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Las pesadillas adolescentes de Lars von Trier te van a dejar exhausto

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La ansiedad y el terror se mascan en el primer corto de acción real rodado por el danés cuando tenía solo 14 años

Luis M. Rodríguez

04 Julio 2014 12:54

La adolescencia es una vorágine de impulsos, curiosidades y miedos. Un torbellino que cada uno explora y resuelve a su manera, como mejor puede. En el caso del púber Lars Trier (el 'von' se lo añadiría él mismo después), esa indagación temprana en los asuntos de la psique y la vida tuvo un soporte en el cine desde una edad muy joven. Hace unos días compartíamos con vosotros la “primera película” del danés, un corto de animación en stop motion realizado a la edad de once años y protagonizado por conejos, trols y... una salchicha superhéroe. Hoy, apelando a la idea de ese cine a la fresca tan propio del verano, rescatamos uno de sus siguientes trabajos. Y, de nuevo, la pieza aparece marcada por el miedo.

Hvorfor flygte fra det du ved du ikke kan flygte fra? Fordi du er en kujon fue rodada en Super 8 en 1970, cuando el director tenía 14 años, y pasa por ser su primer corto de acción real. La sensación de tensión y conflicto interior asoma ya en el título del filme, que podría traducirse como "¿Por qué escapaste de él si sabes que no puedes escapar? Porque usted es un cobarde". Pero la extrañeza es aún mayor cuando reparamos en la segunda frase que aparece impresionada en la película: ¿Por qué huir de la imagen que necesita tu retina?

El corto comienza escenificando la idea de un accidente. Un camión arrolla a un joven ciclista, y un chaval que ha sido testigo del suceso se acerca hasta la víctima. Y lo que ve no le tranquiliza. Algo en el rostro del accidentado le provoca un pavor que le incita a correr, a alejarse de la escena. A partir de ahí se inicia una persecución extenuante en la que el chico huye de aquel tipo accidentado, que parece haber sido revivido por algún tipo de fuerza oculta y convertido en una especie de zombi. Entre los temblores bruscos de la cámara, la banda sonora (una jam de rock ácido que suena a un volumen muy bajo) y el interesante uso que hace del sonido diegético, reducido a un instante en el que podemos oír la respiración fuerte y dificultosa del protagonista, al borde de la extenuación, la verdad es que Trier consigue trasmitir una interesante sensación de angustia.

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