Actualidad

Guía exprés para entender por qué los ricos siempre pagan mucho menos que tú

Una conversación con quien se conoce todos los trucos de los ricos para pagar menos

No tienes curro.

Te haces autónomo,

Trabajas como un bestia 16 horas al día. (Te quedas sin pareja y sin amigos).

Consigues facturar 2.000 euros en un mes justo antes de que venga a recogerte una ambulancia por desnutrición y, tachán, te quedas con 1.000. A Hacienda no se le olvida ni un céntimo de lo que metes en caja. Y de lo que les debes.

Joder, es duro, pero toca (aunque sea solo para que no te llenen el buzón con sobres que no quieres abrir).

Hacienda somos todos, ¿no? Si no, no tendríamos hospitales, escuelas, bla, bla, bla...

Muy bien.

¿Pero qué pasa con la cara —épica— de gilipollas que se te queda cuando lees, día sí día también cosas como estas? “Los grandes grupos tributan al 6% y los demás al 15%”, “Las familias tributan 50 veces más que las grandes empresas”.

El sistema tributario en España, perfectamente legal, permite que los ricos paguen muchos menos impuestos que lo que proporcionalmente pagamos el resto. El resumen sería algo así como: ellos se forran, los demás nos jodemos. Y esto, ¿por qué? ¿No se podría cambiar?

Como están las cosas ahora mismo, no. No obstante, hemos hablado con Jordi Cruz Murillo, abogado, economista, politólogo y experto en fiscalidad, y nos ha contado un poco de qué va esto. 

Imaginemos que después de de arrastrarte por las cloacas de la precariedad, te tocan 30 kilos en la Primitiva. Eres rico, tío.

Sociedades que mueven millones y que tributan al 1%

Con ese dinero, lo primero que podrías hacer es crear diferentes sociedades. Y puedes hacerlo de diferentes maneras:

Puedes crear Sicavs ( Sociedades de Inversión de Capital Variable). La ley te permite actualmente crear Sicavs donde alojar tus millones. Eso sí, la condición es que tu capital mínimo sea de 2,4 millones. Las Sicavs se establecen, en teoría, como sociedades de inversionistas, pero son sociedades en las que tú puedes ser el único inversor. Los beneficios y plusvalías de tus 30 kilos solo tributarían al 1% mientras mueven activos financieros por todo el mundo y se multiplican solos.

Eso sí, si los quisieras usar, pagarías el 25% de impuestos. Pero como eres rico, no los usas tú, sino que haces que tus sociedades los usen. Los ricos controlan íntegramente el destino de las inversiones de la sociedad y no necesitan sacar el dinero para adquirir una determinada participación en otra empresa, sino que realizan esa operación a través de la Sicav.

Lo mismo que con las participaciones ocurre con los bienes patrimoniales. Es decir, si quieres algo, haces que una de tus sociedades lo compre. Así los ricos siempre pagan menos por renta, porque apenas tienen nada a su nombre.

No es de extrañar, como nos cuenta Jordi Cruz, que en la lista de las 100 personas que más pagan por impuesto de patrimonio en Cataluña seguramente no encontraríamos a un solo “rico famoso”. Probablemente, la mayoría de los que estén en la lista sean directivos de empresas con sueldos altos, segunda residencia y más de un coche. Pero de los propietarios de las empresas, los verdaderos ricos, probablemente ni rastro. “De hecho, cuanto más rico eres, menos cosas productivas pertenecen técnicamente a tu nombre”, dice Jordi Cruz.

¿Pero por qué las Sicavs tributan al 1% y no como el resto de sociedades? Porque si una Sicav en España tributa al mismo tipo que otras empresas, te irás con 30 millones a formar una Sicav a Luxemburgo, donde tributan entre el 0,01% y el 0,05%. El Estado, presionado por el entorno financiero, prefiere cobrar el 1% que el 0%. Y no se puede hacer nada. O sí, que la UE se ponga de acuerdo en unificar los tipos impositivos. Y para evitar la huída de capitales a otros “tax haven” mundiales, habría que poner de acuerdo a todo el mundo en eso.

"Estuvimos a punto de haceralgo parecido cuando se quiso introducir la tasa Tobin para gravar las transacciones financieras. Solo que Gran Bretaña, en concreto la City de Londres dijo que no la iba a aplicar. La competencia desleal que generaba Inglaterra terminó por impedir que se aplicara la tasa", dice Cruz.

Empresas en Irlanda y Panamá

Otra cosa que podrías hacer es crear empresas dedicadas a actividades productivas, pero ponerlas en territorios con mejores condiciones fiscales. La capacidad que no tiene un autónomo la tendrías con tus 30 millones para poner una empresa en Irlanda, Panamá o Luxemburgo.

No son paraísos fiscales, pero casi.

En Irlanda, el impuesto de sociedades es de apenas el 12,5% frente al 25% de España. Apple, Google y otros gigantes tecnológicos que operan en Europa, tributan allí. Repatrían los beneficios que obtienen en los países donde operan y siguen tributando en el país donde tienen la sede.

Ante esto, ¿qué podrían hacer los países? ¿Unificar los tipos? Jordi Cruz cree que no, porque la competencia internacional, si no es europea, luego sería con Asia. No habría país asiático que perdiera la oportunidad de atraer inversiones con beneficios para todas aquellas empresas que estuvieran incómodas en Europa.

Para él, lo más sensato sería que los países equilibrasen el impuesto de sociedades por abajo y que la actividad empresarial que eso atraería, generase empleos. Empleo que luego generaría más riqueza, y más impuestos por renta e IVA.

Es decir, dejemos que los ricos sigan haciéndose ricos. Mientras tanto, esto hará que haya más asalariados pagando impuestos por renta. Y con eso el Estado cubriría sus necesidades. De hecho, por como está diseñado el sistema actualmente, ya funciona así.

Sin embargo, las Sicavs son sociedades que no generan empleo ni tienen un impacto sobre la sociedad mayor que el de inflar los propios millones. Se crearon con el único objetivo de atraer inversión. Pero la competencia internacional hace imposible ponerles un coto.

Cuanto más rico, mejor te tratan

A pesar de esto, si todavía fueras un ciudadano responsable que quiere pagar impuestos en su país, podrías beneficiarte de las deducciones y beneficios fiscales del Estado a las grandes empresas. Con el objetivo de premiar la inversión interna que repercute en la sociedad, las empresas que invierten en I+D, por ejemplo, tienen beneficios fiscales. Un autónomo no tiene la capacidad para invertir en I+D, por tanto no se llevará ninguna deducción o beneficio fiscal.

Para Jordi Cruz, la manera de operar de las grandes fortunas y de las grandes empresas se parece a un iceberg. Solo tributa la punta, del modo que permiten las leyes y la aplicación de la ingeniería fiscal legal. Lo que queda debajo tributa a tipos reducidos, o no tributa, todo de manera legal. Así, los beneficios crecen como un monstruo y el Estado tiene que conformarse con la puntita, o con el beneficio indirecto que generan las empresas.

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar