Historias

6 lecciones sobre amor que podemos aprender de la ruptura de parejas perfectas

Lo que nos enseñan los fracasos románticos de las celebridades

Todo sucedió antes de que Kim Kardashian y Kanye West se conocieran. Antes de que Brad Pitt y Angelina Jolie se casaran. Antes de que Dalila le cortara el pelo a Sansón. Porque ni siquiera en la Biblia quedó constancia de las mujeres que le amaron antes de que ese gran amor traicionero le volviera vulnerable.

Por eso, para que la historia no vuelva a repetirse, hay un rincón en la red llamado Old Loves. Un Tumblr que funciona como archivo de todas esas parejas fugaces. De todas las ilusiones rotas puestas en algo que pudo ser grande y se quedó en una simple anécdota.

Hogueras de amor entre famosos que ni siquiera sabías que alguna vez ardieron.

Lo que sigue es una recopilación de esos amores que brillaron perfectos en algún momento de la historia pero que lo único que ha conseguido llegar hasta nuestros días son las fotografías de instantes en los que todo iba bien. Como el fulgor de una estrella muerta que viaja a través del tiempo para recordarnos nuestro propio pasado.

1. Cindy Crawford y Richard Gere (1991-1995)

Cindy Crawford y Richard Gere se casaron en 1991 y se divorciaron en 1995 Se llevaban 17 años.

Lo suyo fue un clásico inmortal del amor. Una chica joven que, en el momento de abrirse al mundo como una flor, conoce a un madurito sexy que la fascina con su experiencia (en todos los ambitos). Sin embargo, para cuando la chica ha terminado de convertirse en mujer, al madurito ya se le han acabado las anécdotas y la chica se ha cansado de ser la aprendiz. Cualquiera que haya tenido una relación con alguien de una generación distinta a la suya lo entenderá.

2. Christina Aguilera y Enrique Iglesias (1998)

¿Cuántas veces tus romances se han limitado a unos bailes guarros en la pista de baile y unos besos en público cuando creías que nadie os miraba?

Una actuación en la Super Bowl Unió a Christina y a Enrique cuando ella acababa de petarlo con Genie in a Bottle. Sin embargo, lo suyo nunca logró pasar de un rollo de un par de noches.

Unas cuantas citas mediocres y luego alguno se dio cuenta de que estaba apostando por el caballo equivocado. ¿Te suena?

3. Demi Moore y Bruce Willis (1987-2000)

Todos tenemos una pareja de amigos que son nuestro ideal de amor. Esa pareja que das tanto por hecho que va a envejecer junta y que, cuando anuncian su ruptura, te parece que ya nunca más serás capaz de volver a creer en el amor.

Antes de que Demi se volviera adicta a los hombres más jóvenes que ella, el amor de su vida fue Bruce Willis. Se conocieron en 1987 y, ese mimo año, se casaron. Estuvieron 13 años juntos y tuvieron tres hijas. Incluso después de separarse, nunca han dejado de ser amigos.

Bruce es ese novio cuyo nombre sale a relucir en todas las cenas familiares sin que a nadie le importe que esté delante tu nueva adquisición. Ese que nadie de tu entorno pierde la esperanza de que os acabéis reconciliando en algún momento.  

4. Susan Sarandon y David Bowie (1983)

Si, a principios de los ochenta, te hubieras liado con David Bowie, nunca se lo habrías contado a tu madre. No porque te avergonzara, sino porque sabrías que es un alma libre que solo puede regalarte un puñado de experiencias fuera de lo común.

Susan Sarandon no tenía ganas de tener hijos ni de sentar la cabeza cuando conoció a David Bowie durante el rodaje de una película. Lo suyo fue un romance fugaz que nunca pasó de la pasión de la novedad y que, probablemente, nunca tuvo la intención de hacerlo. Como el que tuviste con ese tipo extravagante y de gustos literarios elevados que conociste el primer año de carrera.

5. Lindsay Lohan y Aaron Carter (2000)

Menos mal que no tuviste la mala suerte de crecer delante de las cámaras... ¿Recuerdas aquel cateto que te volvía loca en secundaria? Ahora tendrías que lidiar con que todas esas fotos que destruiste en mil pedazos fueran de dominio público.

Algo así le pasa a Lindsay Lohan que, antes de empezar a andar por Los Angeles sin bragas, fue novia del hermano pequeño de Nick Carter. El principio de su decadencia.

Aaron tenía 14 años y se había aburrido de su novia Hillary Duff cuando Lindsay se cruzó en su camino. Aunque, cuando hubo conseguido meterle mano, la dejó para volver con su ex.

Sí, Aaron es ese novio de adolescencia que te hizo llorar por primera vez contra la almohada y que después volvió a hacerte llorar al recordar que te dejaste tocar por aquella cosa.

6. Judy Garland y Frank Sinatra (1949-1969)

Su amistad fue ese tipo de amor genuino que uno siempre sueña con encontrar. Un compañero de vida que, sin necesidad de estar juntos, sabes que siempre va a estar ahí hasta que la muerte os separe.

El cantante y la actriz fueron amigos hasta la muerte de Garland en 1969. Tal era su amor que, hasta en dos ocasiones, traspasó la línea que separa la amistad del escarceo amoroso. La primera vez tuvo lugar en 1949, mientras que Garland se recuperaba de una crisis nerviosa. Estaba casada y Sinatra se la llevó a una cita romántica a los Hamptons.

Ellos también aprendieron lo difícil que resulta que la amistad entre un hombre y una mujer se quede solo en eso, amistad.

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar