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4 consejos clave para ayudar a alguien que está sufriendo un abuso

Es muy posible que conozcas a alguien que esté sufriendo abusos. Así es como puedes ayudarlo

Nuria no está pasando un buen momento. Desde hace un tiempo se siente desplazada de su grupo de amigos. Se entera por las fotos de Facebook que han quedado y no le han avisado, no para de ser cuestionada las pocas veces que se ven y sus intervenciones en el grupo de Whatsapp son recibidas con el silencio más abrumador. Sin embargo, son su grupo de amigos de siempre y Nuria cree que, por lo menos, tiene plan para los sábados por la tarde. Cuando le avisan, claro.

Diego no está contento en su trabajo. La relación con sus compañeros no es muy buena, su jefe le grita, los insultos son una constante en la oficina y, a menudo, tiene que asumir más trabajo de la cuenta. Sin embargo, es lo único que tiene y no sabe cómo dejarlo.

La relación de Lucía con su novio cada día es peor. Los reproches y el desprecio son las únicas formas con las que su pareja se dirige a ella. S e mete con su ropa, con su físico, con su humor e incluso cuestiona su forma de vida. “¿Por qué no dejas tu trabajo? Si es una mierda”, ¿Vas vestida como una pringada, deberías cambiar tu estilo” “No pongas esa cara, que pareces amargada” son las frases típicas del día a día con su novio . Lucía está harta y siente que debe cortar su relación antes de que esta la destruya por completo.

¿Qué tienen en común estas tres personas?

Todas son víctimas de una situación de abuso. Cuando pensamos en un abuso o maltrato nos viene a la cabeza una situación límite pero, muchas veces, el maltrato es algo más sutil, más cotidiano.

Es por ello por lo que es tan difícil salir de él y enfrentarse a la persona que nos maltrata, especialmente si es una relación que no se puede abandonar de manera sencillla. Ese es el caso de de las parejas, la familia, los jefes o los amigos. Aunque sepamos que debemos dejar atrás estas relaciones abusivas no siempre sabemos cómo manejar estas situaciones. Y necesitamos un poco de ayuda.

Christine Hammond, especialista y autora del exitoso libro El manual de la mujer agotada, nos enseña cómo liberarnos y saber manejar a las personas nocivas en solo 4 pasos.

1.

Detectarlo

Según la experta hay siete maneras diferentes de maltratar a una persona:  

Física,

mental,

verbal,

emocional,

económica,

espiritual

y sexual.

 Y cada una de ellas incluye una “técnica” diferente.

Por ejemplo, el abuso verbal comporta gritos, rabia, insultos o sarcasmo hacia la otra persona; el mental, hacer luz de gas a alguien, las manipulaciones o jugar con la otra persona; y el sexual va desde los ataques de celos hasta la violación. Para Christine, es muy importante “saber distinguir los tipos de abuso. Al principio, esto pasa mucho después de que se ha producido el abuso. Pero con el tiempo podremos llegar a ser conscientes de este maltrato mientras ocurre”.

2.

¡Háblalo!

“No voy a besarte porque no quiero”, “no me parece justo que me obligues a trabajar a deshoras”, “esa mirada no me va a intimidar”... son algunos ejemplos de las formas con las que podemos hacer frente a situaciones de maltrato. Tomar la decisión de comunicar a nuestro abusador esta situación es algo muy difícil y requiere mucha valentía por parte de la persona maltratada.

Decirle a alguien, “oye, sé que me estás haciendo daño, ¿podrías parar?" es difícil y doloroso. La terapeuta opina que esta aproximación debe hacerse de manera suave, sin ponernos en la misma posición que nuestro maltratador. “La intención es hacer que esa persona sea consciente de que está siendo abusiva y permitirle retroceder y cambiar su manera de actuar”, opina Christine.

3.

¿Y si eso no funciona?

Si las palabras amables no funcionan… habrá que ser más contundente. "Es la hora de añadir más peso a nuestros argumentos dando a conocer a nuestro maltratador cuáles serán las consecuencias del abuso de los límites personales", aconseja Hammond. Por ejemplo, si nuestro límite sexual establece que no  vamos a ser forzados a realizar prácticas sexuales que no queremos", la consecuencia será que "no tendremos relaciones sexuales cuando no nos sintamos cómodos". Si nuestro límite verbal es que no vamos a gritar aunque los demás lo hagan, la consecuencia de la violación de nuestro límite será que no hablaremos con esa persona si no utiliza un tono moderado.

4.

Sigue adelante con tu decisión

Una vez que se ha tomado una decisión, debe ser llevada a cabo hasta la última consecuencia. “De lo contrario, el maltratador intensificará el abuso la próxima vez”, explica la terapeuta. Además, es importante que la víctima tenga el apoyo suficiente que le permita mantenerse en su posición y alguien que le ayude en el caso de que la situación de abuso se repita.

[Vía Psych Central Proffesional]

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