Curiosidades

"Huh", la nueva palabra mágica del lenguaje universal

Un estudio llevado a cabo por lingüistas holandeses trata de encontrar elementos comunes en 31 lenguas del mundo

El lenguaje es algo caprichoso, mutante, esquivo. Te despistas un momento y ya ha cambiado. La variedad dialectal y lingüística a lo largo y ancho del globo es tal que ni en dos vidas te la acabas. Y está en perpetuo movimiento. Hay en esa diversidad algo hermoso, algo en lo que regocijarse. En este mundo cada uno disfruta hablando a su manera y aprendiendo cómo se expresa tu vecino (salvo aquellos que utilizan la lengua como arma ideológica, que son, desgraciadamente, más de la cuenta). Tal vez por eso el esperanto, aquella lengua de intenciones universales que un buen día ideó L.L. Zamenhof pensando en una utópica unión entre los pueblos obreros del mundo, acabó por no tener demasiado éxito a largo plazo, a pesar de sus buenas intenciones iniciales. Porque en esa infinita variedad de lenguas y modos, hay algo jugoso y brillante ante lo cual una lengua universal parece deslucirse. Parece como si las lenguas se viesen obligadas a convivir y a retroalimentarse, pero siempre con la voluntad de no estar demasiado juntas para no perder cierta esencia.

Sin embargo, como una lengua es ante todo algo permeable, parece ser que ciertos giros, sonidos y expresiones son más comunes para todos nosotros de lo que a primera vista podríamos imaginar. O al menos eso aseguran los investigadores del Instituto Max de Psicolingüística, quienes en un reciente estudio aseguran que la palabra “huh” es prácticamente universal. “Huh” o “Huh?”, utilizado como sustituto del “¿Perdona?” o del “¿Puedes volver a repetir? No te he oído”. Como palabra utilizada cuando hemos perdido el hilo de la conversación o no hemos entendido algo y necesitamos que nos repitan la jugada. “Pero eso no es una palabra”, dirán algunos. Según Mark Dingemanse, Francisco Torreira, y Nick Enfield, los lingüistas encargados del experimento, por supuesto que lo es. Tal vez no una prototípica, pero si una al fin y al cabo, que además tiende a repetirse en idiomas que por lo demás no tienen absolutamente nada que ver. Estudiando 31 lenguas distintas, la presencia del “huh”, y su reiteración tanto en forma escrita como fonética, se hizo de pronto patente. Y voilà, toma palabra universal.

Parece que la ubicuidad de la expresión vendría, hipotéticamente, de su brevedad y su utilidad. El ritmo de nuestras conversaciones tiende a ser rápido, con un margen entre frases (pregunta, respuesta, toma y daca) que no llega ni al medio segundo. En este contexto, muchas veces ante una duda, la tendencia sería utilizar una expresión breve y cargada de significado como el “huh?” en lugar de una fórmula más cortés pero más larga como un “¿Disculpa?” o un “¿Pero que dices, loco?”. La economía de medios se impone hasta tal punto en el uso cotidiano de la lengua que incluso expresiones también breves como “qué” (“what” en inglés, “was” en alemán, “quoi” en francés, sin ir más lejos) no se parecen en nada entre sí, a poco que uno compare. Sin embargo el “huh”, siendo apenas un golpe de aire expulsado desde lo profundo de la garganta, cumple con todos los requisitos: es claro, atrae la atención del interlocutor y además podrías utilizarlo para hacerte entender en muchos países, aunque tu habilidad para los idiomas fuera la misma que la de Emilio Botín.

Así que aunque parezca un poco ridículo, y aunque uno se pregunte cómo puede haber gente que tenga la suerte de tener trabajos tan cachondos como para que te permitan hacer este tipo de investigaciones y te paguen por ello y tengas un prestigio (todo el rezpect posible para los lingüistas, que quede claro), viene bien de vez en cuando saber que, aunque sean apenas tres letras, hay cosas en las que sí nos ponemos de acuerdo. No será Esperanto, ni la unión universal de los pueblos, pero menos da una piedra.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar