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Historias

La prueba de que estos 3 hombres sobrevivieron a la fuga de Alcatraz

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¿Qué ocurrió en aquella celda?

alba losada

29 Julio 2016 10:21

La noche del 11 de junio de 1962, la prisión de Alcatraz y tres presos fugados. Aquel día, los hermanos Clarence y John Anglin y el preso Franc Morris, todos condenados por robar bancos, protagonizaron la fuga perfecta que tuvo lugar en esta prisión en forma de isla. Se trata de uno de los últimos episodios del lugar en el que Al Capone y otros notorios criminales pasaron los días de su condena hasta que, en 1963, sus puertas se cerraron para siempre.



En su momento hubo varias investigaciones que les dieron por muertos. Sin embargo, el documental 'Alcatraz: the search for the truth' (Alcatraz: la búsqueda de la verdad) cuenta que se equivocaron. A partir de su publicación, 53 años después, nuevas pruebas revelan que al menos los dos hermanos tuvieron una vida después de aquella fuga. Aún hoy podrían seguir vivos.



Planearon una sofisticada huida de película, igual que inmortalizó Clint Eastwood en 'La fuga de Alcatraz', con Morris como autor intelectual. Aprovechando que la humendad del mar había calado en el centro penitenciario, cincelaron la pared de hormigón de su celda con los objetos que tenían a su alcance, como una cuchara o una moneda.

En su camino a la libertad trabajaron a ritmo de acordeón, melodía que aprovechaban para que los guardias no escucharan el ruido que anunciaba que se avecinaba una huida.



Tras meses de preparación llegó el gran día. Habían logrado hacer un pequeño agujero que les invitaba a probar su suerte más allá de aquellas paredes. Así lo hicieron. Pero antes de abandonar la celda colocaron cabezas de maniquí en sus camas. Aquellas cabezas las habían hecho con papel maché y cabello humano; incluso se asemejaban un poco a ellos. A pesar de que no podían sustiturlos eternamente, eso les daría un poco de margen antes de que les echaran en falta.



Cuando lo tuvieron todo atado, la fuga empezó: salieron a un pasillo sin vigilancia, subieron a la azotea y desde allí volvieron a mirar el mundo como no hacían desde tiempo atrás, ante la inmensidad de la bahía de San Francisco y a un paso de empezar una segunda vida.



Sin embargo, no era una tarea fácil. Tuvieron que cruzar las aguas negras de aquella bahía y se bastaron con una balsa y palas improvisadas que les permitieron abandonar la isla y empezar su viaje a ninguna parte.

En la pieza 'Alcatraz: the search for the turth' se resuelven algunas de las incógnitas que han sido los grandes interrogantes de este episodio durante años. Y esto ha sido posible gracias a la familia Anglin, que para entender qué ocurrió aquel día con sus familiares ha colaborado con las autoridades.



Fueron los sobrinos de los Anglin, David y Ken Winder quienes han dado las primeras evidencias. Se trata de cartas y una fotografía de los dos hermanos en un rancho de Brasil, trece años después de la fuga.



Estas pruebas han revivido un caso que nunca llegó a resolverse y que ha conducido a varios investigadores a iniciar una nueva búsqueda por Latinoamerica. "Cuando se trabaja en este tipo de casos, una sensación surge cuando las cosas comienzan a caer en su lugar", comenta Roderick.


[Vía New York Post, El País y Vintag.es]


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