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Científicos plantean quemar bosques para detener un patógeno que está matando a los ciervos en EEUU

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La infección devora los cerebros de los animales sin que ningún tratamiento pueda erradicarla. "Pasan a tener una mirada vacía. Parece una verdadera enfermedad zombi"

PlayGround

01 Julio 2017 06:00

Una plaga incontenible está causando una horrible enfermedad a ciervos y alces en Estados Unidos. La infección devora los cerebros de estos animales sin que ningún tratamiento pueda erradicarla. Ante el descontrol, un grupo de inmunólogos de la Universidad de Colorado ha propuesto lo que puede parecer una medida extrema: que se quemen grandes extensiones de bosques para detener la propagación del patógeno causante de esa "infección zombi".

La conocida como Enfermedad de desgaste crónico (EDC o CWD, por sus siglas en inglés) es muy similar a las encefalopatías espongiformes, como la 'enfermedad de las vacas locas' o la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob en humanos. Se produce por infección de una proteína prionica capaz de formar agregados moleculares aberrantes. Cuando entran en un organismo sano, esas proteínas anómalas actúan sobre la forma normal del mismo tipo de proteína, modificándola y convirtiéndola en prion. Los priones provocan así una reacción en cadena que destroza el sistema nervioso de estos animales.

Literalmente, la infección va devorando el cerebro de los animales poco a poco, dejándolo lleno de agujeros, como si se tratara de una esponja.

"Los animales pasan a tener una mirada vacía, a tropezarse cuando caminan. Sus cabezas se caen, sus orejas se bajan y se les puede ver la saliva grueso goteando de sus bocas. Parece una verdadera enfermedad zombi", describió el científico Mark Zabel a The New York Times.


Ciervo muerto afectado por la infección. Fuente: The New York Times

Lo que sucede es que estos síntomas solo se hacen visibles al final de la enfermedad y pasa desapercibida hasta entonces. Además, la transmisión no solo se produce por contacto directo entre animales. El prión queda en la orina, heces, baba y todo el rastro que dejan los ciervos enfermos. Mucho tiempo después de que los animales infectados mueran, otros animales sanos aún pueden contagiarse si comen hojas o hierba contaminada. Para empeorar las cosas, las proteínas responsables de la enfermedad también puede originarse de forma espontánea, por una mutación natural. Esos factores, sumados, pintan un cuadro preocupante.

En EEUU llevan años tratando de frenar el avance de la EDC sin demasiado éxito. De ahí la recomendación final de Mark Zabel y su equipo en el Centro de Investigación de Priones de la Universidad de Coloreado: matar el EDC con fuego. Intentarlo, al menos.

Hasta ahora, la enfermedad se ha detectado en 24 Estados de EEUU. En algunas de las manadas hasta el 50% de los animales están infectados. Para frenar la expansión de la plaga, Zabel y sus colegas proponen la quema controlada de extensiones de bosque y matorral de varios Parques Nacionales de Colorado y Arkansas. Con esta medida confían en destruir los priones que aún perviven en el medio ambiente y, a la vez, aislar a los animales sanos para que no entren en zonas infectadas.

"Si eliminan las plantas que tienen priones en la superficie, sería un gran paso hacia delante. Realmente no creo que sea una locura", sostiene Zabel.

La Administración de Parques Nacionales todavía no se ha pronunciado sobre esta drástica solución.

[Vía NYT]

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