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Dewars

La odisea del chico que soñaba con escalar montañas que nadie hubiese pisado

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Como Dewar's, Kyle Dempster se salió del camino establecido para vivir de verdad #LiveTrue #Dewars

Juan Carlos Saloz

12 Noviembre 2015 05:25

Una bicicleta, un par de mapas, una cámara y un sueño. Nada más necesitó Kyle Dempster para encumbrarse en una aventura de 1200 kilómetros.

 Dejando atrás la soporífera rutina y el cargante estrés de la ciudad, Dempster decidió perseguir un sueño que sabía que debía cumplir. Cargó los materiales necesarios y se enfrentó a una travesía por Kirguistán, parte de la antigua república soviética. Su pretensión era escalar los picos más altos del país, pero no le bastaba con simplemente hacerlo, sino hacerlo en solitario.

The Road From Karakol from Outdoor Research on Vimeo.



No tenía ningún plan sólido, solo la intención de montar en bici, explorar un lugar nuevo, vivir nuevas experiencias... lo que fuera. Quería subir esas montañas que tan preciosas parecían, ¡nada más!”

Antes de este viaje, ya había hecho 4 a Pakistán, 3 a China, 2 al Ártico canadiense y varios más a América del Sur. No era la primera vez que se enfrentaba a un reto de tales circunstancias, pero sí la primera que se decidió a grabarlo.

Lo que iba a ser un vídeo de 4 minutos acabó convirtiéndose en un popular documental de 25

“Cuando fui a Kirguistán no tenía la intención de hacer una película. Estuve un año con el metraje en un disco duro, sin siquiera visionarlo. Pero cuando vi todo lo que tenía, decidí mandarlo”.

Kyle Dempster envió el metraje a los cineastas Fitz Cahal y Austin Siadak, buscando realizar un pequeño vídeo de 4 minutos. Pero ellos vieron muchísimo más potencial en el material de Dempster, por lo que lo convirtieron en un documental de 25 minutos. 

The Road From Karakol es una película que no tiene más motivo que motivar a personas normales a perseguir sus sueños. Para Dempster fue escalar las montañas de Kirguistán, pero no se necesita ser escalador para verse identificado con su filosofía.


Aunque es escalador, Kyle Dempster también regenta una cafetería


“No me gusta decir que soy un escalador profesional. Creo que esta profesión tiene caducidad; en algún momento no podré escalar al mismo ritmo que ahora. Cuando ya sea un viejo escalador que solo sepa hablar del pasado, me dedicaré a otras cosas. No dependo de ello, en mi cafetería también vivo grandes aventuras”.

En su cafetería Higher Ground, Kyle Dempster pasa el tiempo mientras no está escalando. Llevar una vida normal no le impide realizar sus sueños. Tiene la posibilidad de cumplirlos y lucha cuanto puede por seguir adelante.

Comenzó a escalar con 11 años, cuando su primo le introdujo en el mundillo durante un campamento de verano. Poco después entró al equipo local de escalada, donde su hobby se fue intensificando cada vez más. Según explica, allí hizo sus únicos amigos de verdad, pues en el instituto no terminaba de conectar con nadie. Pronto se encumbró en las más desafiantes aventuras, pero nunca dejó de trabajar. Nunca le han regalado nada.

A veces buscamos excusas como pretextos para no perseguir nuestros sueños. Pero lo cierto es que, como Dempster, todos tenemos alguna aventura que solo seremos capaces de conseguir cuando dejemos de justificarnos.

Kyle Dempster convirtió su pasión en su impulso vital. Así piensa Dewar's. Conoce su filosofóa en su inspirador spot  #LiveTrue


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Una bicicleta, un par de mapas, unacámara y un sueño. Nada más necesitó Kyle Dempster paraencumbrarse en una aventura de 1200 kilómetros.


Dejando atrás la soporífera rutina yel cargante estrés de la ciudad, Dempster decidió perseguir unsueño que debía cumplir algún día. Se cargó con los materialesnecesarios y se enfrentó a una travesía por Kirguistán. Supretensión era escalar los picos más altos del país, pero no lebastaba con simplemente hacerlo. Emprendió un largo viaje por todoel país con tan solo sus materiales como compañía.


“No tenía ningún plan sólido, solola intención de montar en bici, explorar un lugar nuevo, vivirnuevas experiencias... lo que fuera. Quería subir esas montañas quetan preciosas parecían, ¡nada más!”


Antes de este viaje, ya había hecho 4 a Pakistán, 3 a China, 2 al Ártico canadiense y varios más aAmérica del Sur. No era la primera vez que se enfrentaba a un retode tales circunstancias, pero sí la primera que se decidió agrabarlo.


“Cuando fui a Kirguistán no teníala intención de hacer una película. Estuve un año con el metrajeen un disco duro, sin siquiera visionarlo. Pero cuando vi todo lo quetenía, lo decidí unificar”


Kyle Dempster envió el metraje a loscineastas Fitz Cahal y Austin Siadak, buscando realizar un pequeñovídeo de 4 minutos. Pero ellos vieron muchísimo más potencial enel material de Dempster, por lo que lo convirtieron en un documentalde 25 minutos.


The Road From Karakol es una películaque no tiene más motivo que motivar a personas normales a perseguirsus sueños. Para Dempster fue escalar las montañas de Kirguistán,pero no se necesita ser escalador para verse identificado por sufilosofía.


“No me gusta decir que soy unescalador profesional. Creo que esta profesión tiene caducidad; enalgún momento no podré escalar al mismo ritmo que ahora. Cuando yasea un viejo escalador que solo sepa hablar del pasado, me dedicaréa otras cosas. En la cafetería que tengo también tengo grandesaventuras”.


En su cafetería Higher Ground, KyleDempster pasa el tiempo mientras no está escalando. Llevar una vidanormal no le impide realizar sus sueños. Tiene la posibilidad decumplirlos y lucha cuanto puede por seguir adelante. A veces debemosdejar atrás la rutina y seguir el ejemplo de personas que, comoDempster, se lanzan a la aventura.

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