Historias

¿Aspirante a millonario? Este tipo será tu gurú

Dan Bilzerian quiere que sepas que su vida es mejor que la tuya

Dan Bilzeria n quiere que sepas que su vida es mucho mejor que la tuya. Por eso, su cuenta de Instagram está plagada de fotos como esta:

Bilzerian tiene 33 años y 100 millones de euros en el banco. Ha amasado su fortuna jugando al poker, apostando e invirtiendo en capital de riesgo. También es uno de los personajes más populares de Instagram, donde se le conoce como “Playboy King”. Su cuenta, en la que documenta su suntuoso y falocéntrico estilo de vida acumula más de 620.000 seguidores.

En ella podemos comprobar su gusto por los coches caros, como este alucinante Shelby Cobra de aluminio:

¿Sus otras pasiones?

El dinero:

Las armas:

...y las mujeres:

A estas alturas, probablemente ya te habrás posicionado. O Dan Bilzerian es tu nuevo héroe por representar el estilo de vida que cualquier tío querría tener o bien le desprecias por su burda encarnación del arquetipo de macho. Pero antes de extraer conclusiones definitivas, sepamos cómo ha llegado hasta aquí.

Al acabar el instituto -donde, en sus propias palabras, “no era especialmente popular”- Bilzerian se enroló en la Marina. Dos días antes de graduarse, con el 99% de su formación completada, fue expulsado del cuerpo por llamar “marica” a un oficial.

De ahí pasó a la Universidad de South Florida, donde finalmente encontró su camino. Ahí fue donde empezó a jugar a poker. El punto de inflexión llegó cuando se arruinó durante el segundo curso de la carrera. “Perdí todo mi dinero apostando, vendí algunas armas, convertí 550 euros en 7.500, volé a Las Vegas, transformé esos 7.500 en 135.000, volví a la Universidad, jugué mejor”, explica a The Daily Dot.

Desde entonces se ha convertido en uno de los mejores jugadores de poker del planeta. Entre los muchos torneos que ha ganado, destaca su triunfo en las World Series of Poker de 2009. Pero el botín más demencial se lo llevó en una partida el pasado mes de diciembre. Si hacemos caso a lo que contó en Twitter e Instagram, Bilzerian se embolsó cerca de 8 millones de euros en una noche:

Por cierto, cuando no juega, se las apaña para seguir dando envidia haciendo circular GIFs como este (es el tipo sentado en la primera fila con una chica morena acariciando su barba con delicadeza):

Su talento para las apuestas le permite tener casas como esta:

Viajar en jet privado:

Y pasarlo bien, en general:

Pero su vida de alto riesgo también le ha pasado facturas.

Cuando tenía 25 años, Bilzerian se embarcó en lo que su representante define como una “excursión de snow-board de cuatro días muy activa. Viajando, sin dormir, saliendo con amigos, haciendo toda clase de...”. La aventura le provocó un doble ataque al corazón. En agosto de 2011, Bilzerian viajó de Maui a Las Vegas dos veces en tres días para jugar una partida de poker contra-reloj. Se olvidó de dormir y su corazón volvió a decir basta. Fue ingresado en el hospital y le diagnosticaron una embolia pulmonar. Todavía no había cumplido los 30.

¿Qué fue lo primero que hizo al salir del hospital? Él mismo lo explicó en Twitter:

Just woke up.Docs think it was a minor heart attack or AGE.First thing I did when I got home was shower,& sex.Still have chest pain,gambling

— Dan Bilzerian (@DanBilzerian) agosto 26, 2011

Desde entonces, Bilzerian ha seguido disfrutando de los deportes de riesgo:

Y disfrutando de los placeres terrenales:

Pero, incluso él, el gran gurú de la egolatría, parece estar cansándose de sí mismo. Aparentemente, Bilzerian está aburrido de la imagen de “gilipollas” que transmite -él mismo se define así en Twitter- y quiere reinventarse como un “galán del poker”. También quiere encontrar maneras más constructivas de gastar su dinero. Recientemente ha puesto en marcha lo que denomina como Robin Hood Project, a través del cual quiere donar 75.000 euros a personas necesitadas.

Pero será difícil que cambie su imagen pública mientras siga colgando fotos como esta:

El ascenso a la fama de Bilzerian es una nueva constatación del papel de las redes sociales como espejo magnificador de nuestros anhelos. Si no fuera por su cuenta de Instagram, Bilzerian sería otro millonario hortera anónimo. Pero se ha convertido en una suerte de líder espiritual para toda una generación de tipos cuyo única aspiración vital es forrarse lo más deprisa posible y tener una cámara cerca para documentarlo. Y ello, probablemente, nos dice más de la sociedad que no de un tipo que, simplemente, vive la vida que siempre ha querido vivir. Su caso guarda muchos paralelismos con el de Jordan Belfort. Y, como ocurre con “El Lobo de Wall Street”, su exhibicionismo en Instagram se disfruta mejor dejando de lado los juicios de moral. Eso sí. Si algo queda claro en estas imágenes es que el dinero nunca comprará el buen gusto.

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