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La calle es un enorme gimnasio: conoce al culturista homeless de París

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Uno de los documentales más peculiares que ahora circulan por Internet

Ignacio Pato

12 Diciembre 2014 07:00

Si vas a París podrías encontrarte a este hombre: tiene 50 años y ejercita su cuerpo por las calles de la capital francesa. Le puedes ver haciendo dominadas usando farolas de alumbrado público o pesas apoyándose en rejas que delimitan la propiedad privada.

“Los culturistas son futuristas. Desafían todo. Es un mundo que me gusta”, dice Jacques Sayagh. Las calles de París en invierno no le parecen frías: asegura que le basta un poco de cartón para resistir temperaturas nocturnas de hasta -12º.

En realidad, parece un mecanismo de defensa para sobrevivir en la calle. Como él mismo reconoce, en ocasiones está rodeado de drogas o peleas. El deporte le serviría así no sólo para mantenerse en forma, sino para también estar relativamente alejado de algunos de estos problemas. De hecho, reconoce que sin el ejercicio podría estar ya muerto.

Sayagh usa el mobiliario urbano a su disposición para hacer ejercicio, una manera de convertir el entorno hostil en material aprovechable para el propio beneficio. La vida en la calle es más que dura, eso es innegable, pero Sayagh ha sabido encontrar su camino en ella. No se separa de sus dos perros ni de sus complementos alimenticios. Es una imagen ciertamente potente. Apostamos, además, a que la policía lo tendrá difícil para echarle de algún sitio.

Ahora, este culturista cincuentón, sin techo y con nietos acaba de traspasar fronteras de fama gracias al vídeo realizado por el director Julien Goudichaud, que ya se ha convertido en viral. Con este microdocumental quiere apoyar a Remí, el hijo de Sayagh, quien ha puesto en marcha esta campaña de captación de fondos para sacarle de la calle, aduciendo que sus elecciones en la vida no han sido siempre las mejores.

La pregunta es, ¿querrá Jacques que "le saquen de la calle"?

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