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Los científicos ya son capaces de crear sangre artificial

Se acaba de descubrir la forma de convertir células madre en células sanguíneas

"Tentadoramente cerca". Así es como la ciencia está de crear un suministro ilimitado de sangre artificial. Después de veinte años de trabajo, ya se conocen las claves de cómo convertir células madre en células sanguíneas humanas. Se ha logrado en ratones humanizados a los que se les han trasplantado en su médula ósea.

Así, los dos trabajos científicos publicados esta semana en Nature ( 1 y 2) suponen un revolucionario avance que hace que se roce con la punta de los dedos la posibilidad de tratar a personas con trastornos en las sangre, de aumentar las bolsas para los pacientes que necesitan transfusiones y de mejorar también la condición inmune.

"La gente ha estado tratando de hacer esto desde hace dos décadas sin éxito", dijo la doctora Caroline Guibentif, experta de la Universidad de Cambridge que no participó en los estudios, a The Independent.

En 2006, se descubrió que las células adultas de un roedor podían reprogramarse y darle vueltas al reloj del tiempo hasta su inicio, hasta cuando eran células madre con la capacidad de especializarse en cualquiera de las que hay en el cuerpo. Se llamaron células madre pluripotentes inducidas (iPS) y abrieron la puerta a la fabricación de glóbulos rojos de forma masiva.

Ahora, el primero de los trabajos que se presenta, explica al mezclar las iPs y células madre embrionarias y exponerlas a señales químicas, lograron transformarlas en las células precursoras de la sangre, las denominadas células madre hematopoyéticas. Al añadirles cinco genes concretos (RUNX1, ERG, LCOR, HOXA5 y HOXA9) pudieron 'transcribir' el ADN y forzarlas a ser sangre.

El segundo trabajo lo consigue tomando otro camino. Se vale de células tomadas de las paredes pulmonares de los ratones a las que aplican otros genes (Fosb, Gfi1, Runx1 y Spi1) y el resultado se probó en una placa petri que imitaba las condiciones de los vasos sanguíneos humanos para luego integrarlas a los ratones.

El gran paso se halla en que no solo se trata de glóbulos rojos. Una células madre hematopoyética puede producir linfocitos que hacen que nuestro cuerpo se pueda defender de virus y bacterias.

El único interrogante que queda por resolver antes de que dentro de unos años exista la sangre artificial humana es si estas células pueden llegar a ser cancerosas. " La auto-renovación, esta capacidad de proliferación es también una característica de los tumores. Está introduciendo en una célula genes que inducen la capacidad de proliferar", explicó Guibentif

Los investigadores no han observado que suceda en ratones, pero el problema principal es que éstos viven menos que los humanos para comprobarlo más largo plazo. Queda por averiguar, pero el hito es admirable.

[Vía Science Alert]

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