nuestros pies: las subidas y bajadas del nivel del mar, junto con las lluvias torrenciales, han erosionado piedras verticales y horizontales que pueden cortarte la suela del zapato, pero también atacarte desde el costado.



Algunos exploradores occidentales han llamado a este sitio 'la versión natural de Nueva York'; en realidad, la palabra 'Tsingy' se traduce en el idioma local como "donde no se puede andar descalzo".

Para los indígenas, el macizo es un lugar místico, como sucede con todas las cosas que el ser humano no es capaz de conocer. Veneran a los ancestros en algunas de sus cuevas; evitan a toda costa entrar en otras que, según dicen, albergan espíritus malignos.

Lo que es un infierno para el ser humano es un paraíso para especies de animales totalmente desconocidas.



El camaleón con forma de hoja solo se encuentra en Tsingy de Bemaraha

Nos retiramos lentamente y midiendo cada paso que damos con extrema cautela. Mientras, los lémures saltan entre los pinchos de piedra a toda velocidad sobre nuestras cabezas. Esta es su casa, no la nuestra.

Con los lémures de pierna larga y los de pelaje blanco convive la rata saltadora gigante, además de lagartos e insectos extraños. El 90% de las especies que viven aquí no pueden encontrarse en ningún otro lugar de la Tierra.

En los últimos veinte años se han descubierto aquí nuevas especies de murciélagos y ranas; también animales grandes, como el lemur de pierna larga; e incluso una planta de café nunca antes conocida.

Sin embargo, nunca descubriremos ni la mitad de las especies que viven aquí. Gracias a eso, sobreviven.



[Vía National Geographic, Men's Journal, Crowded Planet]


El infierno de los humanos es el paraíso de los animales




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