PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Un zoo checo corta los cuernos de sus rinocerontes para evitar que los maten

H

 

Con un precio de 50.000 euros por cada cuerno en el mercado negro, ya ni los zoológicos son un lugar seguro para los rinocerontes

silvia laboreo

22 Marzo 2017 15:53

Hace tan solo dos semanas, un grupo de cazadores furtivos se coló en el zoológico de Thoiry (París) y asesinó a tiros a uno de sus rinocerontes. Vince, un macho de cuatro años, se convertía en el primer rinoceronte asesinado por su cuerno dentro de un zoo.

Asustados por la brutal noticia, los responsables del zoológico de Dvur Kralove, situado a 100 kilómetros de Praga, han decidido tomar una drástica medida.

Han mutilado a 21 ejemplares de sus rinocerontes para evitar que los animales sean víctimas de los cazadores furtivos. “Ha sido una decisión muy difícil, pero el riesgo de verlos muertos es muy alto y preferimos priorizar su seguridad”, declaró Premysl Rabas, director de la institución.


Pese a lo impactante de las imágenes, desde el zoo aseguran que la técnica utilizada no ha sido dolorosa. Los veterinarios de la institución inocularon a los animales (17 rinocerontes negros y 4 blancos) un potente sedante. Además, les taparon las orejas y los ojos para evitar que los trozos de hueso provocados por el corte les afectaran.

Uno de los portavoces del zoo, Jan Stejskal, declaró a la agencia EFE que el acto de serrar el cuerno al rinoceronte no tiene consecuencias para la salud del animal, simplemente reduce su capacidad de defensa. Además, destacó que los cuernos amputados serán quemados para evitar así que se trafiquen con ellos.


“Ha sido una decisión muy difícil, pero el riesgo de verlos muertos es muy alto y preferimos priorizar su seguridad”


El zoo de Dvur Kralove es famoso por ser el único recinto en el que se han podido reproducir rinocerontes blancos en cautividad. Hace años, se trasladó a él a varios ejemplares a una reserva de Kenia para intentar salvar la especie, diezmada por los cazadores furtivos. Ahora, con esta mutilación, ni siquiera los zoos pueden seguir siendo un lugar seguro para estos animales.


share