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Una herbolaria secuestra a su marido, enfermo de cáncer, para que no se opere

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El hombre fue liberado por su madre. Se lo encontró en una habitación, desnudo. Tan solo llevaba un pañal lleno de orines

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29 Junio 2017 17:19

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Clara Inés Ibarra, propietaria de una herbolaria de Alicante, ha sido acusado hoy de secuestrar a su marido, enfermo de cáncer, para impedir que se tratara en un hospital

El marido de la acusada, Francisco Manuel Crespo, fue diagnosticado de un tumor cerebral en 2008. Los médicos que le atendieron le aconsejaron operarse de urgencia, debido al avanzado estado del cáncer. Según recoge el diario El País, Crespo tenía miedo de enfrentarse a la intervención y decidió optar por los cuidados y terapias naturales de su mujer.

Durante un año, Crespo estuvo supuestamente encerrado en una habitación en la que tan solo había un colchón. La mujer le aisló completamente de su entorno y le sometió a una "terapia" extrema donde incluso llegaba a restringirle por completo alimentos y agua. En 2009 la víctima consiguió alertar a un amigo suyo por móvil para pedirle que avisara a su madre de que le fuera a buscar.

La madre de Crespo acudió entonces al domicilio, un piso en la playa, y después de forcejear con su nuera consiguió entrar en la casa. Encontró a su hijo completamente desfigurado, en los huesos y desnudo en la habitación. Tan solo llevaba un pañal lleno de orines

"Estaba destrozado, con la cara como desfigurada y cuando salió de allí se echó a llorar como un niño", explicaba a El País el amigo de Crespo que ayudó a sacarlo de esa situación.

Cuando consiguió salir, el tumor había vanazado rápidamente y le había producido una hipertensión craneal. Podía morir en cualquier momento. Fue operado de urgencia en 2009, pero falleció cuatro años después.

Hoy la Fiscalía pide para la acusada 8 años de prisión por un delito de detención ilegal y contra la integridad humana por el calvario físico al que sometió al fallecido.

La mujer se ha defendido aludiendo a que su marido no quería operarse porque tenía miedo a morir y que fue él mismo quién decidió ponerse en sus manos. Asegura que le daba las pastillas que los facultativos le habían recetado y que, además, ella le suministraba medicina natural para completar la medicación.

"Me han hecho un daño irreparable con sus mentiras, falsedades y calumnias. Yo me casé con mi marido para estar con él en las buenas y en las malas. Estuve en las malas incondicionalmente y por eso estoy hoy aquí. No me arrepiento de haberle cuidado como le cuidé porque lo hice con todo el amor del mundo", aseguraba la acusada en el juicio.

La madre del fallecido, por su parte, asegura que cuenta con el testimonio de los amigos y familiares de la víctima. También tiene la custodia de los dos hijos menores del matrimonio. Cuando Crespo fue "liberado", aseguró a los policías que su mujer había intentado matarle. Días posteriores la denunció y pidió el divorcio, otorgándole la custodia de sus hijos a su madre.

El juicio ha quedado visto apra sentencia, pero la Fiscalía asegura que la víctima sufrió un trato vejatorio y degradante, prolongado en el tiempo y en contra de su voluntad para que no pudiese acceder a los tratamientos médicos convencionales. Una situación que provocó en la víctima un aislamiento vital y un deterioro físico y mental que le impedían discernir qué era lo mejor para su salud. 

[Vía: El País]


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