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Una pierna amputada no impedirá que Viktoria Modesta sea una estrella del pop

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Derribando tópicos a patadas

Natxo Medina

15 Diciembre 2014 11:37

Viktoria se niega a que digan de ella que es una discapacitada. Se ha negado siempre. Desde que era una niña en su Rusia natal y tuvo la mala suerte de nacer con una malformación en la pierna izquierda. También cuando a los 12 años viajó a Londres con su familia, o cuando a los 20 se sometió a una amputación. Desde entonces ha trabajado como modelo, artista y cantante. Y ahora está empeñada en ser una gran estrella del pop. No piensa dejar que nadie la menosprecie.

Del desafío a las estructuras establecidas trata precisamente su último vídeo, Prototype, dirigido por Saam Farahmand. Una pequeña película de seis minutos, comisionada por Channel 4 y su campaña Born Risky, en la que Modesta proyecta muchas de sus ideas estéticas más extremas. Así pretende trabajar sobre los límites de la expresión y su rechazo a ser categorizada. En la pieza de elegante factura, asistimos a una historia de totalitarismos en las que ella emerge como heroína desafiante al régimen.

Un despliegue de inventiva estética en el que además de sus evidentes ecos a algunos trabajos de Lady Gaga (la obsesión con lo marcial, los trajes imposibles, las coreografías agresivas) encontramos una exploración honesta del cuerpo, puntuada por un elemento clave: las diferentes prótesis que va vistiendo la artista. Luminosa, llenas de brillantes o convertida en un poderoso aguijón, la pierna fantasma de Modesta se transforma gracias a ellas en nuevas posibilidades de lo humano.

Obra de la artista e ingeniera Sophie de Oliveira Barata y su apasionante The Alternative Limb Project, estas prótesis no son sólo hermosas piezas mecánicas: también están pensadas para romper los cánones de lo que es y no bello. De lo que somos y lo que podemos ser. Gracias a ellas, una persona puede pasar de ser (a ojos de la gente) un pobre discapacitado a un cyborg de alta tecnología orgulloso de lucir algo que los demás nunca podrían lucir.

Rompiendo el molde

Prototype es un elogio de lo diferente, de lo que no cabe en los cánones de una industria pop volcada en el estereotipo de fácil consumo. Es un paso más en la carrera de una mujer joven que lo tiene claro. Ya sacó un disco, y consiguió actuar en la ceremonia de clausura de los Paralímpicos de Londres en 2012. Ahora quiere que se le reconozca definitivamente como artista pop más allá de su amputación, a la altura de cualquier otra persona.

"Durante mucho tiempo, la cultura pop me ha cerrado sus puertas como amputada y artista alternativa", explica Modesta en Creative Review. Ella piensa que este rechazo se debe a que "la gente encuentra difícil saber qué pensar o sentir sobre una amputada que no quiere ser deportista". Como si ese fuera el único reconocimiento público al que pudieran aspirar.

Modesta está consiguiendo darle la vuelta con éxito a esta percepción, y de un defecto ha hecho una virtud, una herramienta de marketing y un icono estético. En un mundo en el que los artistas masivos muchas veces parecen cortados todos por el mismo patrón, es un logro que no debería ser menospreciado.

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