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El vídeo de una agresión sexual en un autobús de Oporto causa estupor en Portugal

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¿Cómo puede ser que nadie dijera o hiciera nada para pararlo?

L.M.R.

21 Mayo 2017 13:36

Las imágenes son desconcertantes. Durante unos primeros segundos dislocan. Luego llega la rabia, el enfado. ¿Cómo puede ser que nadie dijera o hiciera nada para pararlo?

A lo largo de casi dos minutos, vemos como un joven se dedica a tocar y penetrar con sus dedos a una joven que permanece aparentemente inconsciente, sin voluntad propia. Sucede en un autobús nocturno atestado de gente. Nadie mueve un dedo cuando el agresor desliza su mano dentro de los pantalones de la joven y comienza a abusar de ella.

Al revés.

El resto de los pasajeros observa la escena como si nada en medio de un ambiente festivo. La encajan como si fuera otro episodio normal en su noche de fiesta. Los más ruidosos lanzan cantos típicos de partidos de fútbol y jalean al agresor. “!Con más fuerza!”, se oye que grita alguien. Las chicas que se encuentran más cerca de la escena sueltan un “¡qué asco!” entre risitas, pero no hacen nada para influir en la situación.

Durante los casi dos minutos que dura la grabación, solo una vez vemos una mano que intenta interrumpir la escena. Alguien le impide mediar con el brazo. “¡Déjalos estar!”, dice.

La agresión solo llega a su fin cuando la víctima parece recobrar la conciencia y se yergue en su asiento de forma brusca, apartando al chico con fuerza. Por su gestualidad parece desorientada, como si no terminara de entender lo que acaba de suceder.

En cuanto el autobús hace una parada, ella se dirige hacia la puerta sin mediar palabra con el joven. No parece que fueran juntos. En ese momento, los presentes vuelven a irrumpir en cánticos para celebrar la “hazaña” de su compañero de vehículo. Nadie, en ningún momento, increpa al agresor.


Clamor social

La escena descrita sucedió la pasada semana en una noche de Queima das Fitas. La quema de las cintas es el punto culminante del año académico en Oporto, toda una semana de fiestas universitarias en las que abundan el alcohol y las drogas.

El momento de la agresión, capturado con un teléfono móvil, llevaba días circulando por las redes sociales. No fue hasta el pasado miércoles que el suceso empezó a tener visos de auténtico escándalo social en el país vecino tras la publicación íntegra del vídeo en la web del Correio da Manhã, el periódico más leído de Portugal.

Escándalo, por dos razones. Primero, la obvia: la opinión pública portuguesa se pregunta cómo es posible que, ante tal escena, nadie se decidiera a intervenir. Segundo, la difusión de las imágenes ha puesto al Correio da Manhã en el ojo del huracán.



El diario, que viene a ser el equivalente luso a tabloides británicos como The Sun, nunca ha rehuido lo morboso, pero muchos se preguntan si esta vez ha ido demasiado lejos.

El Sindicato de Periodistas Portugueses ha pedido que se retire el vídeo al considerar que su publicación supone un “atentado contra todas las reglas de la ética periodística”. La Entidad Reguladora para la Comunicación Social del país vecino ha abierto una investigación tras recibir centenares de quejas de ciudadanos indignados.

Desde el periódico se defienden con un breve editorial en el que apelan a su compromiso de “contar lo que acontece de relevante”. “Sin noticias es imposible reflexionar sobre lo que sucede”, dicen. El vídeo sigue estando disponible en su web.

Mientras, la investigación policial continúa.

La Polícia Judiciária ha confirmado que la víctima ha sido localizada. Se trata de una universitaria mayor de edad que volvía a casa después de una noche de fiesta.

Según las autoridades, la escena recogida en el vídeo daría lugar a un delito de abuso sexual a una persona incapaz de resistirse al asalto. Al agresor podrían caerle hasta 10 años de cárcel. De momento la joven ha rehusado denunciar la agresión sexual.


[Vía Correio da Manhã, Jornal Penal]

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