PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Un videojuego sobre eyaculación femenina para luchar contra la censura

H

 

SquirtAlert! es la nueva arma de protesta del porno británico

Natxo Medina

16 Diciembre 2014 07:00

Los últimos días han sido moviditos para la industria del porno británico y sus nuevos rivales, la BBFC (British Board of Film Classification). El pasado viernes una muchedumbre se plantaba delante del Parlamento en Londres para protestar mediante un face-sitting masivo sobre las nuevas restricciones aprobadas por el gobierno en materia de contenidos pornográficos.

Ahora la empresa de apps para adultos MiKandi se suma a la revuelta con SquirtAlert!, un pequeño videojuego con un objetivo simple: disparar flujos vaginales contra los jetos de los muy respetables miembros del poder legislativo inglés. El juego apunta así directamente a uno de los aspectos más controvertidos de la nueva legislación: la prohibición del squirting, o eyaculación femenina. Los censores del BBFC encuentran que este acto se parece demasiado a la urolagnia, palabra científica para refererirse al acto de orinar. Eso también se ha prohibido, por cierto.

Las iras estallaron ya no sólo por lo absurdo de que un montón de señores con traje legislen sobre el placer de otros, sino sobre todo por lo sexista de las prohibiciones. En ningún momento se dijo nada de que un señor eyacule encima de la cara de alguien.

Y lo más curioso del tema es que las nuevas regulaciones del gobierno brit no son en realidad tan nuevas, de hecho están inspiradas en la Ley de Publicaciones Obscenas de 1959. Parece que está de moda revivir leyes directamente sacadas de otras época, como está ocurriendo en España ahora mismo con las Leyes de Vagos y Maleantes del franquismo reencarnadas en la Ley de Seguridad Ciudadana.

En cualquier caso MiKandi, que no son para nada ajenos a sufrir censuras (en su caso por parte de Google) se han tomado esta nueva ley zombi con humor, pero también dejando clara su incontestable indignación. Y es que conforme la industria del porno va calando más en la sociedad y sale del gueto, empieza a verse que en realidad muchos de sus integrantes (en especial las mujeres) tienen mucho que decir sobre derechos y libertades a todos esos guardianes de la moral que se consideran tan rectos. Y que además tienen la imaginación y la habilidad para hacerlo de maneras sorprendentes.

Y es que, como afirma Jennifer McEwen, cofundadora de la empresa, "o no entienden el orgasmo femenino, o es su pasión secreta. Pero en cualquier caso es censura y una muestra de lo peligroso que puede ser que un grupo le diga a otro lo que es sexualmente normal". A tanta normalidad ellos le dicen "¡chúpate esa!", el grito de la heroína del juego cuando ha cumplido su misión: embadurnar bien a todos esos señores tan serios con un poco de cálido caldo de su cuerpo.

share