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El extraño caso del hombre que fotografíaba a los fantasmas

La historia de uno de los más grandes cazadores de espíritus del siglo XX

Un buen día, el conservador del National Media Museum descubre un viejo álbum de fotografías en un anticuario de Lancashire, Londres. Las imágenes que contiene ese álbum no son nada usuales. Son fotografías de muertos. Pronto se descubre que las fotografías forman parte del trabajo de uno de los más grandes fotógrafos de espíritus del siglo XXI, y también uno de los más controvertidos, William Hope.

Hope nace en Crewe (Inglaterra) en 1863. Pese a que era carpintero de profesión, pronto empezó a mostrar interés por la fotografía de espíritus.

Esta particular afición comienza una tarde de sábado. Era 1905 y William se encontraba haciendo fotografías con uno de sus amigos. Mientras hacían pruebas de luz con la cámara, Hope tomó una imagen de su amigo. Cuando reveló el negativo se dio cuenta de un hecho sorprendente: había otra persona en la imagen. Junto a su amigo aparecía el cuerpo transparente de una mujer que su amigo reconoció como su hermana, muerta hacía muchos años.

Poco después de aquella primera experiencia, William Hope fundó un grupo de fotógrafos espiritistas en su ciudad natal. Se hicieron llamar la Crewe Circle.

El círculo estaba formado por seis fotógrafos que buscaban dar a conocer el más allá a través de la fotografía, y pronto lograron el apoyo público de personalidades como Sir Arthur Conan Doyle, que escribió The Case for Spirit Photography, o el arzobispo Thomas Colley, aficionado al espiritismo, y que se acabó uniendo al colectivo.

La actividad del Círculo de Crewe creció exponencialmente tras la Primera Guerra Mundial. Las familias venían a Hope con la esperanza de contactar con sus seres queridos. La forma de contacto era sencilla: Hope les pedía una fotografía del muerto para poder comunicarse mejor con el Reino de los Espíritus antes de tomar la imagen. Luego disparaba la foto, se encerraba en su estudio y la revelaba. La persona fallecida casi siempre acababa asomando en la fotografía

Así nacieron algunas de las fotos de fantasmas más sorprendentes de comienzos del siglo XX.

En 1922 William Hope decidió hacerse médium profesional y se trasladó a Londres, desde donde continuó tomando sus fotografías paranormales.

Pronto, su actividad comienza a despertar suspicacias entre la opinión pública y Hope es investigado.

Una de las investigaciones más famosas fue la que realizó el psíquico británico Harry Price, conocido como el cazador de fantasmas, en febrero de 1922. La Society for Psychical Research encargó a Price la misión de desenmascarar a Hope.

En menos de doce horas, Price descubrió el fraude.

The Society for Psychical Research determinó que sus fotos de espíritus no eran sobrenaturales sino simplemente un truco consistente en la superposición de placas fotográficas de cristal para crear imágenes fantasmales.

Pese a estas acusaciones, Hope desmintió el fraude y continuó con su carrera hasta su muerte en 1933.

¿Deberíamos preguntarnos si las fotografías de William Hope son verdaderas o falsas? ¿O simplemente disfrutar de la belleza de lo fantasmagórico?

De lo que no hay duda es de que estas imágenes siguen siendo escalofriantes... más de cien años después.

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