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Si estás subiendo muchas fotos a Instagram, es posible que en realidad estés deprimido

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Las personas deprimidas publican más, tienen más comentarios y aplican menos filtros

anna pacheco

08 Agosto 2017 11:09

Imagen vía Matthew Roth

Hace 12 horas que no actualizas tu Instagram: tu última foto es aquella mesa de tu cafetería en la que reposa un libro, un bolígrafo y tu bloc de notas. En las dos anteriores: hay flores y muchas plantas. En las otras dos: un plato de comida y una anciana de espaldas que una tarde viste pasar. También hay fotos de tu perro, de tus amigos, de paisajes, de pies, hamacas, cuadros, estanterías.

Yo he visto lo que compartes, yo creo que estás bien. Te lo estás pasando bien. Es posible que no imagines que la cantidad de imágenes que cuelgas a la red también sean un reflejo de tu salud mental. Si hiciéramos un metafoto, una foto de la foto, si lográramos ver a los humanos detrás de esas instantáneas, tal vez nos encontraríamos con un puñado de hombres y mujeres infinitamente tristes y deprimidos. Personas que hacen la foto, la comparten, acumulan 50 likes en pocos minutos, pero luego vuelven cabizbajos de camino a casa o al trabajo.

Bueno, al menos, he ganado 20 followers. Pensarás.

Un estudio reciente de las universidades de Harvard y Vermont ha indagado justamente en esta cuestión. Y el estudio, titulado Instagram photos reveal predictive markers of depression, viene a confirmar nuestras sospechas: nadie es tan feliz como parece en las redes sociales. Y lo que es peor: estamos peor de lo que sospechamos. Muchas de las fotos que colgamos en Instagram asoman los primeros indicios de depresión, o directamente cuadros depresivos.

El estudio analiza 43.950 imágenes de Instagram, de un total de 166 usuarios. De entre todos ellos, aproximadamente la mitad (71) tenían un cuadro de depresión diagnosticado. Los datos prueban que las personas deprimidas publicaban una mayor cantidad de imágenes, con una mayor incidencia de rostros humanos y menos filtros aplicados.

Cuando utilizan filtros, sugiere el estudio, las personas deprimidas son más propensas a optar por tonalidades oscuras o por cambiar la imagen a blanco y negro. El estudio también señala que las personas deprimidas tienen un volumen mayor de comentarios en fotos.

La investigación en profundidad sobre esta materia puede ser beneficiosa de cara a prevenir o alertar sobre enfermedades mentales: “Imagine que una app instalada en su teléfono pudiera enviar alertas a su médico para que revise si su estado anímico empeora, o incluso advertir de un problema antes de ser diagnosticado”, señala el Dr. Christopher Danforth, uno de los participantes en la investigación, en el diario Telegraph.

Pese a que de momento se trata de una muestra relativamente pequeña, el estudio abre un nuevo campo de posibilidades en la forma en la que nuestro comportamiento en las redes sociales puede llegar a tener una incidencia en nuestra salud mental a la hora de prevenir o diagnosticar trastornos.





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