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Nacen las 'rosas cyborg', flores que albergan circuitos eléctricos en su interior

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Científicos suecos consiguen que el hídrico de la flor almacene electricidad, además de cambiar a antojo el color de sus pétalos

A.O.

01 Marzo 2017 16:06

Con la primavera a la vuelta de la esquina, no es extraño comenzar a ver las primeras flores. Pero la rosa de la imagen es bastante más peculiar que las crecen en tu jardín. Lo es porque se trata de una 'rosa cyborg' y por sus venas está corriendo electricidad.

Científicos suecos de la Universidad de Linköping la han transformado para que integre tecnología y sea también un pequeño dispositivo cibernético.

Los investigadores llevan años trabajando en conseguir aprovechar la energía que dan las plantas de una forma mucho más eficiente. Su idea ha sido convertir a las rosas en estaciones de energía verde de las que se puede obtener electricidad directamente. Todo, aseguran, sin alterar el funcionamiento biológico natural de la flor.



Las propias 'venas' de la planta se convierten en cables que transportan electricidad


Para que esto sea posible han creado un circuito empleando las mismas estructuras internas que la flor ya posee, sin añadidos. Los xilemas de la rosa (lo que vendrían a ser sus venas) fueron infiltradas con lo que han llamado ETE-S, una solución conductora que se propaga por la planta convirtiendo raíces, tallos, hojas y pétalos en una suerte de "cables" eléctricos.

El propio tejido de la rosa actúa de aislante, por lo que no se produce ningún cortocircuito, y la red funciona de manera autónoma ya que los propios procesos bioquímicos de la flor actúan como catalizador para la propagación de gel.

Con estos dos hitos, los investigadores logran superar los escollos que tuvieron en 2015 con el PEDOT-S, el otro conductor que probaron por primera vez y que no incrustaba los 'cables' de forma automática.

"Hemos sido capaces de cargar la rosa repetidamente, por cientos de veces sin ninguna pérdida en el rendimiento", expresaba Eleni Stavrinidou, autora principal. "Y los niveles de almacenamiento de energía que hemos logrado son iguales que los que consigue un condensador".

Las E-plantas podrían revolucionar nuestro mundo. Ser el almacén de energía limpia que utilicemos, por ejemplo, para iluminar nuestras casas. Por no mencionar que una pequeña descarga que se les aplicará las podría hacer cambiar de color o ajustar su fragancia a nuestro estado de ánimo. Pero antes de que llegue ese momento, el principal desafío es conseguir infiltrar el ETE-S en una rosa viva, sin necesidad de contarla, y ver cómo aguanta.


[Vía Iflscience]

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