Actualidad

Así es la nueva pandilla de políticos machitos que le ponen ojitos a Putin

Donald Trump, François Fillon y Beppe Grillo admiran a Vladímir Putin y el autoritarismo que ha desplegado en el Kremlin. ¿Habrán apostado por el caballo ganador?

Putin ya no tendrá que volver a comer solo en el comedor de las cumbres internacionales. Desde ahora, el niño rarito de la clase vuelve a tener amigos. Hace apenas dos años, el presidente ruso representaba el papel de antagonista en la política internacional. El paria. El lunático que no quería jugar con las reglas de buena conducta occidental.

Ahora, el outsider es el nuevo chico popular del instituto.

Empezando por Donald Trump y acabando por Viktor Orban, occidente ha decidido sonreirle al Kremlin, y parece que Putin les está devolviendo la sonrisa. Pero, ¿qué ha pasado en estos últimos meses para que Moscú sea de nuevo considerada como amiga?

La razón hay que buscarla en tres nuevos personajes que cambiarán la política en los próximos años: Donald Trump, François Fillon y Beppe Grillo, la nueva pandilla de liderazgo macho que le hace ojitos a Putin.

Donald Trump y el vals autoritario

El amor que el presidente electo de EEUU le profesa a Putin ha marcado la tónica de toda la campaña presidencial. Que si "Putin es más líder que Obama", que si tiene un 82% de apoyo o que combate a los terroristas del Estado Islámico mejor que nadie. Trump ha aprovechado cualquier ocasión para lanzarle piropos al presidente ruso.

Y Putin, nada acostumbrado a mostrar sus emociones en público, lo máximo que le ha dicho es que le parece "una persona muy vivaz" y que que está dispuesto a colaborar con el multimillonario para arreglar las relaciones EEUU-Rusia.

El republicano, en vez de temer la personalidad de un líder fuerte en oriente, siente que debe por todos los medios formar parte de su círculo íntimo de confianza. Aprender del control absoluto

Según Slate, el autoritarismo que proyecta el presidente ruso tiene embelesado a Trump, que admira, no se sabe muy bien por qué, cualquier demostración de fuerza y dominio. El republicano, en vez de temer la personalidad de un líder fuerte en oriente, siente que debe por todos los medios formar parte de su círculo íntimo de confianza. Aprender del control absoluto. Copiar la oligarquía y la opulencia.

Pase lo que pase, Francia ya es putinista

Con el candidato francés al Elíseo François Fillon ocurre algo parecido. De una línea bastante menos populista que Trump y menos dado a discursos excéntricos, Fillon opina que ha llegado el momento de que la Unión Europea haga las paces con Rusia.

El conservador es defensor de acabar de una vez por todas con las sanciones impuestas a Moscú después de la anexión de Crimea. "Dejemos de ser esquizofrénicos: no es realista mantener las sanciones europeas contra Moscú", aseguró el francés durante la campaña de las primarias en las que venció a Sarkozy.

Admirador de Margaret Thatcher, es decir, conservador en los social y liberal en lo económico, Fillon defiende la postura de Trump de que la batalla contra el ISIS solo puede ser liderada por un general: Vladimir Putin. Según Politico, el candidato a la presidencia francesa ha llegado a pedir una coalición con Rusia para bombardear las posiciones terroristas en Siria.

De acuerdo al analista francés Benjamin Haddad, citado por The New York Times, estar con el presidente ruso supone estar en contra de la globalización y el imperialismo estadounidense. "En toda Europa, el putinismo ha surgido como una alternativa ideológica a la globalización", sostiene Haddad.

En Francia se ha dado una situación que en EEUU jamás podría haber pasado: los dos candidatos con más probabilidad de hacerse con el sillón presidencial, la ultra Marine Le Pen y Fillon, son admiradores confesos de Putin. Pase lo que pase en las elecciones del próximo año, la rusofilia será la verdadera ganadora.

François Fillon: "Dejemos de ser esquizofrénicos: no es realista mantener las sanciones europeas contra Moscú"

Vladimir Putin, la sexta estrella del movimiento italiano

El Movimiento 5 estrellas del excómico Beppe Grillo es más fuerte que nunca. Tras el referéndum que provocó la caída de Matteo Renzi, M5S ha pedido la celebración de unas elecciones urgentes en un movimiento estratégico típico de quien se siente ganador.

A priori, no parece que un partido que defienda el libre acceso a Internet o el medio ambiente tenga mucho que ver con Putin, pero las apariencias engañan. Es cierto que Grillo nunca ha alabado al presidente ruso, pero los miembros de su partido se han acercado en varias ocasiones a Moscú, literalmente.

Según el Libero Quotidiano, un hilo muy delgado conecta a los líderes del movimiento con políticos rusos del más alto nivel. En concreto, el periódico informa de que Alessandro Battista y Manlio Di Stefano han tenido hasta este momento al menos 3 reuniones con Andrey Klimov y Sergei Zhelezniak. Los dos son miembros del partido de Putin.

No obstante, en Italia ocurre algo parecido a lo que pasa en Francia. El líder del partido de extrema derecha la Liga Norte, Matteo Salvini, está también enamorado del presidente ruso. ¿Habrá un duelo entre los dos pretendientes?

Es cierto que Grillo nunca ha alabado al presidente ruso pero un hilo muy fino une a los miembros de su partido con Moscú

El impulso que ha tomado la alt-right y los extremistas en los últimos meses favorece más que nunca a Putin. Muchos líderes occidentales ven en su figura autoritaria al defensor de los valores de Occidente. El discurso de la mano dura atrae a los nacionalismos y los euroescépticos. El patriotismo es la gasolina al proteccionismo económico.

Así, tras un año de dramas políticos el presidente ruso ha aumentado su influencia. Hemos hablado de Fillon, Trump y Grillo, pero tampoco podemos olvidar a Geert Wilders, Viktor Orban, Rumen Radev, Igor Dodon o Frauke Petry. Si en la cumbre del G20 del 2014 Putin tuvo que comer solo, ahora todos se pelean por sentarse en su mesa.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar