Actualidad

La polémica medida que ha dejado sin atención psicológica a todo un colectivo trans

El colectivo trans presenta un índice de suicidio entre 20 y 30 veces más elevado que el colectivo cisexual

La pasada semana, varios usuarios del colectivo trans en Baleares recibieron la llamada de la Unidad de Salud Mental del Hospital Son Espases informando de la cancelación de las citas con el especialista de psicología. La reacción del colectivo no tardó en estallar.

Ben Amics, la asociación LGTBI de Baleares, denunció el cese de la atención psicológica al colectivo trans, que presenta un índice de suicidio entre 20 y 30 veces más elevado que el colectivo cisexual (las personas que están cómodas y de acuerdo con el sexo y género asignado al nacer).

La Conselleria de Salud de las islas, aludida por las acusaciones, respondía días más tarde alegando que la decisión se debe a la aplicación de la Ley 8/2016, aprobada el pasado mes de mayo en el Parlamento Balear, para garantizar los derechos del colectivo LGTBI.

La Conselleria se refiere al artículo 22, que anuncia que se establecerá un “protocolo de atención específico e integral” para personas trans. Es decir, antes de la puesta en marcha de esta ley, cualquier persona que quisiera someterse a un cambio de sexo debía acudir primero a un especialista de la Unidad de Salud Mental para ser sometido a un diagnóstico que se prolongaba entre los 3 y 6 meses. Después, se le derivaba al endocrino para comenzar la hormonación.

Con la aprobación de la nueva ley autonómica se elimina este paso previo que estigmatizaba la transexualidad como “enfermedad mental”, Hasta aquí todo bien. Sin embargo, ahora el colectivo trans que estaba atendiendo soporte psicológico (en su mayoría menores de edad) se encuentra ante un vacío legal y sin el acompañamiento de un profesional, necesario e imprescindible, para afrontar todo el proceso de transición.

“Estamos de acuerdo en despatologizar la transexualidad, pero no se puede permitir que dejen al colectivo sin una alternativa en la atención psicológica”, explica Virginia Vallejo, activista de la asociación Ben Amics. “Nuestros usuarios están preocupados ante la falta de una alternativa que les facilite el acompañamiento psicológico que necesitan durante todo el proceso”.

El tema llegó ayer hasta el Parlamento Balear, donde el grupo de Podemos preguntó a la Presidenta del Gobierno Balear, Francisca Armengol, cómo pretende solventar la carencia de la atención psicológica al colectivo trans.

Su respuesta coincide con la del Coordinador de Salud Mental, Oriol Lafau, que asegura que las personas transexuales seguirán contando con el apoyo de un especialista. “Lo que vamos a hacer es ajustarnos a la Ley y proponer a un especialista que atienda a todas aquellas personas que, de manera voluntaria, soliciten atención y acompañamiento psicológico durante el proceso”,explica Lafau

La Conselleria de Salud asegura que el procedimiento empezará a hacerse efectivo a partir de enero y que ya han comenzado a contactar a los usuarios de manera telefónica. Sin embargo, la asociación Ben Amics mantiene que sus usuarios no han sido informados de la propuesta y se muestran “desconfiados” de que se lleve a término en el plazo asignado.

“Nuestros usuarios tienen bastantes dudas de que realmente se reanude la atención psicológica a partir de enero y de qué institución será la que se encargue de ofrecer el servicio. Mientras tanto, hay pacientes que están siendo desatendidos”, concluye la asociación Ben Amics.

Ser transexual en España

En 2014, España registró una de las cifras más altas en delitos de odio por orientación sexual: 513 casos del total de denuncias registradas. Un escalofriante 40% del total de las agresiones (1.285) dirigidas al conjunto del colectivo LGTBI.

Si bien estos números han disminuido en los últimos dos años (168 en 2015)- según recoge el Ministerio de Interior- el Observatorio Redes contra el Odio de la Felgtb, asegura que más del 70% de quienes sufren agresiones físicas o verbales o amenazas con tintes LGTBfóbicos no denuncia, por lo que si se extrapolan los datos, la cifra de agresiones superaría el medio millar.

Pero las dificultades del colectivo trans no se limitan a la “aceptación social”. Uno de los principales problemas que afronta el colectivo, según denuncian las asociaciones, son las largas lista de espera para poder acceder al cambio de sexo. Hasta cuatro años de espera para operarse. La mayoría de los casos se derivan a Málaga, el hospital de referencia.

En el casos de las mujeres trans también la parte económica es un obstáculo. La Meriestra, la hormona que toman diariamente las mujeres transexuales y aquellas que están sometiéndose a procesos de fertilización, ha dejado de comercializarse en España. La alternativa es la fórmula magistral, que se suministra en un bote de 20 pastillas y que cuestan 42 euros, ya que no están cubiertas por la Seguridad Social. Hay mujeres que necesitan hasta tres pastillas diarias, que en cifras supone casi 200 euros al mes. Un coste que no todos los bolsillos pueden permitirse.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar