Actualidad

"Tengo 8 años y el boxeo está en mi sangre"

13 niñas forman parte del primer club de boxeo femenino abierto en Pakistán y ya están haciendo historia

Son parte del primer club oficial de boxeo femenino de Pakistán. Entrenan en un edificio a medio construir, entre cuatro paredes grises y bombillas desnudas, acompañadas del constante ruido de los taladros.

Pero la pasión y el espíritu deportivo está más vivo que nunca en sus corazones.

13 niñas practican boxeo cada día después del colegio en el barrio de Lyari, Karachi, conocido por dos cosas: la violencia callejera y las estrellas deportivas, particularmente futbolistas y boxeadores, como el olímpico Syed Hussain Shah.

Todo empezó cuando un niña de 16 años llamada Khadijah, se acercó en 2013 al campeón de boxeo Nadir Kachi, vecino del barrio, para pedirle que la entrenara.

Quería aprender boxeo pero ningún club estaba dispuesto a aceptarla. Sorprendentemente, en Pakistán existe una gran tradición de este deporte, pero todas las niñas que Khadijah conocía entrenaban como ella en su casa viendo vídeos sobre boxeo.

No había manera de llegar a un nivel más alto. No había forma de entrenar en un club ni de participar en competiciones de boxeo para chicas.

Nadir se negó a entrenar a Khadijah pero a cambio la llevó a ver a Younis Qambrani, su propio entrenador.

Resultaba que Qambrani llevaba entrenando a sus hijas desde que estas habían tenido edad suficiente para enfundarse unos guantes de boxeo. Al entrenador no le costó nada incluir a Khadijah en esos entrenamientos.

A los pocos días, otra niña se interesó por los entrenamientos. El rumor se difundió por la ciudad y en unas semanas Qambrani tenía a 13 niñas en su casa con la ilusión de ser boxeadoras.

Ya no había vuelta atrás, el entrenador se dio cuenta de que necesitaban un espacio apropiado y un programa oficial para entrenar.

Así nació el Pak Saheen Boxing Club, una modesta escuela deportiva en el que niñas de entre 8 y 17 años van a entrenar después de las clases.

A pesar de que la Federación de Boxeo de Pakistán existe desde 1948, nunca había tenido un programa para mujeres. "Esta es la República Islámica de Pakistán", argumenta el secretario de la Asociación Sindh de Boxeo para justificar la ausencia femenina del ring.

Precisamente, es la religión lo que entorpece el acceso de las chicas a deportes como el hockey o el fútbol en los países musulmanes. En el momento de crear la escuela de boxeo, las autoridades tuvieron que asegurarse antes de que las chicas no recibieran críticas por dedicarse a actividades que no se consideran femeninas en Pakistán.

Una vez abierta la escuela, el Gobierno provincial destinó una ayuda de unos 1.300 euros para que se pudiera comprar material como guantes o sacos de boxeo. La ayuda fur celebrada, pero el entrenador Qambrani asegura que aún queda mucho trabajo por hacer. La escuela necesita esterillas y un cuadrilátero. Las niñas un calzado adecuado ya que muchas acuden a los entrenamientos con sandalias, los únicos zapatos que tienen.

Muchas de las chicas que entrenan lo hacen porque quieren llegar a competir a un nivel profesional, pero tienen que soportar numerosas críticas por parte de sus vecinos.

"Queremos fortalecer la mente y el cuerpo", explica Qambrani. "Si la mente no se entrena no importa lo fuerte que sea el cuerpo de la chica, sin duda será noqueada en el primer golpe".

Así, cada día, Khadijah sigue acudiendo con sus compañeras a los entrenamientos. Sigue haciendo historia en un país en el que la historia solo está reservada a los hombres.

Sigue soñando con ver la vida detrás de las cuerdas de un ring, ahí arriba, donde solo esté el sudor, los focos y la sangre. Donde nadie le diga lo que debe hacer.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar