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Orina contra las plantas: la ingeniosa solución de París para acabar con el pis público

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Sobresaliente alto en diseño

S.L.

23 Febrero 2017 11:38

En el exterior de las estación de tren Gare de Lyon en París, dos estructuras rojas cubiertas de flores descansan en una esquina. Parecen buzones de correos o algún nuevo modelo de macetero ultra moderno diseñado por el último-diseñador-de-moda de la capital. Sin embargo, su propósito es muy distinto. Se trata de los nuevos urinarios públicos Uritrottoirs, diseñados especificamente para transformar el pis en abono para los parques.

Una de las sensaciones más desagradables del mundo cuando caminas por la calle —y más si es justo después de un sábado por la noche— es el olor a pis que anega el ambiente. El Ayuntamiento de París no es ajeno a este problema y lleva décadas luchando contra lo que en francés se conoce como “pipis sauvages” (pis salvaje). O el pis público, dicho de una forma un poco menos poética.




Es verdad que en las últimas décadas se han instalado cientos de urinarios públicos, se ha reforzado la brigada de limpieza dedicada a limpiar los más de 2.900 kilómetros de aceras que recorren París y se han implantado multas de 35 euros a los infractores. Son medidas que no han surtido demasiado efecto.

Por ello, el consistorio parisino ha decidido unirse al enemigo y facilitar al máximo la tarea a los “meones nocturnos”. El nuevo urinario, diseñado para orinar en la pared, arroja el pis sobre un lecho de arena y serrín.  

No necesita agua, es ecológico y puede absorber la orina de hasta 600 usuarios. Cuando el sensor del interior notifica que el tanque se ha llenado, la paja impregnada en pis se vacía y se lleva a una planta especial. Allí se descompone en abono que luego servirá para nutrir los parques y jardines de la ciudad.

Además, el Uritrottoir también reduce el olor de una manera natural. “La combinación de carbono y nitrógeno (en la paja y en la orina) inhibe la producción de amoníaco, por lo tanto, los malos olores”, declaró Laurent Lebot, uno de los creadores del nuevo urinario.



El dispositivo también está probándose en Nantes, ciudad natal de los diseñadores, y ya se había utilizado una versión previa en festivales de música veraniegos. En el futuro, los diseñadores también quieren cubrir las necesidades urinarias de las mujeres. “"Es más complicado porque para los aseos femeninos es necesario crear una cabina”, explicó.

Esperemos que el urinario llegue pronto a más ciudades y así podamos dejar de arrugar la nariz cuando paseemos por cualquier esquina un sábado por la mañana.

[Vía DW]


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