PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Cosas que podríamos estar haciendo para acabar con la desigualdad

H

 

Hablamos con dos economistas con visiones radicalmente opuestas para encontrar posibles soluciones al problema de la desigualdad #DesigualdadSinFuturo

Rafa Martí

25 Enero 2016 14:53

*Fotografía de Greg Girard en Shanghai.

La pobreza extrema en el mundo pasó del 36% en 1990 al 16% en 2010, cumpliéndose así el Objetivo de Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la pobreza extrema cinco años antes de la fecha límite, 2015. No obstante, recientemente Oxfam afirmaba que la riqueza del 50% más pobre cayó en un 41% entre 2010 y 2015, período en el cual las 62 personas más ricas del mundo aumentaron su riqueza de 500 mil millones de dólares a 1,76 billones de dólares.

Hace unos meses, el Banco Mundial pronosticó que el número de personas atrapadas en la pobreza extrema se reduciría en 2015 a 702 millones, de forma que los más necesitados representarían el 9,6% de la población mundial, siendo esta la primera vez que la proporción caería del 10%. Sin embargo, los mismos datos señalan que la desigualdad entre ricos y pobres no ha parado de crecer, sobre todo en los últimos años. Aunque la pobreza se reduce, cabe preguntarse qué ocurriría si la desigualdad se redujese más.

¿Estaríamos tal vez hablando de pobreza cero?

Los motivos de este aumento en la diferencia entre ricos y pobres se deben a múltiples factores a nivel global. Pero uno de ellos, y de los más importantes, es el de la evasión fiscal, según el informe de Oxfam. El informe indica, por ejemplo, que el 50% de la riqueza financiera de África está escondida en paraísos fiscales. Si esos activos financieros tributasen en sus países de origen podrían cubrirse las necesidades de Sanidad y Educación actuales de todo el continente.

¿Más desiguales y menos pobres?

La desigualdad impide que la pobreza se erradique completamente. Y seguimos en un escenario en el que una mayoría muy rica amasa más riqueza que una mayoría pobre. El dato de Oxfam es demoledor: las 62 personas más ricas del mundo concentraban la misma riqueza que 3.500 millones de personas*.

Xavi Sobrepere, estudiante de doctorado en Economía que ha realizado distintas investigaciones en desigualdad económica, lo tiene claro: “En una escala global las razones pueden ser muchas, e incluso de índole geopolítica. Pero lo que está claro es que estamos en un sistema capitalista que distribuye muy mal la riqueza”.

De alguna manera vivimos una sociedad esclavista a distancia —añade Sobrepere—. Ahora ya no es como en el pasado, cuando los esclavos estaban claramente marcados por los propietarios. En la actualidad, a través del aprovechamiento de las situaciones complejas y pobres de algunos países, se usan medios de producción en lugares más económicos”.

Por el contrario, para el analista de fondos de inversión Gabriel Colominas, la causa de que aumente la desigualdad y que siga habiendo pobreza es, precisamente, que se intervengan los mercados.

"En países como Singapur, donde la desigualdad es mayor a la de España, los niveles más bajos de ingresos tienen rentas un 30% superiores a sus homólogos aquí.  Cuanto más libre es un mercado, menos pobreza hay. Y sí, hay muchos muy ricos, pero lo importante es que los relativamente más pobres lo sean cada vez menos**. Lo importante es romper la desigualdad de la renta, eso sí. Pero no podemos hacerlo interviniendo a los mercados”, asegura.

Cómo terminar con la desigualdad que aumenta entre ricos y pobres

Sobrepere no propone la igualdad total como solución. Para empezar, porque él cree que "un sistema absolutamente igualitario no es factible”. Sin embargo, sí que considera urgente comenzar a trabajar para disminuirla. Los factores posibles que podrían atacar la brecha entre ricos y pobres dependen, esencialmente, de la voluntad política para distribuir la riqueza. Entre las soluciones factibles, Sobrepere enuncia la que siguen:

1. Disminuir las desigualdades salariales dentro de las empresas.

2. Disminuir las desigualdades de renta entre los trabajadores de una empresa y los de otra con impuestos realmente progresivos. (Es decir, que a medida que aumente la capacidad económica de los sujetos, aumente el porcentaje de su riqueza que el Estado exige en forma de tributos.)

3. Imponer impuestos progresivos sobre los beneficios de las empresas.

¿Es razonable que en una empresa una persona cobre 200 veces más que otra? —se pregunta Sobrepere—. Yo creo que no. No estoy en contra de que una persona cobre más en una empresa. Pero solo pensemos en que si hubiese una limitación del ratio de desigualdad salarial en las empresas, avanzaríamos mucho”.

Por otro lado, para evitar la desigualdad que generarían las rentas altas de una empresa en comparación con otra, Sobrepere explica que sería necesaria una redistribución de la renta a través de impuestos.

Él cree que una solución posible sería activar un sistema de impuestos realmente progresivos. “Ahora mismo, el porcentaje de impuestos que paga una persona que cobra 100.000 y una persona que cobra 100, en el tramo marginal, son los mismos. Quizá a la persona a la que cobre más habría que ponerle el 95% en el tramo más alto. ¿Pero realmente es necesario que una persona cobre tanto? ¿Cómo se pueden justificar esos ingresos?”, dice.

“Y luego, ¿por qué nadie se ha planteado imponer impuestos progresivos sobre los beneficios de las empresas? El impuesto de sociedades es un tanto por ciento de los beneficios, pero no son progresivos. Además, las grandes empresas encuentran miles de maniobras para evitar pagarlos”.

Para Colominas, sin embargo, la solución es diferente. Él no es partidario de la distribución de la riqueza y la renta porque, según él, eso genera aún más pobreza. “Si se ponen más impuestos, los ricos deslocalizarían sus activos a otros países —en paraísos fiscales— y la que tendría que pagar más impuestos sería la clase media”.

Sus soluciones pasan por una mayor liberalización del mercado y por la igualdad de la renta. Pero no por la igualdad de la riqueza. A su juicio, dos estrategias para hacer menguar la desigualdad actual pasarían por:

1. Garantizar una renta mínima de inserción a través de impuestos (no progresivos).

2. Procurar libertad de mercado y facilidades a las empresas y al consumo.

"Un país como Dinamarca tiene una gran distribución de la renta pero su desigualdad de riqueza es la mayor del mundo. Tenemos que diferenciar entre renta y patrimonio. Es un país que tiene condiciones de mercado libre, donde apenas hay trabas en las empresas".

"Lo que nos ha demostrado el sistema capitalista es que la pobrea se va reduciendo año a año. Aplicar otras recetas sería perpetuarla. Tenemos que tener en cuenta que es fácil hablar de que hay muchos pobres en el mundo cuando el 10% de la población mundial es rica porque cada persona de ese 10% tiene una riqueza de 67.000 euros. Por desgracia, sigue habiendo mucha gente pobre. Pero hace años, era mucho peor".

Aplicar rentas mínimas de inserción, combatir las desigualdades salariales dentro de las empresas, aplicar impuestos progresivos a los beneficios de las empresas, facilitar el consumo, luchar contra las desigualdades de renta con impuestos progresivos… Aunque los diagnósticos difieran, de un lado y de otro las soluciones están ahí. La cuestión ahora es: ¿podemos concebir un modelo que nos conduzca a erradicar la pobreza mientras limitamos la desigualdad?

--------------------------------------------

*El informe de Oxfam calcula la riqueza neta de las personas, por lo que también incluye como "pobres" a personas del primer mundo endeudadas. Es decir, si un estudiante estadounidense tiene que devolver un crédito de 80.000 dólares y no tiene ingresos, su riqueza será de -80.000, un dato que podría situarlo al lado de personas en situación de extrema pobreza.

**Sobrepere comenta sobre el caso de Singapur: "Me parece un ejemplo tramposo. El caso de Singapur no es extrapolable a otros países. Es como si el aeropuerto, el puerto y la zona franca de una ciudad como Barcelona se independizan y crean un hub que controla todas las importaciones e importaciones del sur de Europa. Así claro que todos los habitantes de ese país son ricos, porque se nutren de la riqueza de todo su entorno. En Suiza pasa lo mismo: todos los habitantes son ricos porque es un paraíso fiscal con una actividad financiera incomparable a cualquier otro país que no atrae activos del resto del mundo".



share