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Historias

Este DJ engañó a un ladrón para recuperar el portátil que le había robado

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Una historia de la que puedes sacar algunas ideas...

alba losada

15 Julio 2016 11:22

A algunos de nosotros nos han robado objetos preciados en algún momento de nuestra vida y lo único que hemos podido hacer es denunciarlo a la policía y esperar que salga victoriosa de la investigación. Sin embargo, en algunas ocasiones los acontecimientos pueden desencadenarse de otra forma. Un caso es el del DJ Gustavo Reis, que puede darte algunas ideas por si algún día vuelves a encontrarte en una situación parecida.

Reis es una popular figura en el mundo de la música de Belo Horizonte (Brasil), a quien robaron sus instrumentos de trabajo, entre los que figuraba su portátil. Pero él fue más allá, engañó al ladrón y terminó por recuperar lo que era suyo.

Pero para entender como fueron los hechos, empecemos por el principio:

Una noche dejó en su coche todo el material: el portátil, la tabla de mezclar sonido y otros dispositivos, todo ello valorado en 4.500 dólares. Sin contar lo que no se puede recuperar con dinero: 2 terabytes de música que tenía almacenada en el dispositivo.


Un noche alguien robo del interior de su coche el portátil, la tabla de mezclar sonido y otras piezas, todo valorado en 4.500 dólares


Al día siguiente, cuando Reis volvió al coche, se encontró con la gran sorpresa: el maletero estaba vacío. Ante esta desesperante situación, publicó una lista de los equipamientos robados en Facebook por si alguno de sus contactos sabía algo. Y acertó, recibió un mensaje en el que le sugerían que consultara en el portal de ventas por internet llamado OXL: "Mira si este ordenador es el tuyo". Allí todos los portátiles se muestran con una foto de su número de serie y, en aquel momento, comprobó que, efectivamente, aquel era el suyo.

Aunque no había rastro del resto del material, al menos sabía donde estaba el más importante. Así que se puso en marcha:

Inicialmente, su hermano y su novia se hicieron pasar por clientes interesados en el dispositivo y quedaron con el ladrón a dos días vista. Sin embargo, éste no dio señales de vida, por lo que Reis sospechó que aún no había podido desbloquear la contraseña y que, por tanto, no estaba en condiciones de venderlo.

Entonces, decidió optar una nueva estrategia, se hizo pasar por un proveedor de servicios: "Hola, ¿todavía tienes el ordenador? Compro Mac, piezas y accesorios". El ladrón le respondió creyéndose que el DJ, con su falsa identidad, podría ayudarle a desbloquear el ordenador: "¿Tienes contraseña de Mac?".

Reis se hizo pasar por un proveedor de servicios y el ladrón pensó que él podría ayudarle a desbloquear el ordenador

Ante la ingenuidad del ladrón, le aseguró que solo necesitaba tener el aparato consigo para desbloquearlo con una aplicación y éste cayó en la trampa: intercambiaron mensajes y quedaron. Al mismo tiempo, Reis informó a la policía para que le acompañara a la cita.

Quedaron en una cafetería y,a la hora señalada, el ladrón, que se identificaba como Juliano, le avisó que estaba en frente del bar. Pero parecía que no tenía intención de bajar del coche. Él se dirigió al vehículo y entonces lo vio. No tenía ninguna duda: era su portátil. Estaba rebosante de alegría pero tuvo que controlar sus impulsos y ganas de bailar. Era el momento de actuar.

Le dijo que se lo devolvería 3 horas más tarde y una vez confirmó la propiedad del dispositivo informó a la policía de todo. Al reunirse de nuevo con Juliano, los agentes ya rondaban por la zona vestidos de paisanos, y la adrenalina se apoderaba de su interior. Pero también debía contenerla. Aún no había terminado.

Reiss se dirigió al vehículo y entonces lo reconoció. No tenía ninguna duda: ¡era su portátil!

En aquel momento, el ladrón le pidió que le entregara el ordenador, pero Reis le dijo que era mejor que se reunieran en la cafetería, ya que en su empresa no podían saber que ofrecía servicios como autónomo. Sin embargo, Juliano se percató de la emboscada, huyó y le envió un mensaje a Reis: "Me has tendido una trampa, había policías". Y allí se quedó el DJ: con su portátil pero con su misión sin finalizar.

Después de aquella breve aventura, el ladrón le pidió que le enviara el dispositivo por correo pero él insistió en quedar. Sin embargo, no hubo un siguiente encuentro. Ante esto, Reiss se planteó insistir para que recuperar el resto de sus pertenencias, pero, finalmente, se dio cuenta que ya había recuperado lo más importante y lo mejor era no mantener más contacto con este ladrón que se hacía llamar Juliano.

Y así es cómo sucedió. Como Reiss le dio la vuelta a la situación, ganó al ladrón y terminó por otorgar a esta historia un final atípico.

[Vía BBC]

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