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¿Por qué los rusos aman a Trump?

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Así es como los medios nacionales rusos presentan al nuevo presidente de EEUU

Margaryta Yakovenko

13 Enero 2017 17:25

Mi padre ama a Donald Trump. Mi padre no es un energúmeno, simplemente le gusta ver televisión. Después de cenar, con una taza en la mano, sintoniza una pequeña lista de canales rusos disponible vía satélite gracias a esas antenas que todo nostálgico inmigrante tiene en el techo de su piso hipotecado. El plasma se ilumina con letras cirílicas y los colores blanco, rojo y azul de los telediarios rusos.

El tono naranja de Trump destaca en la pantalla. Una voz de fondo relata un nuevo caso de acoso flagrante de los medios occidentales al magnate. Trump vapuleado. Trump herido. Trump y la muerte de la democracia. Mi padre ama a Trump. La tele le dice que lo haga.

Desde que comenzó la carrera presidencial, los hogares de millones de rusos sintonizan cada día un telediario que no puede prescindir de al menos 10 minutos dedicados a la política norteamericana. Las elecciones presidenciales de noviembre fueron tema constante en los medios que desde el primer momento eligieron cada uno a su candidato favorito.

Los medios estatales escogieron a Trump. Liderados por canales como Rossiya, Perviy Kanal o Russia Today, medio de propaganda oficial para el extranjero, las franjas horarias se llenaron de noticias que destacaban las cualidades del republicano y todos sus halagos hacia el líder ruso.

Pero, ¿por qué fue elegido Trump y no Clinton?


Desde que comenzó la carrera presidencial, en los hogares de millones de rusos el telediario no puede prescindir de al menos 10 minutos dedicados a la política norteamericana


La respuesta la tenemos que buscar en primer término en lo que de hecho representa Trump para un ruso. Por primera vez en la historia, EEUU tenía un candidato que los rusos entendían cuando hablaba. Desplegando una autoconfianza envidiable que en muchos momentos se convertía en pedantería, Trump aparecía haciendo gala de un lenguaje claro, directo, sin la más mínima corrección política y lleno de frases que remarcaban su orgullo patrio.



Inevitablemente, las formas hacían a los rusos recordar a su propio líder. Ven una sintonización entre dos políticos que apuestan por un claro liderazgo masculino y una forma autocrática de dirigir el país, siempre con mano dura. En un artículo de Komsomolskaya Pravda, el politólogo Valeriy Soloviev declaraba que Trump y Putin se harían amigos porque "los dos presentan una imagen de macho".

Pero la clave del amor hacia Trump también reside en los comentarios que el propio presidente electo ha realizado durante toda la campaña. El republicano siempre ha recalcado que quería ser amigo de Putin, que estaba en contra de las sanciones a Rusia, que estaba a favor de su intervención en Siria y que no estaba de acuerdo en seguir participando activamente en el mantenimiento de la OTAN.

Estas declaraciones, supuestamente antiestablishment, son como música celestial para todos aquellos rusos que consideran que tras el desmoronamiento de la URSS, EEUU se ha ocupado de liderar el mundo a su antojo.

Por primera vez había un americano que reconocía que el "russian way of life" en geopolítica tenía el mismo valor que la vía estadounidense. Y Clinton representa precisamente esa vía.


Tanto Trump como Putin se parecen en una clara apuesta por un claro liderazgo masculino y una forma autocrática de dirigir el país, siempre con mano dura.


Desde el primer momento de campaña, Rusia se ha afanado en presentar a Clinton como una rusófoba histérica, una criatura dominada por sus emociones. Las consideraciones tienen un claro componente machista. En el periódico Komsomolskaya Pravda, en una columna titulada "Cocina borsh, Hillary", Diana Kadi explicaba por qué considera que las mujeres no deben pisar terreno político.



Estas tendencias machistas ampliamente aceptadas entre la sociedad rusa también quedaron evidentes cuando salieron las grabaciones de Trump en las que le magnate presumía de ser un acosador sexual.

A pesar de que en el resto del mundo los medios se escandalizaron con la cinta, en Rusia no. El periódico Nezavisimaya Gazeta citaba a un politólogo que aseguraba que el revuelo era parte de una campaña de deslegitimación de cara a las elecciones. "En otros países, las declaraciones de un hombre de negocios ni siquiera habrían llamado la atención. De hecho sus palabras son la charla habitual que surge tras una taza de café", aseguraba el experto.

Pero si lo que queremos es ponerle cara a los portavoces de la propaganda rusa a favor de Trump, solo tenemos que pensar en Margarita Simonyan, directora de la cadena Russia Today, y Dmitriy Kiselyov, presentador del popular noticiario dominical Vesti Nedeli.

Simonyan es una ferviente defensora del magnate y sus opiniones marcan la tendencia política del medio. Tras la victoria de Trump llegó a escribir en su cuenta de Twitter que "quería salir a dar una vuelta por Moscú con una bandera norteamericana" porque había "muerto el establishment".


"En otros países, las declaraciones de un hombre de negocios ni siquiera habrían llamado la atención. De hecho sus palabras son la charla habitual que surge tras una taza de café", aseguraba un politólogo ruso sobre las grabaciones en las que Trump presumía de ser un acosador.


En EEUU la popularidad de Russia Today es tan grande que es de hecho el segundo medio extranjero más visto después de la BBC. Su influencia podría justificar este hilo de Reddit en el que numerosos rusos reconocen que sus familiares han votado por Trump en las presidenciales.

Kiselyov no quiere ser menos que Simonyan y ha tomado la delantera en presentar su propia visión del mundo cada domingo. En un programa llegó a anunciar que "Rusia tenía mucha confianza en Trump" porque habían abandonado palabras como "democracia" y "derechos humanos" que habían conducido al mundo a gran cantidad de conflictos en el siglo XX.



El presentador también ha destacado en otros programas que Clinton estaba "en la cima de una pirámide de corrupción" e incluso ha temido por la vida de Trump. "Solo podrían matarlo. Los servicios especiales de EEUU no necesitan un presidente como este", aseguró el presentador.


En un programa de la televisión pública llegó a anunciar que "Rusia tenía mucha confianza en Trump" porque habían abandonado palabras como "democracia" y "derechos humanos" que habían conducido al mundo a gran cantidad de conflictos en el siglo XX


Una encuesta realizada por la Fundación Opinión Pública reveló que el 44% de los rusos preferían que ganara Trump frente a un triste 7% que prefería que lo hiciera Clinton. Ahora que Trump está a pocos metros de la Casa Blanca, ni siquiera el controvertido —y aún sin verificar— informe de sus secretos más ocultos ha perjudicado su popularidad. De hecho, Russia Today ha aprovechado su publicación para dejar claro que "los medios occidentales publican información sin contrastar a modo de propaganda", olvidando el trabajo que ellos mismos realizaron todos estos meses.


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