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Esta startup te paga para que te vayas de vacaciones durante dos semanas

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Tiene truco, claro

Franc Sayol

01 Octubre 2014 16:34

Buscando un trabajador para su empresa 42Floors, una startup inmobiliaria de San Francisco, Jason Freedman se topó con un problema: el candidato que quería fichar estaba completamente quemado por su anterior trabajo. De hecho, esa era exactamente la razón por la que buscaba un nuevo empleo, pero lo primero que le preguntaban todas las demás empresas era que cuando podía empezar. Freedman no quería fichar a alguien cansado y estresado, por lo que le ofreció que se tomara dos semanas de vacaciones pagadas antes de empezar a trabajar. El candidato aceptó y, desde entonces, Freedman lo ofrece a todas las personas que contrata. Él lo llama “pre-caciones”.

La iniciativa de 42Floors es una nueva vuelta de tuerca a la imagen de buenrollismo empresarial que quiere proyectar Silicon Valley. Comida gratis, salas de videojuegos, masajes, clases de yoga, excursiones en helicóptero... la nueva cultura emprendedora no solo compite en innovación, sino en los alicientes que ofrece para sus empleados. El discurso oficial es que lo hacen porque se preocupan por la felicidad de sus trabajadores. Obviamente, el objetivo primordial es otro: atraer más talento que la competencia.

Si hay un emprendedor conocido por proclamar a los cuatro vientos su amor por sus empleados ese es Richard Branson. Justamente, la pasada semana el CEO de Virgin anunció en su blog que la empresa iba a dar vacaciones ilimitadas a sus empleados. “Si tratas a la gente como a seres humanos, si les das esa flexibilidad, no creo que abusen de ella. Harán el trabajo”, decía a la CNN. Su idea alimenta su imagen de líder enrollado y benevolente, y ha sido recibida con entusiasmo por la confianza que demuestra en sus trabajadores. Pero tiene truco. Como también lo tienen las “pre-caciones”.

En el post de su blog, Branson explica que los empleados serán libres de tomarse vacaciones cuando quieran siempre que solo lo hagan “cuando se sientan cien por cien seguros de que ellos y su equipo están al día con todos los proyectos y que su ausencia no perjudicará de ningún modo el negocio o, para el caso, sus carreras!”. Analizando estas palabras es fácil deducir que lo que debería ser una medida para incentivar la relajación lo que hace, en realidad, es poner más presión sobre los empleados. Sabiendo que las vacaciones son una decisión libre y personal, cualquiera que se las tome puede pensar que otro de sus colegas lo aprovechará para ganarle terreno. Al final, esta política podría provocar que cada vez más personas decidieran no tomarse nunca vacaciones.

Esta teoría puede confirmarse con el caso de 42Floors. Freedman afirma que su política de “pre-caciones” no ha supuesto costo alguno para la empresa porque el tiempo de vacaciones total de sus empleados no ha aumentado en absoluto. Es fácil imaginar que se sientan “culpables” por haberse ido de vacaciones antes de empezar a trabajar para la empresa, por lo que luego ni siquiera se planteen tomarse un descanso el resto del año.

Ninguna empresa toma decisiones de forma altruista. En el fondo, lo que buscan 42Floors, Branson y todas las empresas con beneficios para empleados extravagantes es que se hable de ellas. Anunciar este tipo de medidas está destinado a llamar la atención de la prensa, lo que acaba revertiendo en publicidad gratuita. No es cuestión de ponerse cínicos y descalificar la cultura empresarial benevolente por sistema, pero es importante mantener las reservas. De “pre-caciones” a precauciones solo hay una letra de diferencia.

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