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¿Qué tienen que ver el paraguas con el arte japonés?

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Origami para crear un diseño irrompible

Natxo Medina

17 Octubre 2014 13:35

Parece que se ha declarado una guerra contra el paraguas tradicional. El otro día hablábamos de los ingenieros chinos que están desarrollando el paraguas invisible. Pero si aquello iba de nuevas tecnologías, hoy os traemos la historia de unos diseñadores que han decidido revolucionar el invento siguiendo principios ancestrales: el origami, equivalente japonés de la papiroflexia, es la ciencia detrás de SA, la reinvención del paraguas a cargo del estudio neoyorquino Nooka. 

¿Cómo funciona? En vez de confiar en un esqueleto metálico, SA está compuesto por dos piezas de tejido plegables, una interior y otra exterior. Como en el origami, la tensión entre las distintas capas es la que mantiene firme la estructura. El paraguas se abre y se cierra a través de un mecanismo en el extremo del mango, y una vez cerrado, imanes a lo largo del tubo mantienen las láminas en su sitio. Al no haber armazón es más ligero y, dicen, más resistente a los golpes de viento. Sus diseñadores todavía no se han puesto de acuerdo sobre el material del que estará hecho, papel o tejidos sintéticos.

No obstante, el punto clave de SA es su apariencia. El diseño definitivo es hermoso de ver, aunque aún está por ver cuántos se atreverán a ir por la calle con una especie de enorme pirámide de Keops azul eléctrico encima de la cabeza. El proyecto ha culminado con mucho éxito un Kickstarter para financiarse, así que ahora está por ver si será uno de esos productos hechos por y para diseñadores, o si verdaderamente será capaz de llegar al gran público. De momento, y mientras esperamos a ver cómo desembarca SA en el mercado, lo único que tenemos claro es que si se hace popular ya nadie tendrá que preocuparse por perder un ojo en un día de lluvia. Ese sí que sería un mundo al menos un poco mejor que el que tenemos.

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