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Curiosidades

La magia de la improvisación: 10 escenas memorables que se salieron del guión

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Robert De Niro y Jack Nicholson saben muy bien de lo que hablamos

Jordi Berrocal

22 Enero 2014 08:20

Sin un buen guión es prácticamente imposible hacer una buena película. Pero, en ocasiones, salirse del mismo da pie a momentos especialmente memorables. Tendemos a observar las grandes escenas de la historia del cine como el resultado de un momento de clarividencia del director o como el fruto de la inventiva de los guionistas pero, en muchas ocasiones, los actores juegan un papel clave. Frases míticas como el “Aquí está Johnny” de Jack Torrance en “El Resplandor” o el “¿Hablas conmigo?” de Travis Bickle en “Taxi Driver” no hubieran sido posibles si Jack Nicholson o Robert De Niro no hubiesen decidido crear por su cuenta. Son dos ejemplos, pero hay muchos más.

La revista Business Insider ha publicado recientemente una lista con 10 escenas especialmente recordadas que nunca estuvieron en el guión original de la película en cuestión. Nosotros les hemos tomado prestada la idea y hemos añadido algunas de nuestras favoritas. Observándola, llama la atención el alto número de escenas icónicas que surgieron a través de la improvisación. Quizá, a partir de ahora, tu fascinación por los actores que las protagonizan sea aún mayor.

La Naranja Mecánica (1971)

La Naranja Mecánica (1971)

La escena: Alex DeLarge y sus drugos asaltan la casa de un escritor, le apalean y violan a su esposa mientras Alex entona “Singin In The Rain” despreocupadamente.

La historia: Kubrick había repetido la escena numerosas ocasiones pero seguía sin estar convencido. Para probar algo distinto, le pidió a Malcolm McDowell que hiciera algo espontáneo. Este respondió entonando la melodía durante toda la escena, dándole una pátina aún más macabra.

El Padrino (1972)

El Padrino (1972)

La escena: Peter Clemenza se dispone a matar a Paulie Gatto en medio de un trayecto de coche. Antes de subirse al vehículo, la mujer de Clemenza le recuerda que no “se olvide de los cannoli”, lo que hace que, antes del asesinato, el capo mafioso se detenga a comprar el típico dulce siciliano. Una vez han disparado a Gatto, Clemenza y su secuaz abandonan el coche, no sin antes coger los cannoli.

La historia: El guión original indicaba que Clemenza solo tenía que decir “Deja la pistola...”, pero el actor Richard Castellano decidió hacer un guiño a la escena anterior en la que su mujer le encarga el recado, añadiendo el mítico “...y coje los cannoli”.

Taxi Driver (1976)

You talkin' to me?

La escena: En la cumbre de su deriva sociopática, Travis Bickle se dirige a sí mismo como si estuviera hablando con el político que planea asesinar. Mientras observa su reflejo, repite “You talkin' to me?” con mirada desafiante.

La historia: Es una de las frases más recreadas de la historia del cine y, como todo el monólogo, fue improvisada al momento por Robert De Niro. Lo único que apuntaba el guión, en realidad, era “Travis habla consigo mismo en el espejo”.

El Resplandor (1980)

El Resplandor (1980)

La escena: Huyendo de su trastocado marido, Wendy Torrance y su hijo Danny se esconden en un lavabo del hotel. El niño logra huir por la ventana pero la madre queda atrapada. Jack se acerca parsimoniosamente y empieza a derribar la puerta con un hacha. Cuando el agujero es lo suficientemente grande como para meter su cabeza por él, Jack suelta "Here's Johnny!" con cara de maníaco.

La historia: Jack Nicholson escogió esa frase porque era el modo en que se introducía al presentador Johnny Carson en el mítico programa The Johnny Carson Show, pionero de los late-night shows en la televisión americana.

En Busca del Arca Perdida (1981)

En Busca del Arca Perdida (1981)

La escena: En su búsqueda de Marion Ravenwood por un mercado de El Cairo, Indiana Jones se topa con un maleante que maneja una espada de grandes dimensiones. En un primero momento Indy se queda bloqueado ante la habilidad del espadachín, pero instantes después saca la pistola y lo liquida sin despeinarse.

La historia: Este gag, uno de los más icónicos de la historia del cine, surgió a raíz de una disentería de Harrison Ford. En un principio estaba planeado que la escena fuese una elaborada batalla entre la espada contra el látigo de Indiana Jones. Los dos actores habían ensayado la escena durante horas pero, la noche antes de rodarla, Ford comió algo en mal estado. El actor pasó el día siguiente yendo y viniendo del lavabo, lo que le llevó a sugerir a Steven Spielberg que substituyera la escena por algo más rápido de filmar, proponiendo la idea de la pistola.

La Chaqueta Metálica (1987)

La Chaqueta Metálica (1987)

La escena: El sargento Hartman recibe a un nuevo pelotón de reclutas con una retahíla de insultos y amenazas con el objetivo de prepararles para el entrenamiento militar.

La historia: El sargento está interpretado por Ronald Lee Ermey, un sargento instructor de los Marines retirado. En un principio, Stanley Kubrick le había contratado como asesor para enseñar al actor que originalmente debía interpretar a Hartman. Cuando el director vio una prueba donde Ermey instruía al actor, se dio cuenta que era capaz de decir obscenidades durante quince minutos sin repetir una sola palabra y automáticamente le dio el papel a él. En esa escena, Ermey improvisó la mayor parte del dialogo.

Uno de los Nuestros (1990)

Uno de los Nuestros (1990)

La escena: Henry y Tommy están tomando unas copas relajadamente con algunos amigos. Tommy cuenta una anécdota y Henry le dice que es “muy gracioso”. Tommy se lo toma mal, la tensión va en aumento pero, al final, Tommy descubre que sólo le está vacilando.

La historia: Durante el rodaje de la película, Martin Scorsese solía invitar a los actores a que improvisaran. A Joe Pesci se le ocurrió la idea del “funny how?” y el resultado fue una de las escenas que mejor definen el personaje de Tommy DeVito.

El Silencio de los Corderos (1991)

El Silencio de los Corderos (1991)

La escena: La primera vez que Clarice Starling conoce a Hannibal Lecter, este le cuenta como se comió el hígado de un encuestador del censo con “habas y una botella de Chianti”. Al terminar la frase, Lecter emite un escalofriante sonido a medio camino entre el siseo y el sorbido.

La historia: El célebre sonido era, en realidad, una broma que había ideado Anthony Hopkins para asustar a Jodie Foster durante los ensayos. A Jonathan Demme le gustó y decidió mantenerlo para multiplicar el impacto de la escena. Estaba en lo cierto.

Reservoir Dogs (1992)

Reservoir Dogs (1992)

La escena: El Sr. Rubio está torturando a un policía. Pone la radio y empieza sonar "Stuck in the Middle With You" de Stealers Wheel. Se arranca a bailar pero, poco después, lo que arranca es la oreja del policía con una navaja. El momento cumbre llega cuando Vega se pone a hablar directamente a la oreja: "Hey, what's going on? You hear that?".

La historia: Quentin Tarantino no tenía nada planeado para el momento inmediatamente posterior a la mutiliación de oreja, así que el actor Michael Madsen decidió improvisar y añadir un giro de humor negro a la macabra escena.

Dos Tontos Muy Tontos (1994)

La escena: Lloyd y Harry recogen a un autoestopista sin saber que se trata de Joe Mentalino, un matón contratado para liquidarlos. Los amigos empiezan a hacer el tonto hasta que Mentalino les grita para que lo dejen. Parece que la cosa se calma pero, a continuación, Lloyd le pregunta si quiere oír el sonido más molesto del mundo y procede a gritarle en la oreja.

La historia: El guión original indicaba que los dos amigos pusieran de los nervios al matón con una discusión sobre caramelos, pero Jim Carrey y Jeff Daniels decidieron substituirlo por una sarta de tonterías improvisadas. El resultado es uno de los momentos más hilarantes de una película sobrada de ellos.

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