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El último desnudo de Rihanna no era gratuito

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Lo que muchos vieron como una provocación de la cantante en los premios CFDA, fue en realidad una declaración de intenciones

Leticia García

05 Junio 2014 17:17

Rihanna se ha puesto prácticamente de todo. Lo que todavía no había hecho era no ponerse nada. Hasta el lunes. El CFDA (Consejo de Diseñadores Americanos) decidió galardonarla con el premio de icono de estilo por haber roto esquemas en el mundo de la moda. Y vaya si lo hizo.

Los fotógrafos enloquecieron cuando la vieron aparecer en la ceremonia prácticamente desnuda. Un vestido transparente cuajado de cristales de Swarovsky, un tocado y un estola de piel de inspiración años veinte y un tanga color carne. Diseñado por Adam Selman (que desde el lunes ya no es un desconocido), la idea de aparecer con semejante no-atuendo probablemente viniera de Mel Ottenberg, su estilista de cabecera y el responsable de que la cantante de Barbados posea uno de los estilos más influyentes de los últimos años.

La jugada de Ottenberg, una vez más, fue maestra: Swarovsky, el único material que llevaba sobre el cuerpo, es el principal patrocinador de la gala. Además, Rihanna reafirmó con este controvertido look los motivos por lo que se le otorgaba el premio. Pero sobre todo, el revuelo generado en torno a sus pechos visibles tenía una intención clara: apuntarse un tanto frente a los dueños de Instagram.

Los más de doce millones de seguidores que tenía en la red social alucinaron cuando le cancelaron la cuenta por subir la portada de la revista Lui, en la que la cantante aparece en topless. El hashtag #badgalririback pidiendo su restitución se convirtió en trending topic mundial durante horas.

Aunque Instagram no ha cedido en su política, este asunto ha servido para revivir el movimiento #freethenipple (#enseñaelpezón), que anima a las mujeres a no sentirse reprimidas con sus cuerpos y pide que las redes sociales no las censuren por ello. Si Miley se unió a la causa la pasada Navidad retratándose con un gorro de Papá Noel y la camiseta levantada, en esta ocasión ha sido Scout Willis (hija de Bruce Willis y Demi Moore) la que se ha fotografiado por las calles de Nueva York llevando únicamente una falda de flores.

Scout Willis

"No he elegido ser una figura pública, pero eso me ha servido para convertir la lucha política por el cuerpo en algo mediático", escribió Willis días después en la web XOJane. "A mí también me cancelaron la cuenta por subir una foto en topless de dos amigas mías. Y no soy la única. Nos echan de Instagram cuando mostramos un milímetro del pezón, pero mantienen las cuentas con fotos degradantes que no lo muestran".

Al día siguiente de su polémica aparición en los premios CFDA, a Rihanna le censuraron el anuncio de su perfume, Rogue, donde aparece desnuda con los brazos cruzados sobre el pecho. La campaña ha sido retirada de las calles y tachada de “provocativa”. Se ha quedado sin Instagram porque han considerado que mostrar sus propios pechos era un “abuso”, pero nadie ha podido impedir que sus pezones hayan dado la vuelta al mundo en cuestión de minutos. Como ella misma dijo al recoger su premio, “la moda siempre ha sido mi mecanismo de defensa. Me derrotarán, pero nunca podrán con mi imagen”. Punto para Rihanna.

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