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El oleoducto de Dakota derrama 318 litros de petróleo en su primera fuga

Durante meses, decenas de protestas denunciaron su construcción y advirtieron al Gobierno de EEUU sobre sus peligros

En la primavera de 2016, varias tribus de nativos americanos unieron sus fuerzas, junto a grupos ambientalistas, para protestar en la reserva india de Standing Rock contra la construcción del oleoducto Dakota Access Pipeline. Durante meses, advirtieron sin descanso de los peligros que la instalación suponía para el medioambiente, pero nadie les escuchó.

Ahora, se ha revelado que el pasado 6 abril tuvo su primera fuga derramando casi 318 litros de petróleo en una estación de bombeo de Dakota del Sur, según han apuntado reguladores gubernamentales. "Nadie nos escuchó. Nadie quiere escucharnos porque se dejan llevar por el dinero y la codicia", denunció en un comunicado el presidente de la tribu Sioux, Dave Archambault II.

El oleoducto, que está destinado a transportar petróleo desde Dakota del Norte a Illinois, aún no está completamente operativo. Pero empezó a funcionar a finales de marzo, después de que Donald Trump, que tiene estrechos vínculos con la compañía encargada de la instalación, Energy Transfer Partners, autorizara su construcción dos días después de su inauguración presidencial.

Con el anuncio del incidente, los temores de las comunidades tribales y los ambientalistas se han hecho realidad. A pesar de que funcionarios estatales defendieron que fue rápidamente controlado, para ellos este derramamiento es un claro reflejo de los peligros ambientales que implica la instalación.

                                                                                                                                                                               Getty Images

"Siguen diciendo a todo el mundo que es una instalación de vanguardia, que no se pueden producir fugas, que nada puede salir mal. Pero esto nunca ha sido verdad", dijo a The Guardian el abogado de la tribu Sioux de Standing Rock, Jan Hasselman, que lleva años luchando contra este proyecto.

Las tribus que protestaron durante meses en Standing Rock, repitieron en muchas ocasiones que era imprescindible que se realizara un estudio ambiental completo que evaluara los riesgos de su construcción. El incidente de abril, que no dañó ninguna vía de agua, es para ellos un claro ejemplo de su inminente necesidad y de la amenaza que representa para los ríos y las tierras que las comunidades tribales quieren proteger.

"Es más importante que nunca que el tribunal intervenga y detenga otros accidentes antes de que sucedan. No sólo para la tribu de Sioux de Satanding Rock y nuestros recursos, sino para los 17 millones de personas cuya agua potable está en riesgo", alertó Archambault II.

Sin embargo, Energy Transfer Partners encontró justificación a lo ocurrido. Un portavoz de la compañía explicó a AP que la instalación es segura y que la fuga se había contenido de forma apropiada. Pero, como manifestó Hasselman, este argumento no es suficiente para ellos: "¿Qué tipo de supervisión y responsabilidad hay si no se descubren estas cosas hasta semanas después?".

"Siguen diciendo a todos que es una instalación de vanguardia, que no se pueden producir fugas, que nada puede salir mal. Pero esto nunca ha sido verdad"

De hecho, en su opinión este incidente solo es la primero de los muchos que están por venir. Una prueba de ello es que la misma compañía que hay detrás de Dakota Access Pipeline notificó 18 fugas en un gasoducto de gas natural en Ohio. Pruebas que llevaron a la Comisión Federal de Regulación de la Energía a reducir la actividad del gasoducto y a ordenar a Energy Transfer Partners que duplicara el número de inspectores ambientales.

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