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Tu nuevo juego para ligar es un Twister para adultos

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'Bounden' es la última invención de Game Oven, especialistas en videojuegos pensados para romper el hielo... y quién sabe qué más

Natxo Medina

12 Agosto 2014 12:10

Desde los tiempos del iRC y los chats más rupestres, sabemos que la tecnología digital llegó para ayudarnos a ligar. Hoy webs como Meetic, OkCupid, o aplicaciones móviles como Grindr, Tindr y sus múltiples derivados hacen cada vez más fácil conocer gente para intercambiar impresiones o fluídos. Es una comunicación que va de un terminal a otro, y pone personas en contacto.

Las creaciones de Game Oven, sin embargo, van por otros derroteros. No están pensadas para conocer a otros virtualmente, sino para propiciar la interacción física. El vis a vis. La idea no es comunicarse de móvil a móvil, sino usar un móvil para comunicarse cara a cara. En esta lucha por propiciar el toqueteo, han dado forma a Bounden, un juego para bailar pegados, a lo Sergio Dalma. O algo así.

En el juego,pensado para móviles y tablets, cada uno de los dos jugadores sujeta el aparato por un extremo. En la pantalla aparecen una serie de esferas parecidas a planetas, y una pelota que las recorre. Moviéndose acompasados al son de una música, los bailarines tienen que ir contoneándose para hacer que la bola encaje en unos aros. Explicado de este modo no se acaba de captar la gracia del asunto, así que aquí va un video para ilustrarlo.

Parece una tontería, pero detrás de estos juegos hay mucho más trabajo del que uno imagina. Para empezar, encontrar la mecánica de juego adecuada para lo que se busca. En este caso querían poner a la gente a bailar. Y querían hacerlo bien, así que para crear las coreografías echaron mano de bailarines del Ballet Nacional Holandés.

Antes de crear Bounden, Game Oven ya llevaban un reguero de apps pensadas para romper el hielo. Todas ellas implican que dos o más personas se reúnan en torno a una tablet y compartan un espacio común. Mezclándose incluso, como en una versión contemporánea del Twister. La más llamativa de sus creaciones, pese a su sencillez, seguramente sea Friendstrap, un juego que consiste en mantener una conversación durante el tiempo más largo posible con otra persona sin que ninguno suelte el móvil. ¿Incómodo? Claro que sí, de eso se trata.

Ingenios como estos vuelven a dar una vuelta de tuerca al eterno debate sobre nuestro uso de la tecnología y el que nos estemos convirtiendo o no en bestias antisociales. El trabajo de Game Oven demuestra que lo digital puede interactuar perfectamente como lo real, y transformar la realidad para hacerla cuando menos un poco más divertida. Todo depende de quién cree las herramientas, y sobre todo, para que las cree. Y afortunadamente, siempre va a haber gente con ganas de mover el esqueleto.

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