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Un hombre denuncia la violenta muerte de su esposa a manos de un robot defectuoso

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Wanda Holbrook murió aplastada por una máquina en 2015. Ahora, su marido pide justicia

J.C.S.

14 Marzo 2017 19:20

Los robots asesinos son un recurso habitual de la ciencia ficción, pero cada vez parecen estar más integrados en la realidad.

El pasado 7 de marzo, el estadounidense William Holbrook presentó una denuncia formal de muerte por negligencia en la corte federal de Michigan. Sin embargo, no denunciaba a un trabajador en concreto ni a una empresa que no había garantizado la seguridad de sus empleados. En la demanda aparece el nombre de cinco empresas de robótica que actuaban en la planta donde ocurrió el accidente: Prodomax, Flex-N-Gate, FANUC, Nachi y Lincoln Electric.

La negligencia a la que se refiere es la que originó la muerte de su esposa, Wanda Holbrook. En julio de 2015, Wanda estaba realizando sus tareas habituales como técnica de mantenimiento de la empresa Ventra Ionia Main. Pero una de las máquinas se comportó de una manera totalmente irregular.

La fábrica está dividida en seis secciones, y supuestamente los robots no están capacitados para pasar de un lugar a otro. Aun así, ese día un robot salió de la sección 130 para dirigirse a la 140, donde estaba trabajando Wanda. La máquina agarró a la empleada por la cabeza, aplastándola contra la línea de montaje en un movimiento que no debía estar programada para hacer.

“Wanda sufrió una muerte terrible y dolorosa, ya que fue consciente de todo lo que estaba ocurriendo. Ese robot nunca debió de entrar en esa sección. Hubo un fallo de programación y de los sistemas de seguridad”, explica William en la denuncia.

Ahora, exige responsabilidades por su esposa fallecida. Según sus palabras, los robots, las herramientas y los sistemas no se programaron correctamente ni se testearon lo suficiente, así que no eran aptos para el uso que se les estaba dando.

De este modo, quiere que las empresas encargadas de diseñar el robot y de hacerlo funcionar paguen por la injusticia cometida. Además, busca que su caso sirva de precedente para que se cree consciencia sobre el peligro que estas máquinas pueden suponer si no se supervisan correctamente.

Para que no ocurran casos similares al de Holbrook, la Unión Europa ha ordenado recientemente que estos robots cuenten con un botón de destrucción inmediata por si alguna persona corre riesgo de muerte.

Hasta 2014, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) ha contabilizado 30 muertes relacionadas con la robótica en un periodo de 30 años. Teniendo en cuenta que las máquinas cada vez estarán más presentes en los puestos de trabajo de producción, queda claro que es imperativo invertir también en la seguridad de las mismas.

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