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Sónar 2010

Recomendaciones diarias

Sónar 2010

Un año más, se repite la misma historia: en vísperas del Sónar, oleadas de dulce estrés. Son tantas las cosas que uno quiere no perderse, tantos los atractivos que se concentran en el espacio de tres días y tres noches de actividad más que frenética que se hace necesario discriminar, fijar una serie de guías para no acabar perdido entre los muchos pliegues de una oferta que puede llegar a abrumar. Por eso, como ya hicimos el pasado año, aquí dejamos una breve hoja de ruta con algunos de los nombres que a juicio de quienes hacemos PlayGround deberían despertar la curiosidad de todo aquel que acuda este año a Sónar.

Quién sabe, quizás alguna de las cosas que no alcances a ver in situ puedas disfrutarlas luego aquí, en estas mismas páginas, gracias al seguimiento que esta casa planea hacer de Sónar. A partir de mañana habrá crónicas diarias, galerías de imágenes, video-reportajes, entrevistas con varios de los protagonistas, muestras de audio de algunos de los sets... Si al final no puedes ir al Sónar, en PlayGround tienes una vía para enterarte de todo lo que allí suceda.

Jueves por la mañana. Dependerá de tus usos horarios y de tus propias obligaciones que puedas plantarte antes o después en el Sónar de Día (ese nodo de actividad que se concentra en el entorno del CCCB, el MACBA), pero si tú fueras nosotros, a eso de las 13:00 horas deberías estar merodeando por el escenario SonarDôme, casa de la Red Bull Music Academy, para asistir a las evoluciones del gallego Noaipre, una de las grandes esperanza de nuestra escena local en lo que a la electrónica de raíz post-garage (esa en la que confluyen las formas del UK Garage, el grime filoso, el dubstep o el UK Funky en busca de algo siempre fresco y bien cargado de bajos) se refiere. A la vuelta de Sónar verá la luz su primer 10” a través de Arkestra Discos, y todo el que ya ha tenido ocasión de escucharlo (también nosotros) coincide en afirmar que en las manos de Rohe Rodríguez se anda cocinando algo gordo.

Quien busque nuevos ángulos para el arte de la rima, que pruebe a degustar la oferta cero purista del Professor Green. Su rap desenfadado y de entonación tendente al dibujo melódico se arrima sin rubor al pop y al rock de consumo para despachar con buen humor su particular versión híbrida del hip-hop de acento británico, una que se muestra tan cercana al nuevo wonky pop de trasfondo urbano, como a las crónicas a pie de calle del primer Mike Skinner ( The Streets). Su adhesivo “I Need You Tonight”, construido a partir de un retal del hit de INXS, lleva ya varios meses dando guerra en las Islas Británicas, y algo nos dice que en Sónar este joven revoltoso de humor muy negro va a dejar sonrisas clavadas en la cara de muchos.

En terrenos más experimentales, Alexandre Burton y Julien Roy estarán en SonarComplex en torno a las 16:00 horas ofreciendo el primero de los pases de POWEr, performance a medio camino entre la instalación sonora y el concierto al uso que nos mostrará a la pareja modulando en tiempo real y con intenciones musicales las descargas eléctricas y las perturbaciones electromagnéticas generadas a partir de un gran transformador de alto voltaje (una bobina Tesla). Basta mirar las fotos de prensa de su instalación para saber que lo suyo se promete especial, una de esas apuesta por el riego a las que en este país sólo se atreve Sónar.

Una hora después en SonarVillage, la londinense Speech Debelle estará defendiendo en directo los principios activos de su Speech Therapy (Big Dada, 2009), un álbum gestado con la ayuda de Lotek ( Lotek Hi-Fi), Plutonic Lab, Roots Manuva, Mike Lindsay ( Tunng) o la menuda Micachu que se debate entre el avant-pop, el nu-soul, el jazz y el hip hop armado sobre una paleta sonora sorprendentemente crómática, cálida y corgánica. La joven Debelle entiende la rima como ejercicio confesional, como práctica de vaciado emocional de tonos oscuros, y sus palabras, en contraste con unas músicas que tienden a priorizar los tonos más amables del legado musical afroamericano, ya la han hecho merecedora de todo un Mercury Prize.

A las 19:00 horas, en SonarDôme, hay cita inexcusable con Caribou, autor de uno de los discos más sugerentes de entre todos los que por aquí hemos tenido ocasión de degustar este año. Toca ver cómo se las apaña el geniecillo Dan Snaith para al directo los ritmos de baile oleados y orgánicos de su majestuoso Swim (City Slang/Coop, 2010), pero nuestra confianza en él es casi ciega. Bailar con “Odessa”, “Jamelia” o “Sun” con el sol aún picando en nuestra espalda, se nos antoja un momento capaz de aumentar nuestra esperanza de vida en varios años.

Casi a la vez que Caribou, los veteranos Hans-Joachim Roedelius y Dieter Moebius estarán sentando cátedra en materia de flotación cósmica y electrónica kraut bajo su alias más legendario: Cluster. En 2009 rompieron el silencio con Qua, su primer trabajo de estudio en catorce largos años, y a pesar de la edad de ambos (entre los dos suman más de 140 años de vida y experimentos), sus conciertos siguen siendo un campo de pruebas en torno a la repetición, el minimalismo rítmico, el ambient clínico y el error estocástico, que en Sónar buscará lograr un tono suficientemente contemporáneo.

A las 20:30 horas, todos camino del SonarHall para ver el directo audiovisual de Broadcast. Su llegada a las bancadas de Warp a finales de la década de los noventa despertó más de un recelo, pero a fuerza de intrigantes canciones en clave de space age pop psicodelizado, narcótico y fascinador, Trish Keenan y su cohorte de músicos nostálgicos del retrofuturo han acabado colocando el nombre de Broadcast entre los favoritos de casi todos. Su reciente reinvención en formato de dúo hacia terrenos collagistas de más clara afiliación hauntology promete regalarnos uno de esos momentos para enmarcar. Puro hechizo, que a más de uno con ganas de agitar el hueso le resultará indigesto.

Ya en la franja de noche, toca otear los cielos de Barcelona en busca del brillo de “spectra [barcelona]”, esa impactante instalación lumínica del audio-artista japonés Ryoji Ikeda que promete horadar la esfera celeste de la Ciudad Condal usando como único material escultórico una gran columna de luz, un impresionante haz de impoluta luz blanca que podrá percibirse desde casi cualquier rincón de la ciudad. Mejor si disfrutas de “spectra” camino del Teatre Grec, porque allí, en los jardines del Teatre, el japonés estará desafiando la capacidad de absorción de ojos y cerebros con una nueva realización de su serie de directos audiovisuales “test pattern”.

Primera sesión doble, Sónar de día y Sónar de Noche, cerca de veinte horas de música sin apenas pausa que dan para mucho más de lo que podemos aquí contaros en unas pocas líneas. En cuanto se desdobla, Sónar se convierte en algo parecido a una carrera de fondo sobre el terreno de un oasis de dimensiones poco menos que inabarcables, en una sucesión constante de ideas y estímulos que hace que los solapamientos sean simplemente inevitables.

Nuestro viernes en Sónar de Día comenzará temprano en SonarDôme. Al filo de las 14:00 horas, la gallega BFlecha estará deshojando en directo los cortes de su celebrado primer 10” para Arkestra, presentando nuevos temas inéditos y algunas de sus recientes remezclas para otros. La suya es una apuesta que se resiste a la fácil clasificación: suma beatmaking fulgente, dubstep colorista, pop sintético y G-Funk pasado por el filtro del “purple wow sound” y darás con lo que la propia BFlecha tuvo a bien describir un día como “Three 6 Mafia tocando 808s y flautas en una noche estrellada alrededor de una fogata”. Quien quiera saber más sobre la primera dama de Arkestra, que pose ojos y oídos sobre el podcast que hace no mucho preparó para PlayGround.

Tras la comida, toca escoger entre Nedry (en SonarVillage) y Pursuit Grooves (en SonarDôme). Producto triangular de los talentos de Chris Amblin (aka Ekocam), Matt Parker (aka Earthkeptwarm) y Ayu Okaki, el mundo híbrido de Nedry se afirma como punto de encuentro entre el pop a la manera urban, el post-rock con apego por las texturas flotantes y el dubstep más sensible y vaporoso. En la esquina contraria de esta primera disyuntiva horaria, la neoyorquina Vanese Smith, estará presentando su más reciente trabajo como Pursuit Grooves, una apuesta personal por las letras con conciencia y los beats galácticos, una suerte de neo-soul de visos hi-tech que tiene tanto que ver con el glitch-hop más viciado y cargado de bajos (piensa en Ras-G, incluso en Flying Lotus), como con el imaginario cósmico del Detroit clásico.

Al filo de las 17:00 horas, la alternativa es triple: la soulful songstress Fatima (colaboradora de Shafiq Husayn, Floating Points o Funkineven, asociada al sello Eglo de Alexander Nut) estará en SonarDôme; Aufgang (ese cónclave de ritmo y teclas de piano orquestado a seis manos por Francesco Tristano, Rami Khalifé, y Aymeric Westrich, protagonistas hace nada en nuestra sección de entrevistas) en SonarHall; bRUNA (paladín de la mejor electrónica emocional que se haya hecho nunca en este país) en SonarComplex. Decidas lo que decidas, saldrás siempre ganando.

De subir la temperatura rítmica en SonarDôme se ocupará Steve Braiden (aka Braiden), uno de los últimos nuevos valores surgidos al calor de esa sección del underground londinense preocupada por la constante evolución de la bass music. El inglés se dedicará a repartir con técnica formidable raciones de house suntuoso, post-dubstep, future garage y UK funky, ritmos que harán que tus caderas y tu corazón tiemblen, que todo tu cuerpo quiera entregarse al baile sensual.

A las 19:00 horas, hay cita ineludible en SonarHall con King Midas Sound, ese proyecto en clave de húmedo y “ajamaicado” dubstep soul sosegado y envuelto en ecos humosos que comparten Kevin Martyn, el poeta -también artista de spoken word- Roger Robinson y la cantante japonesa Hitomi. Acto seguido, y en el mismo espacio, atentos al show audiovisual de Nosaj Thing, un espectáculo que hace gala de unas visuales fascinantes que hacen que los beats de Jason Cheung, ya sugerentes per se, ganen muchos enteros. El único problema: a mitad de actuación de Cheung, muchos serán los que decidan poner rumbo al SonarVillage para ver brillar a Delorean en el corazón mismo de su ciudad de adopción.

El Sónar de Noche se presenta aún más reñido, si cabe, que el diurno. Uno podría decidir acampar en cualquiera de los tres escenarios de la Fira Gran Via teniendo el disfrute asegurado de continuo. A priori, los amantes de la electrónica menos purista y más abierta a la amabilidad pop tenderán hacia el SonarClub, espacio en el que se sucederán el retrofuturismo pop charmant de acabado sintético de Air, el cosmic disco suavizado a base de friegas de emoción electropop de Aeroplane, el post-punk disco de LCD Soundsystem, el house baleárico y exótico de John Talabot (muy atentos a su podcast, que es pura ambrosía) o 2manydjs, otros que llegarán a Sónar con espectáculo visual renovado. Pero es que en paralelo, la armada de Mary Anne Hobbs ( Joy Orbison, Flying Lotus y Roska: trío de ases) primero, y Hudson Mohawke luego, estarán repartiendo filigranas sintéticas, beats y bajos estratosféricos a diestro y siniestro. ¿Flying Lotus o LCD Soundsystem? ¿Plastikman o John Talabot? Te va a costar decidir. Imposible recomendarte algo que no sea todo. Ahí reside una de las grandezas de Sónar.

Como tercera variable para la noche del viernes, Hot Chip o Richie Hawtin enfundado en su disfraz de Plastikman (su directo se promete tremendo) estarán tirando de nosotros hacia Sónar Pub antes de que Claude VonStroke, Carte Blanche y Cora Novoa se encarguen de regalarnos un fin de fiesta glorioso.

Sábado, última etapa de un maná de tres días, y una que se presenta larga e intensa, bien cargada de alicientes, de sugerencias de signo contrario que no cuesta ver como ángulos complementarios de un polígono de muchas caras: últimas tendencias en materia de baile electrónico y radicalismo conceptual, nostálgicas miradas al pasado y vanguardia experimental, fugas periféricas hacia multitud de estilos bastardos y continuos viajes de ida y vuelta hasta las fuentes de lo original... Todo cabe en el oasis de Sónar.

En horas de aperitivo, nada mejor que flotar a base de IDM paisajista e inventa-mundos de la mano del barcelonés Albert Salinas, aka Wooky. Nada como volver sobre su reciente podcast para hacerse una idea de por dónde irán los tiros de su sesión. Quien ande necesitado de un buen exorcismo a base de melodías imprevisibles, texturas astrales y ritmos repetitivos, que acuda al filo de las 13:00 horas al entorno del SonarComplex; allí estarán Narwhal dando buena cuenta de su hacer ceremonial, uno que ellos mismos se ha atrevido a definir como “si Les Aus, Terry Riley y Lucky Dragons estuviesen bailando alrededor del fuego en una fiesta en el medio del campo donde Four Tet está pinchando canciones indígenas versionadas por Gang Gang Dance y remezcladas por Brian Eno”. Cuanto menos intrigante.

A las 14:00 horas, en SonarVillage, el coruñés David M estará dando muestras de su amor por las bajas frecuencias y la variedad rítmica a base de dubstep plástico, grime filoso o UK garage, demostrando que en esto de los bajos rotos y los ritmos rotos muy pocos le hacen sombra por aquí, y que el chico está a la altura de casi cualquier deejay del ramo llegado de fuera.

Parada para comer, y rumbo a SonarDôme, que allí estará Moodymann haciendo honor a su condición de maestro preservador de la herencia afroamericana en las pistas de baile, mezclando house profundo, desencajado y soulful con fugas technoides, música disco o soul de alto octanaje rítmico. Una hora más tarde, todo aquel que se diga interesado en lo que se cuece en España a nivel de beats y música de bajos (ya sabes, hip-hop de hechuras electrónicas, wonky beats, dubstep elástico, 2step, skweee...), que no se pierda la sesión que anda preparando el vallisoletano Funkforward a base de material de aquí, bien de productores españoles (sobre todo), bien de gente de fuera que viene publicando en sellos de aquí.

Ya en la franja vespertina, el SonarDôme se llenará de colores y bailes robóticos con Lunice, amigo americano de la LuckyMe crew, un tipo con ganas de entretener (busca sus vídeos danzarines en YouTube, y verás que el chico tiene garbo para dar) que en los últimos tiempos no para de coleccionar afectos por obra y gracia de una música que mezcla beats cojos, lazer bass y electrónica quebradiza de tonos galácticos. Referencias desperdigadas por sellos como Big Dada, Top Billin, Young Turks o -pronto- LuckyMe deberían ser suficiente aval para llevarte a querer ser testigo de lo suyo en SonarDôme.

Lo de Uffie llega con restraso, pero su electro-pop sigue guardando encanto, y su sola presencia seguro que subirá varios grados la temperatura sexual del SonarVillage. Mientras, los headz adictos a los malabarismos con los platos deberían poner rumbo a SonarHall, que allí estarán Kid Koala y Dynomite D demostrando que aquello de rascar vinilos, en las manos adecuadas, puede ser elevado a la categoría de Arte, incluso en un contexto, el de The Slew, que apuesta por el rock híbrido de regusto stoner. Quien no quiera oír hablar de guitarras, en SonarDôme tendrá a Jackmaster cerrando el Sónar de Día al estilo de Numbers.

Ducha rápida, hidratación y a la Fira. Poder ver a Bryan Ferry, Phil Manzanera y Andy Mackay reunidos sobre un mismo escenario y recuperando sus temas clásicos como Roxy Music es un plan de auténtico lujo. Pero es que casi a la vez, en todo un lujo en el único show que ofrecerán en SonarPub, estarán el ángel Jónsi y su banda presentando las canciones de su colorista, dramático y extrañamente eufórico Go (XL/EMI, 2010) . Ya os contamos en su día que Jonsi, en colaboración con Fifty Nine Productions, se han pasado meses diseñando un ambicioso montaje escénico -algo a medio camino entre el teatro musical, la instalación artística y el concierto al uso- que aspira a sumergir el formato del concierto pop en un gran baño de fantasía onírica. Esa fantasía de pop barroco envuelto en luz e imágenes de ensueño estará brillando en Sónar.

A las 00:30 horas, Dizzee Rascal estará defendiendo su condición de grimer medrado hasta la primera línea del pop urban británico. Su “Bonkers” promete poner el SonarClub del revés; esa, y otras tantas canciones de un Boy in da Corner cada vez más consciente de su valor como entertainer. Quien prefiera sonidos menos festivos y más densos, en SonarLab tendrá la opción de Fuck Buttons, alumnos de la psicodelia noise extática y tribal reconvertidos en tiempos recientes en profetas del nuevo trance cyberdélico de espíritu vertical. Con ellos, los cielos de Barcelona prometen volverse líquidos para que puedas flotar a tu antojo.

Ver a Matthew Herbert sobre un escenario siempre es un espectáculo, y uno a menudo imprevisible. Maestro en la rticulación del binomio sampler + concepto, está vez Herbert se subirá a las tablas del SonarPub a presentar su proyecto “One Club”, una celebración de la música de baile confeccionada a partir de los sonidos (gentes bailando, timbres de teléfonos móviles, risas, conversaciones, todo tipo de ruidos de ambiente) que él mismo registró durante una noche del pasado mes de septiembre en los interiores y exteriores del club Robert Johnson de Frankfurt.

A partir de las 2:00 horas, el SonarLab quedará tomado por las huestes de Lucky Me. American Men, Machine Drum, Mike Slott, The Blessings y los LuckyMe DJs ( Eclair Fifi y el enmascarado John Computer, o sea HudMo, en esta ocasión) prometen tres horas de montaña rusa sonora que irá evolucionando desde el post-rock de hechuras sintéticas a los beats IDMescos, pasando por el hip hop astral, el nuevo boogie, el rap noire y el house para terminar en modo rave. En mitad de la fiesta gorda de estos glaswegians (quienes, por cierto, prometen invitados sorpresa sobre el escenario), habrá que fugarse al SonarClub para disfrutar del despliegue visual de The Chemical Brothers.

El fin de fiesta viene variado. En un gesto nada habitual (y muy de agradecer, que no todo aquel que acude al Sónar de Noche tiene porque ser amante de lo techno), el Del Palo Soundsystem (o sea, Griffi y DJ2D2, a cuatro manos) hará del SonarLab un reducto abonado para toda clase de breaks y ritmos urbanos. En SonarPub, DJ Hell intentará hacer honor a su fama de selector de lujo hurgando en su maleta en busca de gemas de house oscuro, electro, disco, techno, glam, neue deutsche welle y lo que le apetezca ese día al dandy del averno. En SonarClub, Function y Regis, veteranos activistas del techno de Birmingham, se vestirán el disfraz de Sandwell District para ofrecer un set a medio camino entre el directo y la sesión con el que estarán sentando cátedra en materia de techno rugoso y riguroso. Después de esto, tu cuerpo querrá una semana de sueño continuo.

Nos vemos en Sónar.

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