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Una chica queda atrapada en una ventana al tratar de deshacerse de su caca en una cita

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La peor pesadilla en una primera cita se hizo realidad

E.M.C.

06 Septiembre 2017 11:52



A nivel personal, y en este orden, estas son las tres cosas que más miedo me dan en la vida:

1) Estar limpiándome los oídos con un bastoncillo, que alguien entre en el baño rápido, me pegue un empujón, y el bastoncillo se me clave hasta el cerebro y me quede sorda y/o retrasada mental.

2) Quedarme sin llaves de casa y tener que llamar a un cerrajero para que me cobre 300 euros por abrirme la puerta con una puta radiografía (panda de estafadores).

3) Cagar en baño ajeno y que, por los motivos que sean, el váter no cumpla con su función y me dejé tirada con un zurullo que no se va.

En esta tercera situación, la cosa varía mucho según dónde tenga lugar el incidente:

Si eso te pasa en un bar, siempre puedes huir como una rata y dejar que el siguiente se encuentre con el marrón. Si es en piso de un amigo, la situación es incómoda, pero puedes hacer de tripas corazón y explicar lo que ha pasado, asumiendo bromas de por vida. Si te pasa en casa de una cita Tinder, el pánico te hará tomar decisiones altamente incívicas y antihigiénicas con la idea de preservar el honor. Y las cosas pueden salir muy, pero que muy mal.

Esta es la historia de Liam Smyth, un chico de Bristol (Inglaterra), y cómo pasó de estar en una cita maravillosa a tener a la brigada de bomberos de su ciudad desatascando a la chica en cuestión de la ventana de su baño.


Liam Smith


"Hace poco llevé a una chica que conocí en Tinder a Nando's (una cadena de restaurantes). Tuvimos una noche genial y disfrutamos mucho de la compañía del otro. Después de la comida, fuimos a mi casa a tomar una botella de vino y ver un documental sobre la cienciología".

Vale, con ese plan ya podemos empezar a sospechar que se trata de gente un tanto peculiar. El caso es que, después de una hora la chica fue al baño y volvió con una "mirada de pánico".

"'Fui a hacer caca en tu baño', me dijo, 'y cuando tiré de la cadena no se iba. No sé por qué hice esto , entré en pánico', continuó. "Metí la mano en el váter, la cogí, la envolví en papel higiénico y la tiré por la ventana'".


La ventana.


Decidieron que lo mejor era ir a la calle a buscarla, pero el destino tenía otros planes. Resulta que la ventana no daba a la calle, sino a un espacio muerto entre dos paredes al que no se puede acceder. Justo en frente hay una ventana que no se abre, generando un hueco en el que había quedado encajado el zurullo. La ventilación, al parecer, funciona solo a través de el extractor que vemos arriba.

En las fotos se entiende mejor.


El hueco.

"Viendo solo una solución, decidí enviar un mensaje al grupo de whats de los compañeros de piso y subí las escaleras para buscar un martillo y un cincel para cargarme la ventana. Mi cita tenía otros planes. Siendo una gimnasta amateur, estaba convencida de que podría meter el brazo en la ventana y alcanzarlo".

Pero no fue así. Al ver que no funcionaba, él la ayudo a meter medio cuerpo dentro de la ventana para cogerlo. Cuando intentó agarrarla de la cintura y tirar hacia afuera para sacarla, no hubo manera, estaba atascada, cabeza abajo, en el hueco.


La chica atrapada en la ventana.

"Desafortunadamente para mi cita, llegados a este punto, solo vi una salida. Llevaba cabeza abajo en la ventana unos 15 minutos, y estaba empezando a preocuparme por su salud. Llamé a los bomberos. En cuestión de minutos pude escuchar las sirenas. Después de recomponerse tras observar la escena que tenían frente a ellos, empezaron a trabajar para sacar a mi cita de la ventana usando sus herramientas y martillos especiales de bomberos. Les llevó unos 15 minutos".

Aunque Liam se alegra de que la brigada de bomberos de Bristol hubiera rescatado a su cita sana y salva, de repente se vio con una ventana rota sin tener como pagarla, por lo que abrió una página en Go Fund Me en la que explicó lo sucedido y pidió ayuda.



"No me quejo, hicieron lo que tuvieron que hacer. El problema es que me va a costar 300 libras cambiar la ventana y. Como estudiante universitario, eso es una gran parte de mi presupuesto mensual. De hecho, es mi presupuesto mensual".

A pesar de que solo pidió 200 libras, Liam ha recaudado ya más de 1700, y se ha comprometido a donar todo el dinero restante obras benéficas: la mitad a una ONG que instala váteres en países en vías de desarrollo (el 60% de personas del mundo tienen acceso a un urinario con cisterna), y la otra mitad a una de bomberos. "Los tipos que vinieron eran brillantes, se tomaron todo con humor y profesionalidad. Esta llamada fue divertida, pero arriesgan su vida cada día, y esta asociación les ofrece ayuda financiera, psicológica y médica a las mujeres y los hombres valientes que se juegan la vida por nosotros!".

Puede que nos suene raro, pero Liam y la gimnasta amateur han seguido viéndose. "Tuvimos una segunda noche genial, pero es muy pronto para decidir si es 'ella'", dijo a la BBC. "Pero nos llevamos muy bien y es una chica adorable. Además, ya hemos pasado por lo más difícil de primeras".

Bueno, la gente que entiende por cita romántica joderse una botella de vino mientras ve un documental sobre cienciología, juega a otra liga.

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