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Sepideh Jodeyri: "No soy víctima del gobierno iraní, soy una luchadora"

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Tiene prohibida la entrada a su propio país. Su delito: haber traducido al persa El azul es un color cálido

María Yuste

17 Junio 2015 06:00

Imagina que en 2011, cuando te uniste a las manifestaciones del 15-M, hubieran empezado a torturar y a meter a la cárcel a todos tus amigos. Imagina que entonces hubieras tenido que elegir entre malvivir libre en un país extranjero o quedarte aquí y acabar como tus amigos. Imagina que te fuiste y no sabes si alguna vez podrás volver a sentirte en casa.

Bienvenido a la vida de la poeta y traductora iraní Sepideh Jodeyri.

De hecho, la reputada poeta iraní ha sido desterrada de su país dos veces. La primera de forma física por apoyar públicamente a la oposición democrática de Irán. La segunda, simbólica, por haber traducido al persa el famoso cómic El azul es un color cálido.


Ha sido nombrada persona non grata por traducir 'El azul es el color cálido'



El libro ni siquiera está disponible en Irán pero debido a su temática LGTB, algo penado con la muerte, Jodeyri ha sido nombrada persona non grata y sus seis libros de poesía han sido prohibidos.

Ahora vive en Praga pero acaba de llegar a España para recoger el premio Jovellanos al mejor poema internacional del año por A las colinas, un poema que habla precisamente sobre ser exiliado.

Esto es lo que nos ha contado sobre su situación y la de su país.



¿Cuál es tu situación actual en Irán?

Sigo teniendo completamente prohibida la entrada al país. Además, no solo no se puede publicar nada escrito por mí sino que ni siquiera puede aparecer mi nombre en la prensa. A no ser que sea para atacarme o criticarme, entonces sí. Varios de mis amigos han sido interrogados por los servicios de inteligencia solo por estar relacionados conmigo y han cancelado el premio de poesía que fundé en 2008 para premiar los mejores libros escritos por mujeres iraníes. Desde que me fui en febrero de 2011 no he podido volver ni de visita. Aunque yo no quiero ir de visita, lo que quiero es quedarme allí a continuar mi labor como poeta y feminista.


¿Cómo es ser exiliada iraní en Europa?

La mayoría de los periódicos, organizaciones de derechos humanos e incluso la comunidad artística e intelectual te consideran un ejemplo político. Hasta publican noticias erróneas sobre ti para hacer que sus artículos sean más controvertidos. Yo era conocida en mí país por mi poesía, mis actividades literarias y por mi acercamiento al feminismo a través de la literatura así que me dolería que se me consideraran únicamente un objeto político.

Aunque lo peor es cuando te consideran una víctima. Al gobierno de Irán le encantaría poder hacer de mí una victima pero no lo soy porque busco soluciones alternativas a sus prohibiciones. Por ejemplo, mi último libro lo regalo de forma electrónica a cualquier iraní que lo solicite. Así que no, no me considero una victima. Soy una poeta que lucha por el derecho a la libertad de expresión en su país. Alguien que lucha no es siempre una victima.

 

No quiero ni volver de visita, lo que quiero es quedarme allí a continuar mi labor como poeta y feminista


¿No consideras político enfrentarse a la censura de un país?

Es el deber de cualquier poeta, como yo he hecho, escribir contra la censura, la falta de libertad de expresión, los arrestos y asesinatos de la gente en la calle durante la Revolución verde. Eso está considerado una actividad política para el gobierno iraní porque es lo que piensan de cualquier artista cuyo arte se desmarque de lo que el gobierno dicta. Por lo tanto, es el Estado el que nos ha hecho políticos pero solo somos artistas, poetas y escritores.


Tu poesía está llena de metáforas y se nota una fuerte influencia vanguardista, ¿es una forma de burlar la censura?

No. La complejidad que se aprecia en mi poesía o en la de mis contemporáneos no nace con el objetivo de evitar la censura, es simplemente nuestro estilo. De hecho, la poesía compleja y vanguardista se censura más en Irán que la que resulta más simple o es más tradicional.



¿Por qué?

Porque saben que es un tipo de literatura que solo una mente vanguardista puede crear y las mentes adelantadas a su tiempo no toleran dictadores.


En Irán te han llegado a censurar palabras tan inocentes como “beso” o “cuerpo”, ¿usas el erotismo como arma subversiva?

Es cierto, el gobierno iraní censuró varios de mis poemas de libros anteriores por usar esas palabras. Lo que pasa es que yo creo en el erotismo porque creo en el amor. Si no hay erotismo en un poema de amor, no creo que se pueda considerar amor. Aunque con eso no quiero decir que cualquier poema erótico sea romántico. Solo que se necesita cierta dosis de erotismo para que un poema de amor suene natural. Al fin y al cabo, sin erotismo, ¿quién podría hacer el amor? Además, cuando escribo un poema erótico lo hago sin omitir una sola palabra.


Saben que la poesía vanguardista es la más peligrosa



Me consta que ahora estás trabajando en una novela y que se ambienta en Irán. ¿Se trata de una autobiografía?

En realidad no. No es una historia real, solo son reales algunos de los personajes como mi hijo, mis terapeutas, mi marido, los prisioneros políticos que aparecen y mis amigos escritores.


¿De qué trata exactamente?

Son, principalmente, mis fantasías sobre la situación de mi hijo autista y mi país en el futuro. Aunque algunas cosas pasan en el presente y otras en el pasado. Está todo tan mezclado que resulta difícil diferenciarlo. Es como un sueño en el que no puedes reconocer el tiempo ni el lugar.


Y, ¿para cuándo podremos leerla?

Dejé de escribirla cuando me enteré de que mis libros habían sido prohibidos en Irán. Sigo escribiendo poemas pero escribir una novela requiere más tiempo y y esfuerzo y si no tengo esperanza de poder publicarla en Irán, ¿para qué seguir?


Alguien que lucha no es nunca una víctima





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