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Los perros de pura raza son genéticamente inferiores, y la culpa es nuestra

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La endogamia acrecenta los problemas de ciertas razas

Juan Carlos Saloz

18 Enero 2016 11:22

Son muchos los dueños de perros que prefieren los animales con pedigrí. Y ello les lleva a invertir enormes grandes de dinero en un animal, obviando todos aquellos que podrían adoptar de manera gratuita en un perrera.



La mezcla racial entre perros no es santo de devoción de la mayoría de dueños. Generalmente, se quieren tener perros de una raza característica, con pedigrí y una estética que lo identifique rápidamente.

Esto, no obstante, está provocando un cambio en las razas de perros. O, dicho de otra forma: hemos creado perros genéticamente inferiores.


Hemos creado perros genéticamente inferiores



Para verlo, solo hay que echar un vistazo a estas dos fotografías, una tomada a principios del Siglo XX y otra 100 años después. Son las mismas razas y, sin embargo, en la actualidad tienen unos rasgos distintos; abiertamente desmejorados.

Esto se debe, principalmente, a que los perros de raza actuales han sido concebidos con rasgos exagerados. De este modo, los problemas que acarrean por características innatas se acrecientan, empeorándoles y haciendo que su esperanza de vida sea más corta.

Existen varios motivos por los que ciertos perros de pura raza pueden ser de gran utilidad: para guiar a las ovejas durante el duro invierno, como guías para ciegos o rastreadores de caza y catástrofes.

Sin embargo, la mayoría de estos perros están dirigidos a servir a usos domésticos, produciéndose una sobreexplotación sin sentido y con dos perjudicados claros. Por un lado están todos los perros de raza genéticamente inferiores por procesos de cría explotadores. Y, por otro, los perros que no son de raza y no encuentran a nadie que los adopte.


Las razas puras son más propensas a sufrir enfermedades graves



Además, las razas puras tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves. Según el Doctor Thomas Famula, profesor de ciencia animal de la Universidad de California, “los purasangre son más propensos a sufrir trastornos como cataratas, hipotiroidismo y cardiomiopatía dilatada”. Esta última enfermedad, que afecta directamente al corazón, supone un gran número de muertes entre la comunidad canina.

En este sentido, la evolución a través del mestizaje puede ser una solución, ya que son enfermedades hereditarias que pueden quedar atrás a través de la mezcla. Sin embargo, al existir una clara obsesión por las razas con pedigrí, no solo se acaba con este remedio sino que se agrava la situación.

Este problema viene producido, en gran parte, por la endogamia. “La endogamia limita la diversidad genética y aumenta la posibilidad de pasar una enfermedad a la siguiente generación”, explica Marcos Derr, autor del libro Cómo el perro se convirtió en el perro.


En el mestizaje está la solución de muchos de los problemas de uno de los animales más preciados del planeta



Está demostrado, además, que obligar a un perro a reproducirse con sus parientes incrementa la llamada homocigosis, basada en un gen recesivo provocado por dos alelos iguales.

Y si a esto le sumamos el maltrato sufrido por el corte de cola y orejas –muy típico en algunas razas y que además de dolor puede provocar infecciones–, se reitera que estamos acabando con la pureza real, la de la naturaleza.

Porque en el mestizaje está la solución de muchos de los problemas de uno de los animales más preciados del planeta.


[Vía Quartz]

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