Codorniu

Así cambia tu vida según bebas cerveza o vino burbujeante

A veces la elección de regordearte en la mediocridad o vivir una montaña rusa de sensaciones POP es cuestión de decidir qué trago tomas. Frizz de Codornew es la elección de los vividores. Salud.

Vía Vibe

Ver series con el portátil encima de ti o sobre la mesa, contestar los mensajes inmediatamente o querer hacerte el interesante y que se te acabe olvidando, ceder a la presión social y comer sushi con palillos o que te la sude quedar mal y hacerlo con tenedor, ser sano y comprometido y subir por las escaleras o coger el ascensor hasta para ir a un primer piso... Hagas lo que hagas, siempre hay dos bandos

Así que, ¿a cuál perteneces tú? ¿Eres de los que le dan a la cerveza, o de los que beben vino chispeante o mejor, "frizzante"? Porque la vida se percibe de manera muy diferente.

Todo depende de la decisión que tomes en la que probablemente supone la elección más importante de un adulto. A continuación tienes unos ejemplos 100% verídicos que así lo demuestran.

Aperitivo en la playa

Cerveceros:

Te apetece tomarte una cerveza y acabas en El Paco, el chiringuito que más apesta a refrito de toda la playa. La traducción al inglés de su carta parece obra de Ana Botella y el pan está tan revenido que te lo guardas para mascarlo luego, como si fuera un chicle. Te quitas las chanclas y juegas con la arena pero los dedos de tus pies desentierran tres colillas, un bastoncillo para los oídos y un condón USADO. Hace tanto calor que las gotas de sudor te resbalan por la espalda como si ese cubito que se está derritiendo en el refresco del vecino fuera tu cuerpo. Lo peor es que el sudor se acaba mezclando con la cerveza derramada y acabas más embarrado y pegajoso que la mesa. Encima no hay baño y la cerveza oprime tu vejiga.

Vinilocas:

Te apetece tomarte una copa de vino espumoso y acabas en una terracita con encanto en primera línea de playa. De playa de algún lugar exótico a juzgar por el idioma extraño en el que está escrita la carta. No importa que sea una lengua inventada; tú la entiendes como si la hubieras estudiado en la E.S.O. porque el vino mejora tu habilidad para los idiomas. A tu alrededor solo hay guiris esbeltos y ninfas suecas que parecen haberse escapado de un catalógo de ropa. Sus cuerpos están en flor, cubiertos por una ligera capa de aceite como listos para que te los comas a la plancha. Tú sigues jugando con lo pies en la arena. Desentierras un diente... de oro.

Vía Giphy

Después del trabajo

Cerveceros:

Te apetece tomarte una cerveza pero después de una larga jornada de trabajo sabes que beber de una lata con tu cara de muerto incrementará en un 200% tu aspecto de persona derrotada por la vida. Te esfuerzas por reírle las gracias a tus compañeros pero, en realidad, estás pensando en tu cama. Aunque ahora, con los gases, no sabes si podrás pegar ojo o acabarás volando a propulsión. Ya que estás te pides una birra de más y le acabas contando un chiste sobre calvos a tu jefe calvo. Solo esperas que, con el eructo que no has podido evitar tirarte en su cara, no se haya enterado de nada. Bueno, no sabes qué es peor. Te estás comiendo la cabeza... y la cerveza oprime tu vejiga.

Vinilocas:

Te apetece tomarte una copa de vino espumoso y vuestras caras de muerto y ropa sudada se convierten automáticamente en una improvisada superfiesta de disfraces de zombis. Os montáis vuestra propia tertulia del corazón con una maratón de los mejores follodramas de la oficina. De repente, tus compañeros se ven más atractivos y sofisticados, como si estuvieras ovulando y no los hubieras oído contar una y otra vez el chiste de "mis tetas". Para terminar de levantar el lunes, debates la teoría general de la relatividad, la del eterno retorno y la evolución de la especie con tu jefe con peluquín. Lo impresionas tanto que te asciende en el acto.

Vía Giphy

Comida familiar

Cerveceros:

Te apetecía tomarte una cerveza y has echado a perder de espuma el tapete de ganchillo de tu abuela muerta. Las fotos ampliadas y enmarcadas de tu primera comunión te juzgan mientras te emborrachas para que el sufrimiento se acabe pronto. Los hijos de tu prima berreando te taladran el cerebro como si necesitaran un exorcismo. Parece que no eres el único que se está pasando con las birra y el marido de tu tía ya ha intentado tocarte el culo como quién no quiere la cosa. Otro año más, nadie entiende que no estás en paro, que tú eres artista. Después de la tertulia de loros sobre Pablo Iglesias a los postres, las agujas del reloj pasan más lentas que en un cuadro de Dalí. ¡Ah! Y y tu vejiga sigue oprimida.

Vinilocas:

Te apetecía tomarte una copa de vino espumoso (que ahora llamas FRIZZ debido a tu elocuente vocabulario) y, de repente, has sabido apreciar la belleza del mantel de crochet que tu abuela ha tejido a los 105 años. Te das una vuelta por la casa admirando las fotos ampliadas y enmarcadas de aquella época en la que cabías en una talla 32. Menos mal que los hijos de tu prima se han quedado afónicos y se te están pasando las ganas de cometer una locura. 

Vía Giphy

Cumpleaños

Cerveceros:

Te apetece tomarte una cerveza y, aunque quieres pasarlo bien, no puedes evitar sentirte secretamente Matusalén. Te pasas el resto de la noche comprobando que, efectivamente, te estás metamorfoseando en fofisano. Intentas, desesperado, autoconvencerte de que es solo la cerveza que te hincha. Las hamburguesas del McDonald's que os estáis zampando tampoco ayudan. Lo peor es que cuando llega el pastel resulta ser de nata y merengue pero a ti no te gusta ni la nata ni el merengue, aunque todo el mundo piensa que te encanta. En medio del accidente de tren en el que se ha convertido la mezcla de versiones del cumpleaños feliz que te están cantando, tu vejiga te saluda.

Vinilocas:

Te apetece tomarte una copa de FRIZZ y, aunque querrías poder sentirte mal por ser un año más viejo, sabes que, en realidad, lo que estás es un año más bueno. La fiesta sorpresa que te han montado tus amigos es todo un éxito y, encima, se han acordado de pedir shushi a tu japonés favorito. Hasta tu abuela baila reggaetón y perrea con tu abuelo . Cuando llega la tarta, alguien ha tenido la consideración de ponerte las velas al revés para que en vez de cumplir 31 cumplas 13. Y, aunque los ingredientes no te gustan, es perfecta para no saltarte la dieta .  

 

Vía Giphy

Este contenido te lo ha traído el nuevo Frizz 5.5 de Codornew. Una elección ideal para saltarte la rutina a la torera y hacer tu vida algo más extraordinaria bebiendo vino frizzante.

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