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Cómo YouTube es utilizado para que niños creen contenido pedófilo sin saberlo

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Es perturbador

Elena Rue Morgue

15 Diciembre 2016 12:17

Que Internet ha sido, es y será el patio de recreo de los pedófilos es algo que, por desgracia, nos ha quedado ya demasiado claro. Lo que todavía no alcanzamos a imaginar son las estrategias retorcidas que son capaces de colar en la red para conseguir lo que buscan.

Aunque andes muy desconectado de la vida en internet, seguro que has visto (e incluso has hecho) alguno de los challenges que se han puesto de moda en los últimos años.

La mayoría de ellos son chorradas inofensivas para echar el rato, pero el reconocido periodista David Farrier (autor del aclamado documental Tickled), ha sacado a la luz la cara más perturbadora de estos retos.



Según Farrier, algunos de estos challenges aparentemente inocentes son, en realidad, tendencias que ponen de moda los pedófilos para que los niños creen contenido fetichista sin saberlo.

Y no es de extrañar que los niños sean incapaces de percibir la verdadera motivación que hay tras estos retos. Muchas veces se trata de ideas tan retorcidas que, incluso como adultos, nos costaría darnos cuenta de lo que realmente se esconde detrás de ellos.

Uno de los más populares es el Q&A popularizado supuestamente por una cuenta llamada Ally & Maddie. El reto consiste en responder a 15 preguntas que, a priori, simplemente suenan raras de cojones, pero inofensivas. "¿Qué harías si encontrases a un hombre de 2,5 cm en tu habitación por la noche? ¿Cómo reaccionarías?" o "Digamos que te estás yendo de tu cuarto para ir al cole y de repente notas algo en tu calcetín, ¿lo dejarías ahí todo el día para torturarlo?".



El fetiche que se esconde tras este extraño reto es la macrofilia, o excitación sexual hacia los gigantes. Como se trata de una fantasía que no podría materializarse en la vida real, quienes sienten esta clase de deseos los canalizan esencialmente a través de contenido compartido a través de la red. Hay que aclarar antes de nada que es un fetichismo que acostumbra a ser consensuado entre adultos y en el que no se engaña ni se abusa de nadie.

De hecho, fue un miembro de la propia comunidad online de la macrofililia quien se puso directamente en contacto con Farrier para denunciar los casos de explotación sexual infantil en YouTube. "Estaba repugnado por lo que había visto. Contactó con YouTube y no hicieron absolutamente nada" explicó Farrier.

La plataforma prohíbe explícitamente el contenido que pueda poner a los menores en el ojo de mira de los depredadores sexuales, y borra los vídeos en los que los niños están actuando de forma provocativa, aunque lo hagan de forma no intencionada.

Cuando este tipo de contenido se elimina, se envían mensajes directos a estos chavales recordándoles que sean cuidadosos a la hora de aceptar peticiones o retos de extraños, ya que puede haber intenciones oscuras en los mensajes aparentemente amables de algunos desconocidos.

A diferencia del pasotismo que se marcaron cuando la fuente de Farrier — el hombre de la comunidad macrófila — les contactó, cuando el periodista habló con YouTube sí borraron varias cuentas con una actividad sospechosa. Parece que los niños les importan más cuando hay posibilidad de quedar en feo en un reportaje.

La fuente de Farrier tiene claro que detrás de Allie & Maddie no hay dos chicas jóvenes, sino un hombre adulto. "Contacta con niñas en YouTube pretendiendo ser una chica joven. Aborda a chicas que suben vídeos a YouTube con poca frecuencia y que tengan pocos suscriptores y visitas, así se mantiene fuera del radar. Entonces les pide que respondan a una lista de preguntas relacionadas con su fetiche y las niñas suben un vídeo en su canal respondiendo. Después de eso, pasa a la siguiente niña".

La cuenta de Allie & Maddie, ahora suspendida, llevaba tres años abierta, pero parece que el usuario ha estado en activo usando otros nombres durante mucho más tiempo.



En 2009, un usuario con el nombre BrittneyAshley estaba solicitando unas preguntas muy similares. Por aquel entonces, los cuestionarios no se planteaban como un challenge como ahora, sino como un juego o un tag. Los vídeos, que tienen títulos como "Ex-Boyfriend Tag", "Honey I Shrunk my Ex Tag" y "Itsy bitsy Tag" todavía existen en YouTube, y todo apunta a que, en todos los casos, fueron creados por petición de la misma persona.

"Este tipo de vídeos tienden a generar más visitas y suscriptores para estas chicas jóvenes, por lo que se genera un círculo vicioso en el que acaban por cumplir los deseos de estos depredadores sexuales para seguir consiguiendo más visitas y suscriptores" explicó.

El caso de Allie & Maddie está muy lejos de ser un aislado.

"Hey, soy Kaylynn" dice a cámara una niña de unos diez años. "Voy a leer algunas preguntas sobre bichos. Son de Birdy James. La primera pregunta es '¿Cuándo fue la primera vez que pisaste un bicho y qué tipo de bicho era?'...". Este es uno de los muchos vídeos bajo el título The Bug Challenge, todos ellos creados para un usuario llamado Birdy James, y todo apunta a que forman parte del crush fetish, una parafilia en la que los individuos se sienten sexualmente excitados cuando alguien aplasta comida, objetos o animales pequeños con sus pies.



Si un niño mira el vídeo de Kaylynn lo más probable es que simplemente vea a una amiga respondiendo preguntas graciosas. Pero cuando tenemos en mente que la persona planteando esas preguntas es un adulto, todo empieza a tener un regusto desagradable y turbio.

Si empiezas a indagaren este mundo, inevitablemente acabarás llegando a los Lego Challenge.



Los pedófilos les piden a los niños que caminen o se sienten sobre piezas de Lego. Este challenge es especialmente perturbador porque, además del crush fetish, en muchos de ellos hay un claro elemento sádico que podemos percibir no solo en los vídeos en sí, también en las descripciones de los mismos.

 Si los chavales entran en tantos detalles para explicar la experiencia dolorosa que han sentido es, claramente, por exigencia de quien le pidió en un primer momento el vídeo.



"Después de esto estaba muy dolorido y mi codo sangraba. Espero que vosotros lo hayáis disfrutado chicos, porque desde luego que yo no lo hice. La parte divertida fue tirarme los legos por la cabeza (aunque también dolió). Dale a like y suscríbete para ver más vídeos (pero no más vídeos de Lego)".

El Lego Challenge funciona como un reclamo para los depredadores que están centrados puramente en el aspecto del dolor para buscar chavales que, desesperados por visitas y suscriptores, muerdan fácil su anzuelo.

"— Tengo un reto si estás interesado. Deja caer un objeto semipesado en tu pie descalzo que de lugar a que acabes saltando a la pata coja por la habitación mientras sujetas tu pie con las manos.

— Lo haré".


Y tampoco se cortan en pedir directamente un contacto directo con ellos.

"Buen vídeo challenge, ¿Skype?".


Kitty Nani 13 que, a pesar de tener ese nombre y esa foto de niña mona, es un señor de Massachusets o Albacete, suele comentar regularmente en este tipo de vídeos. En su canal tiene solo dos subidos, uno de ellos es una lista de challenges explicados en diferentes idiomas.



Si pensabas que este fenómeno es solo propio de los hablantes de inglés, bájate de la parra: esta mierda está en todas partes.

Aunque muchos de estos pedófilos actúen con la careta barata de hacerse pasar por niñas pequeñas, otros no se cortan lo más mínimo. Este hombre que veis aquí tiene 5000 vídeos likeados, la mayoría de niños, sube vídeos en los que intenta ganarse el favor de los chavales y deja comentarios en sus canales proponiéndoles retos terriblemente creepys.

"Hola chicos, el primero se llama iCarly challenge, el segundo de llama sucky ducky challenge. Decidme si queréis las normas de algunos de los challenges ok?".

En uno de sus vídeos explica en qué consiste el "iCarly challenge". Tenéis que chupar y succionar los dedos gordos de los pies del otro durante dos minutos sin parar. Algunos chicos han respondido a la petición.

Y la lista no acaba nunca: comentarios de hombres adultos pidiendo a niños y niñas que suban vídeos llevando a amigos de su edad a caballito, haciéndose cosquillas entre sí, estirándose, pintándose los labios y frotando sus labios después...

¿Lo más jodido del tema? Pues que en la mayoría de ocasiones estos vídeos no incumplen ninguna normativa de YouTube, ni rompen ninguna ley. Básicamente, no hay apenas ninguna prueba que demuestre que alguien está haciendo nada malo.

Las cuentas de los pederastas no suben el contenido en sí, solo promueven que sea creado y lo organizan acumulándolo en listas de reproducción. Así que cuando YouTube elimina uno de estos perfiles, desaparece la playlist, pero los vídeos que los niños han subido directamente a su canal siguen ahí a disposición de todos estos degenerados.

¿Cómo va YouTube a regular su plataforma para que deje de ser un save space para los pederastas y empiece a serlo para los niños?

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