Actualidad

La nueva contracultura consiste en engordar mucho y retratarlo

Se hacen llamar 'gargantúas', ocupan extraños foros en Internet y reclaman su derecho a comer hasta reventar

Deja de fum… Hazte vegeta… Deja las drog… Haz depor… Come sa… Bebe men… Ve al gim… Bebe zum… Sé vegan… Deja el glut… Sé abstem… Borra el azúc… Haz yog… Come crudo… Corre una maratón… Escala… La obsesión moderna por la vida sana es un camino de no retorno: cuando sus mensajes te empiezan a ametrallar a los veintitantos, en adelante tendrás que corregir los excesos cometidos a los veintipocos. (es decir pitis-drogas- pizza congelada-sedentarismo- durums-bebidas carbonatadas- birras-chuches-chocolates- noodles instantáneos y todo lo demás). Sin embargo, hay quien se ha propuesto puentear este camino de perfección a su manera. Ellos son la subcultura de los stuffers (¿gargantúas?), y vienen con ganas de comerse el mundo. Literalmente.

“Mucha gente fantasea con estar delgado, los 'gargantúas' tienen un deseo sexual por ponerse gordos. Ganan decenas de kilos adrede y postean imágenes del antes y el después para alegría de fetichistas”. Al habla la web de noticias Vocativ, que días atrás se hacía eco de este fenómeno autoorganizado en subforos de Reddit, tumblrs, blogs y canales de Youtube. Si tiempo atrás aterrizaba de Oriente el mok-bang, una especie de voyeurismo gastronómico donde una webcamer podría llegar a ingresar más de 6.000 euros al mes sólo por comer delante de la cámara, era de prever que las réplicas empezasen a llegar. Paralelamente, acabar con el estigma de la palabra “gordo” es una reivindicación política también en el aire. Toda una contracultura en alza.

"Claro que sabemos que ponemos en riesgo nuestra salud", dice una de las foreras localizadas por Vocativ. "No somos idiotas. Las glotonas como yo vamos al médico como todo el mundo. Yo no gano peso zampando chocolatinas, sino comiendo porciones de comida mayores que las que todo el mundo come. Tenemos un apetito sexual por ponernos gordas, pero también tenemos sentido común y escuchamos a los médicos".

Por supuesto, la belleza rubensiana es uno de los argumentos más recurrentes de estos neoglotones. También hay una cierta defensa del exceso pantagruélico. A fin de cuentas, tomar cantidades brutales de alcohol para alcanzar estados alterados de conciencia (o sea beber hasta caer de espaldas) es una manera popular de divertirse. Pero hacer lo mismo con la comida, es decir, comer tan desquiciadamente que la sangre deje de llegarte al cerebro porque toda tu energía está concentrada en procesar comida, es un tabú (salvo en los buffets chinos, claro).

Explica un usuario de Reddit que el máximo afrodisíaco tiene que ver con el proceso de engordar, antes que con la propia anatomía desmesurada: si comer es un acto feliz, los gargantúas entienden que compartir esa felicidad con los demás puede ser sinónimo de excitación. “Hay algo en las mujeres que se esfuerzan por aumentar su volumen. Lo que realmente me pone es pensar en las cosas que se mueven en el estómago de la chica”, dice el forero. Stuffer 31, Fantasy Feeders, /r/stuffers, /r/wgbeforeafter, Gut Growers o Tasty Female Bellies son algunos de los puntos que Vocativ subraya como lugar de encuentro de estos glotones.

Años atrás, mientras la economía occidental crepitaba como una burbuja de ardiente queso de pizza, que se hornea a punto de romperse, la gran lacra de la juventud era la anorexia. Ahora que la norma es la escasez, la glotonería se despliega como una señal identitaria. Otro episodio más del capitalismo y sus locuras.

[Vía Vocativ]

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar