Actualidad

Hace 1.700 años, la mala gestión de la inmigración ya acabó con el Imperio Romano

Una valiosa lección para Europa

Cuando el emperador Flavius Julius Valens Augustus, conocido como Valens, gobernaba el Imperio Romano, tuvo lugar una crisis de refugiados que no supo gestionar adecuadamente. Algo que, en el 378, desencadenó una guerra en la que fue derrotado y que significó el principio de su caída.

Se trata de una parte de la historia que, ahora, se está repitiendo de forma similar en Europa con la crisis de los refugiados.

Para entender qué ocurrió 1.700 años atrás, Quartz ha hablado con el historiador Ammianus Marcellinus, quien ha explicado cómo se desarrollaron los hechos.

Todo empezó 2 años antes de la fatídica guerra, momento en el que los godos se vieron obligados a dejar su hogar, que estaba situado en lo que hoy sería la actual Europa del Este, tras la irrupción de los hunos, según Marcellinus, "una raza salvaje sin límites".

Los hunos irrumpieron en el territorio de los godos y lo mancharon de terror y sangre. "Descendían como un torbellino de las elevadas montañas, como si hubiesen salido de algún escondite secreto de la tierra, y destruían todo lo que veían en su camino".

Resultado de imagen de destruccion siria

El principio de la caída del Imperio Romano se desencadenó por no gestionar adecuadamente una crisis migratoria

Los godos ya no podían llamar hogar a aquel lugar, ya que si permanecían allí lo único que les depararía el destino sería la muerte. Esto empujó a muchos de ellos a huir y mirar a Tracia, territorio dominado por el Imperio Romano y que estaba más allá del río Danubio, como su mejor opción.

Pero antes de aventurarse en esta hazaña, necesitaban el permiso de los romanos. Algo que hizo posible su dirigente, Fritigern, al conseguir que Valens los aceptara como súbditos.

Entonces, empezó un éxodo sin precedentes que, de acuerdo con algunas estimaciones, fue protagonizado por 200.000 personas. Para llegar hasta el imperio, los romanos les ayudaron a cruzar el río Danubio. Pero, no había suficientes balsas para todos, por lo que algunos se vieron obligados a hacer la travesía nadando y muchos de ellos se ahogaron (una tragedia parecida a la que tiene lugar en el Mar Egeo).

A su llegada, les distribuyeron en las zonas del imperio en las que la mano de obra de podían proporcionar era necesaria. Durante un tiempo, la convivencia fue buena e, incluso, llegaron a integrarse aún más en la sociedad romana.

Al cruzar el río Danubio no había suficientes balsas para todos, por lo que algunos se vieron obligados a hacer la travesía nadando y terminaron ahogándose

Sin embargo, 2 años después de su llegada, la corrupción de los funcionarios encargados de abastecer provisiones a los godos lo estropeó todo. Con el tiempo, estaban tan hambrientos que se vieron obligados a comprar carne de perro a los romanos. "Su cobardía traicionera fue la causa de todos los desastres de los romanos".

El pueblo que había servido al Imperio y había acatado sus normas, se hartó de ser maltratado. A pesar de que los romanos no lo esperaban, con aquella serie de abusos lo único que consiguieron fue crear un deseo que antes era inexistente en los godos: querer destruir el Imperio Romano.

"Con la rabia brillando en sus ojos, los godos persiguieron a nuestros hombres". Algo que terminó con la fatídica guerra que marcó el inicio de la caída del imperio.

Este acontecimiento tiene algunos puntos en común y otros muy diferentes a la actual crisis de refugiados que se vive en Europa. Pero si algo nos enseña es que el único camino posible para tratar con refugiados es promover la inclusión y la comunicación. Lo contrario es, muy probablemente, estar abocado al desastre. Ya pasó una vez.

[Vía Quartz]

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar